Opinion

Intocables Papers

.

Eduardo Ruiz Healy

miércoles, 06 octubre 2021 | 05:00

Ciudad de México.- ¿Por qué son motivo de escándalo las recientes filtraciones sobre las cuentas secretas y operaciones financieras realizadas por miles de personas alrededor del mundo a través de empresas offshore o extraterritoriales basadas en los denominados paraísos fiscales?

Porque muchas de estas empresas son fantasmas que solo sirven para realizar diferentes operaciones empresariales sin poseer activos significativos u operaciones propias. Estas empresas no son ilegales, pero muchas veces sirven para evadir impuestos o lavar dinero.

Y esta evasión es de muchísimo dinero.

Un estudio realizado por la ONG británica Tax Justice Network difundido en noviembre pasado señala que cada año las corporaciones multinacionales evaden pagar 245 mil millones de dólares en impuestos en los países donde operan, mientras que las personas que trasladan su riqueza al extranjero dejan de pagarle 182 mil millones de dólares en impuestos a sus gobiernos. 

En total las tesorerías nacionales dejan de percibir 427 mil millones de dólares que en pesos son casi 8.8 billones.

En abril de 2016, 109 medios de comunicación electrónicos e impresos en 76 países difundieron sus análisis de casi 11.5 millones de documentos confidenciales filtrados de la desaparecida firma de abogados panameña Mossack Fonseca, cuyos servicios incluían fundar y establecer compañías en un paraíso fiscal para así esconder la identidad de sus dueños.

El escándalo que causaron los denominados Panamá Papers fue mayúsculo porque identificó a 140 políticos, entre ellos 17 jefes y exjefes de Estado y de Gobierno que establecieron empresas offshore para realizar transacciones financieras, algunas de ellas ilegales. Uno de ellos, el primer ministro de Islandia, renunció al cargo poco después.

Hace unos días, por cortesía de quien antes divulgó los Panamá Papers, el Consorcio Internacional de Periodistas Investigadores (ICIJ, por sus siglas en inglés), se difundieron los denominados Pandora Papers, que son resultado del análisis de 11.9 millones de documentos filtrados que provienen de 14 empresas de servicios que establecieron unas 29 mil empresas offshore o fantasma para sus clientes.

El escándalo originado por los Pandora Papers es mayor que el de hace cinco años porque ahora son 35 jefes y exjefes de Estado y de Gobierno, 336 políticos y funcionarios de alto nivel y más de 100 multimillonarios los que son identificados como dueños de empresas offshore o realizando transacciones financieras por medio de ellas.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por lo menos 11.3 billones de dólares se mantienen en empresas offshore y paraísos fiscales y “debido a la complejidad y el secreto del sistema extraterritorial, no es posible saber qué parte de esa riqueza está vinculada a la evasión fiscal y otros delitos y cuánto de ella involucra fondos que provienen de fuentes legítimas y han sido declarados a las autoridades fiscales correspondientes”.

Después del escándalo de los Panamá Papers no sucedió gran cosa y es muy probable que no suceda ahora con los Pandora Papers. Tal vez porque quienes ahí figuran son personas muy poderosas e influyentes que, a fin de cuentas, son intocables en sus respectivos países.

Te Puede Interesar