Opinion

Habemus gobernadora

.

Manuel Narváez Narváez

martes, 08 junio 2021 | 05:00

Como el Cruz Azul, Maru Campos se convirtió en una locomotora que jugó contra los pronósticos y la historia.

Hoy desperté, aunque con pocas horas de sueño por la desvelada de esperar el comunicado del IEE, con la satisfacción de que Chihuahua sea un oasis de libertad.

Confiésolo, temí porque Morena se hiciera del gobierno del estado. La estafa de ese movimiento contra la corrupción y los trágicos resultados en materia de seguridad, desarrollo económico y salud, como ocurre en las entidades donde ya gobernaba (Ver, Tab, CDMX, Puebla, Mor, Chis y BC), alertaron mi instinto de supervivencia.

Voy a ahorrarme la cronología de la persecución política de Javier Corral en contra de Maru Campos, eso quedó debidamente registrado en la memoria de los chihuahuenses y en la hemeroteca de la prensa libre. Cualquiera con criterio común sabe quiénes le siguieron el juego al gobernador saliente.

Me siento muy orgulloso de los ciudadanos que no cayeron en los embustes de quienes propalaron toda clase de infundios en contra de la alcaldesa de Chihuahua con licencia, la primera mujer que gobernará el estado. 

El porcentaje de participación ciudadana fue bajo, innegable (47.5%), pero de ninguna manera pone en tela de juicio la contundencia, legitimidad y legalidad del resultado. 

El margen de ventaja es letal, es decir, los electores dieron a Campos Galván una victoria inobjetable con más de 14 puntos porcentuales de ventaja y una diferencia inalcanzable de 140 mil sufragios.

Justo es reconocer la paciencia de los ciudadanos para con la democracia, al soportar el tortuguismo DE SIEMPRE durante la apertura de los centros de votación que, formados por horas en las interminables filas y soportando un inclemente calor cuyo termómetro marcó hasta 40 grados en algunas regiones de la entidad, eligieron el gobierno que quieren para los próximos 6 años.

Pese a que algunos tramposos trataron de manchar la elección, la jornada electoral fue ejemplar y el árbitro electoral, por conducto de ciudadanos responsables y comprometidos, garantizaron los principios rectores del proceso electoral.

Medalla para el cuerpo técnico. 

Como en el campeonato obtenido por la máquina, el reconocimiento es también para el director técnico, los auxiliares, la institución, y no solo para los jugadores o el jugador más valioso, porque es un trabajo en equipo.

La estrategia de campaña funcionó al dedillo. 

Maru Campos consolidó un equipo con personas que entienden perfectamente estos menesteres, que la acompañan desde el 2016 cuando fue electa por primera vez como alcaldesa, en la reelección, en la contienda interna de su partido y en la campaña constitucional.

Aunado al desempeño al frente de la alcaldía de la ciudad capital, no es casualidad que los ciudadanos la hayan refrendado en 2018 y votado masivamente el pasado domingo; Maru aguantó la persecución política, la guerra sucia y a los misóginos. 

A todos juntos les completó un ferrocarril de naranjas y manzanas podridas para pelarlas.

El mensaje sobrio en la noche de la victoria y lo expresado a la mañana siguiente de la consolidación de los resultados, me parece sensato y correcto. 

La virtual gobernadora electa se va a enfocar en lo importante y lo urgente al frente del ejecutivo estatal y no perderá el tiempo en persecuciones o venganzas políticas, como la que padeció. Este es un mensaje de madurez política para los sectores productivos y los ciudadanos de este estado.

En lo que concierne al candidato perdedor, está en todo su derecho de presentar las impugnaciones que considere, la ley lo establece. Lo que sí se vería mal es que traté de manchar el proceso electoral o ponga en tela de duda el resultado. Precisamente contra esas falacias y chantajes bolivarianos es que votamos los chihuahuenses.

Maru Campos ganó bien y a la buena, llega fuerte como una locomotora y andando sobre rieles firmes.

Que se escuche fuerte y claro, los chihuahuenses no le entregaron un cheque en blanco, sino que le abonaron saldo democrático y confianza, para que no lo desperdicie como Corral y como AMLO.

No se aceptan pretextos. 

La grave responsabilidad que tiene frente a sí y en las circunstancias que las recibe, exigen que la primera gobernadora del estado integre un gabinete confiable y entregue resultados desde el inicio de la administración. 

Que nadie se asuste si invita a personas con visiones partidistas diversas o sin ella, lo que importa es Chihuahua.

Viva Chihuahua, oasis de libertad.

Es cuanto.

P.D. Con la misma severidad que señalamos las faltas y los errores de cualquier gobernante, sin importar su inclinación ideológica, haremos lo propio con el de Maru Campos, y con la misma honestidad reconoceremos sus aciertos.

Email: narvaez.manuel.arturo@gmail.com