Opinion
Periscopio

La arbitrariedad gubernamental y los derechos humanos en estancias infantiles

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Armando Sepúlveda Sáenz
martes, 09 julio 2019 | 05:00

La CNDH emitió el 31 de mayo la  recomendación 29/2019 solicitando que se les reintegre el apoyo financiero a las estancias infantiles, gracias a éstas, decenas de miles de mujeres y hombres pobres han podido trabajar o estudiar dejando a sus hijos pequeños en lugares seguros en los que, además de ser cuidados, se atienden sus derechos de educación, alimentación, salud y pueden ejercer su sociabilidad.

La respuesta gubernamental remitida al límite del plazo establecido, le tocó en suerte a la subsecretaria de desarrollo social y humano de la Secretaría de Bienestar, la que rechazó la recomendación, a la que califica de aberrante porque —afirma— “la CNDH, durante el periodo autoritario neoliberal, en lugar de ser la institución que defendiera al pueblo de las atrocidades cometidas por las autoridades y sus protegidos, se convirtió en un instrumento de simulación para mantener la impunidad del régimen de injusticias, corrupción y privilegios”. Según la subsecretaria, la CNDH nunca exigió justicia respecto de los crímenes de Tlatlaya y Tanhuato, “se esmeró en ocultar la desaparición” de los normalistas de Ayotzinapa y nunca hizo nada sobre los acontecimientos de la guardería ABC. Estas afirmaciones constituyen cínicas falsedades (calumnia que algo queda). Cualquiera que desee verificarlo puede consultar el sitio en Internet de la CNDH. 

Los errores de interpretación de la normativa internacional en materia de derechos humanos son numerosos, con el agregado de tergiversar los contenidos de dicha normativa. Un ejemplo: primero supone que el Estado (se le debe informar a la subsecretaria que el gobierno federal no es el Estado y menos aún el Ejecutivo) postula que: “el Estado mexicano, tiene la facultad primigenia, exclusiva,  e inalienable de determinar las prioridades para la protección de los derechos humanos” y afirma, que esto se desprende del artículo 2 del Pacto sobre los derechos civiles y políticos”. En realidad el Pacto estipula “Artículo 2 (2): Cada Estado Parte se compromete a adoptar, con arreglo a sus procedimientos constitucionales y a las disposiciones del presente Pacto, las medidas oportunas para dictar las disposiciones legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacer efectivos los derechos reconocidos en el presente Pacto y que no estuviesen ya garantizados por disposiciones legislativas o de otro carácter”. Esta disposición dista de la pretendida exclusividad primigenia, cuando en realidad lo que tiene el Estado es la obligación de atender los derechos humanos establecidos en los Pactos, con validez universal.

Cuando tuve conocimiento de la grosera y fuera de contexto “respuesta” de la Subsecretaria, imaginé que podría tratarse de una “interpretación” que evidencia una incomprensión del enfoque de derechos y una confusión de los sujetos de derecho y beneficiarios colaterales de su garantía y promoción. Así que habría que esperar las palabras del jefe.

Y tal como debió suponerse, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, fue aún más categórico, palabras más o palabras menos afirmó que la “CNDH respecto a las estancias infantiles “es una vergüenza” y “es el mundo al revés”, ya que va en contra de los derechos humanos. “Era inaceptable, y es hasta una vergüenza que la Comisión Nacional de Derechos Humanos haya emitido esa recomendación”, advirtió el mandatario. Al cuestionarle (Milenio) este viernes al Presidente sobre el rechazo a la recomendación, sostuvo que no podía aceptarla si lo que pide es que se violen los derechos de los niños. “Es como el mundo al revés. Las comisiones de derechos humanos pidiéndonos que violemos derechos humanos ¡Eso no!, eso no lo vamos a hacer; recomendaciones para que se defiendan los derechos humanos, hay que cumplirlas, pero no cumplir algo que va en contra de los derechos humanos, pero para que no nos quedemos así, sólo en las generalidades, conozcan la recomendación y la respuesta que estamos dando sobre este tema”. 

El espaldarazo a la subsecretaría no hace sino ratificar la incomprensión de los derechos de la niñez del Titular del Ejecutivo  ¿A qué se refiere cuando afirma que la Recomendación de la CNDH va en contra de los derechos humanos? 

Como lo he afirmado en otra ocasión, a la 4T no se le da el conocimiento de los derechos humanos, mucho menos la conciencia de las obligaciones que tiene el Gobierno Federal, junto con los otros poderes de cumplirlas: “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad” (Artículo 1º de la Carta Magna). O en los términos de Luis Raúl González Pérez, presidente de la CNDH: Lamentó que tales autoridades, en lugar de haber sustentado su respuesta en argumentos objetivos, apoyados en la ley, así como en elementos verificables, hayan optado por formular una negativa basada en elementos de carácter preminentemente ideológico o político, así como por afirmar hechos que no corresponden a la realidad, para desinformar y generar en la sociedad una percepción equivocada sobre el caso, desviando y confundiendo la atención pública de las cuestiones realmente importantes y de fondo, y agregó que tales razones, más que justificar su negativa, evidencian desconocimiento de las leyes vigentes, y, en particular del marco normativo aplicable a la actividad de los órganos que integran el sistema no jurisdiccional y la institucionalidad democrática.

El Proceso no ha concluido, ahora toca a la Cámara de Diputados convocar las autoridades para que fundamenten con argumentos sustentados jurídicamente su negativa y afirmaciones en la respuesta a la CNDH. Paralelamente la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Comité de los Derechos del Niño tomarán conocimiento del diferendo y deberán expresar su parecer. En este drama faltan algunos episodios. Espero, por el bien de niños y niñas como de los padres, sean breves.