Opinion

Independencia bajo amenaza

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Francisco Ortiz Bello

miércoles, 16 septiembre 2020 | 05:00

Desde la gesta heroica que logró la independencia de México hasta nuestros días, no había existido una amenaza más grande y peligrosa a la soberanía del país, que la que hoy significa para todos los mexicanos el gobierno morenista en el poder. Los 210 de años de independencia que deberíamos estar celebrando, hoy están en peligro de convertirse en nada.

El conflicto por el agua en Chihuahua le ha estallado en el rostro al presidente, sin que haya atinado a instrumentar una correcta y adecuada reacción del gobierno que encabeza, hacia lo que no es más que una legítima manifestación de productores agropecuarios que defienden lo que consideran un derecho que está siendo atropellado, si tienen razón o no es otro tema, simplemente no están siendo escuchados. 

En todo este conflicto, que amenaza ya con desbordarse completamente, hay algo que debemos destacar. Nunca, nunca antes, en 75 años de vigencia del tratado de aguas de 1944 se había vivido un conflicto como el que se vive hoy, mismo que amenaza la paz social no sólo de Chihuahua sino del país entero. 

El domingo pasado, en mi colaboración semanal para este rotativo, hice un análisis profundo sobre lo que dice el tratado de 1944 en relación al agua que México debe entregar a los EU, así como los principales términos jurídicos que figuran en el documento. Ahí nada se deja a la interpretación, todos los hipotéticos casos están contemplados. El artículo se puede leer en el siguiente enlace: https://bit.ly/3c5NycS

Desde hace poco más de un año, ante la negligencia oficial de Conagua y el descuido político inexplicable del delegado federal en Chihuahua, Juan Carlos Loera de la Rosa, el conflicto se fue acrecentando cada vez más entre posturas irreductibles del Gobierno federal y agricultores, aderezado con una postura estatal bastante tibia por decir lo menos. 

Sentados a la mesa de las “negociaciones” sin ánimo real de negociar nada, el tiempo pasó y las cosas llegaron hasta el momento actual en el que el saldo es por demás desastroso para todos: una mujer asesinada por elementos de la Guardia Nacional, su esposo lesionado de gravedad, decenas de agricultores con lesiones menores, la economía de la zona paralizada, el enojo social en la entidad a su máxima expresión, así como personas y municipios con cuentas bancarias congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la SHCP. Un cóctel dañino en el que nadie gana. 

¿Cómo llegamos hasta aquí? Sólo hay una respuesta válida: la incapacidad gubernamental para resolver un tema de su absoluta competencia que, vale la pena decirlo, nunca antes en los 75 años de historia del tratado había generado un conflicto de tal magnitud como hoy. 

De acuerdo con lo que han dicho sobre el tema varios funcionarios federales, incluido el presidente, sarcasmos, burlas y descalificaciones de por medio, los agricultores son presas de perversos líderes políticos ligados al PAN y al PRI, quienes los manipulan para sus intereses electorales rumbo al 2021, pero lo que hemos visto hasta hoy, a través de decenas de videos y testimonios de productores agropecuarios con nombre y apellido, tiene muy poco que ver con esa visión reduccionista y simplista del Gobierno federal. 

Para rematar con broche de oro, por si todo lo anterior fuera poco, el pasado lunes de manera simultánea la UIF congela cuentas bancarias de José Reyes Baeza, Eliseo Compeán y Salvador Cavazos, los tres personajes previamente exhibidos en videos durante una mañanera de López Obrador, como las cabezas o liderazgos visibles de este movimiento que al presidente le desagrada claramente. Vaya favorable coincidencia ¿no? 

Pero además de eso, la UIF congeló o bloqueó también al menos 44 cuentas bancarias del municipio de Delicias, presidido por Eliseo Compeán, quien documentos en mano (capturas de pantalla de movimientos bancarios) ha demostrado el hecho, aunque Santiago Nieto, titular de la UIF, lo ha negado. 

¿Por qué afirmo que nuestra libertad e independencia están en riesgo? Simple. Porque donde hay un gobierno que ordena reprimir una manifestación social, legítima y válida, venga de donde venga, tenga el origen que tenga, aún a costa de la vida de inocentes, aún a costa de atropellar los derechos de ciudadanos, hay un gobierno autoritario, represor y los gobiernos represores son sinónimo de dictadura, de autoritarismo, de antidemocracia, por mucho que presuman lo contrario con palabras, con discursos bonitos, sus hechos los delatan, los descubren.