Opinion
EDITORIAL

Juez, jurado y verdugo

Otra vez el gobernador Javier Corral Jurado es señalado por violar la ley

El Diario

domingo, 11 abril 2021 | 06:48

Otra vez el gobernador Javier Corral Jurado es señalado por violar la ley. Fue acusado de transgredir la presunción de inocencia, en favor de avanzar sus intereses políticos, por los defensores públicos de Maru Campos, que piden sancionarlo legalmente.

Como es su costumbre, Corral se ha atenido a la impunidad que le da su investidura –siendo fiel a su hábito de manipular las cortes, principalmente para defender sus propios intereses– para intimidar con demandas a sus críticos y adversarios, en lugar de trabajar por la seguridad de nuestra sociedad.

Esto no es nada nuevo. A lo largo de su mandato, Corral ha utilizado todo el poder de su gobierno y los recursos públicos a su disposición indistintamente contra periodistas independientes y medios críticos de su mandato –incluyéndonos a nosotros–, por lo que enfrenta demandas judiciales tanto en cortes estatales como en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desde hace algún tiempo, y que aún están pendientes de resolver.

Juez, jurado y verdugo

Sin embargo, durante todo su mandato, no ha podido probar nada específico, pero como el maquiavélico político iracundo y vengativo que acostumbra ser, sigue lanzando acusaciones públicas infundadas al por mayor.

Corral está siendo nuevamente acusado de violar la ley por adelantarse a emitir declaraciones, probablemente falsas, contra Maru Campos –candidata del PAN a la gubernatura– antes de que termine su juicio, con la clara intención de que sus aliados políticos ganen terreno.

Con estas acciones, el gobernador ha demostrado que es peligroso para una legítima democracia en Chihuahua. La separación de poderes entre jueces, gobernadores y legisladores es sagrada en una sociedad libre, creemos, y nadie tiene derecho de sobrepasar estos límites e infringir la Constitución, sin importar el nivel de gobierno.

Los fundadores de nuestra patria, sabiamente, también protegieron el derecho constitucional del cuarto poder a la libre expresión, y este derecho ha sido una herramienta legislativa de balance democrático por excelencia en todas las sociedades que aspiran a evolucionar para bien; y el Poder Ejecutivo no es el indicado para imponer qué se publica o no en los medios. Sólo en una dictadura, como lo demuestra la historia, existe tal control de los medios.

Poco tiempo de gobierno le queda a Corral, pero como vive juzga. Recientemente declaró que Maru Campos quiere ser gobernadora para ampararse legalmente de las acusaciones del Estado en su contra con el fuero que, en teoría, le otorgaría el cargo, siendo que es lo que el gobernador mismo ha hecho durante todo su mandato.

Mas cuando termine su representación, Corral tendrá que enfrentar las múltiples demandas que manchan su régimen, ya sin el poder que ahora lo protege. Entonces se sabrá de qué cuero salen más correas.