Opinion
Contraportada

Jet lag: el otro efecto del cambio de horario

.

José Luis García

lunes, 07 noviembre 2022 | 05:00

Cada seis meses la discusión es la misma en nuestro país: ¿son convenientes o no los cambios de horarios? Si bien ahora se ha llevado el tema al nivel de la legislatura federal, ante la resistencia de algunas entidades a modificar los horarios, también entró en la mesa de los argumentos el asunto de la salud.

Los especialistas en salud mental aseguran que cualquier modificación en el horario afecta de manera directa al organismo, creando una serie de descompensaciones que van desde la pérdida del sueño, hasta diagnósticos como el cansancio crónico.

Y es que el desfase horario (jet lag), trastorno temporal del sueño, es producido cuando el reloj biológico del organismo no concuerda con la hora local en la que una persona se encuentra. Cuantos más husos horarios atraviese, peor será el desfase horario.

Nos sucedió a gran parte de las personas el domingo pasado, cuando en medio de desinformaciones, la confusión llegó al límite del desfase no sólo en los dispositivos electrónicos, sino en gran parte del país con esta forma de enviar mensajes equivocados de “sí hay cambio”, “no hay modificación de horarios”.

Lejos de la discusión de cuáles son las ventajas económicas de tener un horario de verano y otro de invierno, el tema de la salud ya entró en el terreno de las desventajas, pues la mayor parte de los especialistas aseguran que los diversos cursos horarios afectan a menores de edad, como a mayores de 50 años.

Estos desfases horarios son motivo de estudios científicos, que indican que el cambio de hora provoca desajustes en el organismo, principalmente alteración de sueño, pero no son duraderos, por lo que, pasados unos días tras el adelanto o retraso de la hora, el ritmo circadiano se termina ajustando a las nuevas condiciones de día-noche.

Aunque el gobierno ha señalado que si los estados fijan los horarios se creará un caos, la mayor parte de las empresas trasnacionales están apostando a que se eliminen, pues no es posible que se empaten dos países con horarios distintos en las transacciones que deben realizarse. 

De acuerdo a los análisis oficiales, el cambio de horario genera un menor consumo de energía eléctrica por iluminación en los hogares, se disminuye el número de accidentes y se propicia la convivencia social, recreativa y familiar. También indica que impacta en el comercio y negocios en general, que reportan un incremento en las ganancias en los meses del horario de verano que en el resto del año.

Hasta ahora, nadie ha dicho cuáles son las verdaderas ventajas, porque mientras la parte oficial asegura que hay un ahorro sustancial de energía eléctrica, en los recibos de los hogares y las facturas comerciales de uso de energía no hay un reflejo efectivo.

Pero lo que hoy se está generando es el problema de salud. ¿Qué pasa cuando aumentan las horas? Depresión, ansiedad, cansancio, infarto... estas podrían ser algunas de las consecuencias del cambio de hora en la salud. Adaptarse a él es fácil, sólo hay que seguir una serie de pautas sencillas. Lo normal es que en 3 o 5 días nuestro organismo haya integrado el cambio de horario. 

Las ventajas principales, de acuerdo al sector productivo y la parte oficial, es utilizar en el horario de verano más horas de luz natural, eliminar emisión de contaminantes y, entre otros, generar mejores condiciones de seguridad en la población.

Las desventajas van desde afectaciones negativas a la salud, como alteraciones emocionales en las personas que pueden ser somnolencia, dolor de cabeza, cambios de estado de ánimo y apetito.

Se han detectado afectaciones negativas a las actividades escolares, impacto negativo en las actividades económicas, pues el cambio de un horario a otro provoca retrasos en juntas, viajes, facturación, emisiones de televisión, etcétera, y se gasta dinero extra para reagendar todo lo que no se concretó. 

Contrario a las ventajas que otros advierten, la sensación colectiva es de un incremento de la inseguridad pública por las mañanas: los niños y las personas que tienen trabajo en la mañana, se levantan y salen de casa cuando aún está oscuro y esto puede llevar a una oportunidad para que presenten hechos criminales. 

En el hogar, ahorro económico no percibido en la factura eléctrica de los usuarios. En la agricultura, las personas que trabajan el campo se quejan de que con menos luz en la mañana no pueden empezar su trabajo a tiempo. De igual manera, el ganado se ve afectado porque les cuesta más trabajo acostumbrarse al nuevo horario. 

¿En verdad el jet lag produce trastornos en las personas? ¿A usted cómo le fue con el cambio de horario del domingo pasado? Veamos si finalmente se estabilizan los horarios o seguimos desfasados, incluso estatalmente, pues la franja fronteriza no va de la mano con el centro, al menos durante dos semanas. Al tiempo.