Opinion

Impunidad contra periodistas, en memoria de Miroslava

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Nicolás Juárez Caraveo

sábado, 23 marzo 2019 | 20:55

Hay dos imágenes que sin duda podrían definir la pasión de Miroslava por el periodismo: la defensa de manifestantes de Monterde en la tarde del 22 de mayo de 1997 cuando un grupo de antimotines los desalojaban frente a la delegación de la PGR y, cuando se interpuso entre una turba de manifestantes y la puerta principal de Palacio de Gobierno al medio día del 22 de junio del 2016 para evitar destrozos en el inmueble histórico.

Así era Miroslava, “La Breach” como le decían sus más cercanos amigos, una mujer que vivió con pasión el periodismo y lo combinó con su vida personal; muchas veces se le veía en su labor periodística con su hija o hijo de la mano, toda su familia era parte de su trabajo.

A dos años del artero crimen que acabó con su existencia la respuesta de la autoridad tanto estatal como federal no deja a nadie conforme, la impunidad es la marca en este y muchos crímenes contra periodistas.

Sobre la impunidad en el caso de Miroslava Breach el Diario de Chihuahua publica un extenso reportaje, donde se da cuenta de las deficiencias en la investigación por parte de la Fiscalía General del Estado, reflejados en la obscuridad cómo se ha llevado el caso y el negar el acceso al expediente a los familiares.

A pesar que la misma autoridad desde un inicio enfocó su atención en la línea de investigación por el trabajo periodístico de la reportera, el tema de la narcopolítica ha estado fuera de las indagatorias, muchas contradicciones y falta de información que dejan un amargo sabor de boca.

Y ni hablar de la actuación de la Fiscalía Especializada en la Atención de Delitos contra la Liberta de Expresión, que simplemente no ha emitido ninguna información sobre este caso, ni de otro en México donde la violencia contra periodistas es grave.

Cómo estará el nivel de impunidad y crimen contra los comunicadores donde nuestro país, es el tercer país más mortífero para los periodistas a nivel mundial, según el Balance 2018 de periodistas asesinados, detenidos, secuestrados y desaparecidos en el mundo, elaborado por Reporteros Sin Fronteras.

¿Cómo queremos como sociedad un mejor periodismo si no hay las condiciones mínimas para que ejerzan su labor?

En México los periodistas no sólo deben enfrentar el conflicto de intereses de las empresas periodísticas o bien al poder político que se siente trastocado; hoy en día la delincuencia se presenta como su principal obstáculo y amenaza.

Ante la falta de mecanismos, contundencia de los poderes para garantizar la seguridad de los periodistas y hasta voluntad política para que exista un verdadero periodismo libre y sin miedos, no queda otra opción para los comunicadores que el realizar su labor con mayor rigidez y valentía.

El periodismo tiene en su esencia muchas herramientas para autoprotegerse y la mayor oportunidad en su fortaleza es realizar un trabajo bien hecho, no sólo al dar a conocer hechos debidamente indagados, sino también al evitar que con información falsa pueda ser manipulado y con ello ponerse en riesgo.

El asesinato de Miroslava Brech Velducea es sin duda un caso emblemático y trascendente de la violencia a periodistas a quien el reportero Alberto Nájar de la BBC Mundo la catalogó como “una de las comunicadoras más incisivas de Chihuahua”,a reseñar que “muchas de sus publicaciones se referían a casos de corrupción política, abusos de derechos humanos, agresiones a comunidades indígenas y violencia de cárteles de narcotráfico”.

Temas sin duda de gran trascendencia social y de alto valor periodístico, que no únicamente fueron motivo de amplias páginas en medios de comunicación, sino que sirvió como ejemplo para nuevas generaciones de periodistas de cómo hacer el trabajo.

Hay que reconocer que al periodista se le enseña en las aulas cómo escribir y hasta cómo conseguir historias, pero no al cómo investigar adecuadamente el fenómeno de la violencia como una amenaza para el periodismo.

Así que urge la formación y capacitación de los comunicadores en las materias que se vinculan con la información sobre los hechos y acontecimientos relacionados con los conflictos y la violencia desde conflictos armados, terrorismo, violencia de género, acoso escolar, bandas juveniles, violencia en el deporte, conflictividad laboral y desde luego narcotráfico.

En memoria de Miroslava y de todos aquellos periodistas que han caído bajo los impulsos de la violencia en México y en el mundo, es impostergable brindar mecanismos de protección a esta profesión, pero también dignificar y valorizar el trabajo del informador.