Opinion

Hablemos de lo sucedido en el Congreso

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Martín Chaparro Payán

viernes, 04 septiembre 2020 | 05:00

En días pasados se resolvió en la Cámara de Diputados la integración de la Mesa Directiva que conducirá la agenda legislativa para el presente período de sesiones de la LXIV Legislatura, la cual culmina en septiembre del 2021. Ahora bien, la ley es muy clara en las instrucciones que se deben seguir para integrar dicho órgano rector. 

En el inciso 7 del artículo 17 de la Ley Orgánica del Congreso se señala que “la elección de los integrantes de la Mesa Directiva para el segundo y tercer año de ejercicio de la Legislatura, se llevará a cabo… garantizando que la presidencia de la Mesa Directiva… recaiga, en orden decreciente, en un integrante de los dos grupos parlamentarios con mayor número de diputados que no la hayan ejercido”, (DOF, 2019).

Si revisamos amable lector y lectora los resultados de las elecciones para diputados federales del 2018, nos daremos cuenta de que la Cámara quedó integrada de la siguiente manera: 191 miembros de Morena, 82 del PAN, 61 del PT, 55 del PES,  45 del PRI, 27 de MC, 21 del PRD, 16 del PVEM y 2 independientes (El Universal, 2018).

Desde luego la ley prevé el cambio de bancada para las diputadas y diputados que así lo deseen. Sin embargo, si se respetase la decisión popular del 2018, se entendería sin lugar a dudas que en la integración del período legislativo, el primer grupo parlamentario fue de Morena, el segundo del PAN y finalmente el tercero fue del PT.

Por eso es que resulta preocupante que hoy los diputados y las diputadas de Morena hayan votado a favor de Dulce María Sauri, integrante de la bancada del PRI, para ser la presidenta de la Mesa Directiva, más aún que nos argumenten que condujeron su voto en el entendido de que el PRI era la tercera fuerza al integrarse la Cámara. Nada más alejado de la realidad.

A nuestros representantes, por supuesto, les han llovido críticas en los últimos días y a quienes hacen esos señalamientos, quiero decirles que les acompaño y les entiendo. Por lo anterior es que exhorto a la militancia y a nuestros simpatizantes para que en el próximo proceso electoral revisemos y analicemos de manera muy concienzuda, a quiénes habrán de representarnos en la boleta.

Estos subterfugios que la ley prevé han dañado la confianza del pueblo en la participación política. Por eso es que también habremos de urgir, para que se regule la ley y se evite que quien fue elegido o elegida por un partido político al final se cambie de bancada. 

La voluntad popular del 2018 quiso que el PRI fuese la quinta fuerza política. El que en sus maneras políticas y administrativas consiguieran hacerse de diputados del PRD, para componerse como tercera fuerza no les da legitimidad para ocupar la mesa directiva. 

Nuestra misión como partido, es que en México cambiemos la manera de entender y hacer política, por eso que desde este espacio reprobamos el apoyo de los votos de morena para el PRI.

P.D. Estos acuerdos nos pueden afectar frente al electorado que decidirá en 2021, nuestros representantes deben ser conscientes de que la militancia les exigirá cuentas.