Opinion

Intolerancia

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 17 marzo 2019 | 01:47

“Los menores más discriminados son quienes padecen una enfermedad crónica o terminal, discapacidad, los indígenas, los de bajos recursos económicos, los obesos, los de lento aprendizaje, los de coeficiente intelectual alto y aquellos que la sociedad por perjuicios los considera "afeminados". En la escuelas secundarias, la Encuesta revela que 2 de cada 10 estudiantes son rechazados por sus compañeros y cinco de cada 10 aceptan que les es difícil hacer amigos”.

La intolerancia recrudece la discrimnación y la violencia, en México, el estatus económico, la forma de vestir o arreglo personal, el peso o estatura, la edad, color de piel, las creencias religiosas, la orientación sexual, el ser mujer, persona con discapacidad e indígena, son los detonantes más frecuentes de discriminación. México un país en vías de desarrollo, que practica sin pudor la discriminación, el ojo público mundial nos visualiza como un país violento, machista, aporófobo, homofóbico, xenofóbico y corrupto.

La discriminación se define como la situación en la que una o varias personas son agredidas por una razón específica, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) refiere que "la discriminación es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo, que a veces no percibimos, pero que en algún momento la hemos causado o recibido". La discriminación es asociada a situaciones de marginación, apartamiento, diferencia, exclusión, distinción, preferencia y segregación.

El lema de este año del Día de la Cero Discriminación (1 de marzo) es “Distínguete”, busca fortalecer sociedades justas e igualitarias. Uno de los tantos temas de prioridad es erradicar la discriminación por VIH, organismos oficiales y organizaciones de la sociedad civil internacionales y nacionales promueven que los gobiernos de todo el mundo, adecuen sus leyes e impulsen políticas públicas en materia de salud que fomenten el respeto a los derechos humanos de quienes padecen esta enfermedad, para México representa un reto mayúsculo, debido a que el presupuesto para muchas de las organizaciones que se encargaban de promover y defender este tipo de acciones, fue recortado.

Los recursos asignados por parte del Gobierno Federal al desarrollo de proyectos sociales por parte de organizaciones de la sociedad civil en respuesta al VIH y temas relacionados han sido según especialistas en la materia “modestos”, pues representan 777 millones 129 mil 511 pesos desde 2006 hasta 2018. La inversión total para hacer frente a la situación ha sido de 2 mil 500 millones de pesos anuales, según datos de la revisión de Medición de Gasto en Sida en México de la Secretaría de Salud.

Ante el reciente anuncio de recorte, organizaciones que han trabajado en combatir al VIH por más de tres décadas señalaron que la situación podría derivar en la pérdida de entre 10 y 20 años de labores articuladas en la materia. Además, podría incrementar la discriminación que vive este sector de la población.

En un manifiesto firmado por más de 200 organizaciones, indican que a lo largo de más de 30 años han construido capacidades técnicas para hacer eficiente el uso de recurso públicos y lograr que las estrategias de alcance comunitario, los proyectos de prevención combinada, las estrategias dirigidas a las poblaciones clave y las dirigidas a las personas con VIH cumplan sus objetivos.

Hilda Peñaloza, directora ejecutiva de Inspira Cambio A.C., una de las organizaciones firmantes, alude que sin ese financiamiento, no podrían seguir trabajando como lo han hecho hasta ahora, ya que cada año van acumulando estrategias, el numero de personas infectadas y la integración de los servicios que ofrecen.

La Encuesta Nacional sobre la Discriminación 2017 por  el Inegi, Conapred, Conacyt y la UNAM revelan que uno de cada 5 mexicanos mayores de 18 años ha sido objeto de discriminación. Puebla, Colima, Guerrero, Oaxaca y Morelos son las cinco entidades con mayor índice de discriminación. Los menores porcentajes se distribuyen en Nayarit, Zacatecas, Nuevo León, San Luis Potosí y Durango.

Para las mujeres, la apariencia física es el principal motivo de discriminación, seguida de las creencias religiosas y el género, mientras que para los hombres son la apariencia física, la manera de hablar y la edad.

Expertos señalan que negar de manera injustificada un derecho, sea directa o indirectamente, vulnera el derecho a la igualdad y no discriminación de las personas. El 23.3% de la población de 18 años y más señaló que en los últimos cinco años  se le negó injustificadamente algún derecho.

Negar apoyos de programas sociales y  atención médica o medicamentos fueron dos de las formas de discriminación que más padece la población del país; en el último quinquenio, al 23.3% de la población de 18 años y más  se le negó injustificadamente atención médica, servicios en oficinas de gobierno, la entrada o permanencia en un negocio, centro comercial o institución financiera.

Datos que alarman: 7 de cada 10 mexicanos de tez morena afirma ocupar los puestos más bajos en su lugar de trabajo; 9 de cada 10 trabajadoras domésticas no tienen prestaciones laborales; 2 de cada 10 mujeres en México aseguran que recibieron menos paga que su equivalente hombre por realizar el mismo trabajo; 5 de cada 10 personas con discapacidad señalo que sus derechos importan poco o nada a la sociedad; 2 de cada 10 hombres dijeron que no rentarían su vivienda a una persona indígena; 7 de cada 10 asegura que los homosexuales y los trans son los menos respetados por la sociedad; 2 de cada 10 hombres asegura que algunas mujeres son violadas porque ellas lo provocan; 4 de cada 10 hombres asegura que estar cerca de una persona con VIH es un riesgo; 7 de cada 10 mexicanos morenos no tiene estudios superiores.

En los niños también hay discriminación, la CONAPRED señala que los menores más discriminados son quienes padecen una enfermedad crónica o terminal, discapacidad, los indígenas, los de bajos recursos económicos, los obesos, los de lento aprendizaje, los de coeficiente intelectual alto y aquellos que la sociedad por perjuicios los considera "afeminados". En la escuelas secundarias, la Encuesta revela que 2 de cada 10 estudiantes son rechazados por sus compañeros y cinco de cada 10 aceptan que les es difícil hacer amigos.

Existen hostigamiento y apodos ofensivos, exclusión, amenazas, rechazo y desprestigio, que forman parte de una violencia psicológica. Lamentable los medios de comunicación, las instituciones educativas, las familias son copartícipes de la discriminación.

Practicar la tolerancia no significa renunciar a las convicciones personales, significa que toda persona es libre de opinar, vivir sus creencias personales, respetando la ley y la paz social, significa aceptar el hecho de que los seres humanos, naturalmente caracterizados por la diversidad de su aspecto, su situación, su forma de expresarse, su comportamiento y sus valores, tienen derecho a vivir bajo la cultura de la legalidad y en paz. Es tarea de todos fomentar la NO discriminación y la violencia. Sumemos voces de conciencia.