Opinion
Crónicas de mis Recuerdos

La ciudad de Chihuahua: su evolución y progreso (Tercera parte)

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/ Durante el gobierno de Enrique C. Creel dado que en la ciudad de Chihuahua operaban distintas oficinas federales en lugares dispersos, se solicitó al Presidente Porfirio Díaz la construcción de un inmueble que les diera cabida y ofreciera sus servicios al público en un solo lugar. (Fototeca-INAH-Chihuahua).
/ El Parque Sebastián Lerdo de Tejada en Chihuahua, desde su creación ha sido un lugar de solas y esparcimiento ((Fototeca-INAH-Chihuahua).
/ Jardín 25 de Marzo por la Bolívar e Independencia (Foto-México en Fotos).

Oscar A. Viramontes Olivas

domingo, 10 enero 2021 | 05:00

Siguiendo con el último tercio del siglo XIX, una de las cosas sorprendentes que tal vez emocionaron a cientos de personas de aquella época fue cuando en Chihuahua, se estrenaría la primera línea telegráfica y telefónica el 5 de mayo de 1881, en verdad, fue algo que impactó en los hogares de los chihuahuenses iniciándose en la casa de don Félix Francisco Maceyra, prominente ganadero y gerente del Banco Mexicano. Los orígenes de la comunicación serian en la casa contigua a las instalaciones de “La Despedida”, que era la “Central de carretas” propiedad del mismo Maceyra que estaba contigua a la misma (donde hoy ocupa los terrenos de Alsuper Lerdo y La Antigua Paz). Desde ahí hasta el antiguo Palacio de Gobierno del Estado (hoy Museo de la Lealtad Republicana -Casa de Juárez-) se tendería una línea telefónica y telegráfica teniéndose la primera comunicación con voz en Chihuahua. Fue una maravilla y nadie podía esconder el asombro al ver el inicio de la telefonía en el estado Grande.

Posteriormente se tenderían más líneas desde el banco ubicado en la esquina de la avenida Independencia y Victoria hasta la Casa de Moneda que funcionó de 1810-1896; posteriormente sería hasta el Palacio Federal (construido de 1906 a 1910), ahí se llevaría una comunicación constante. Lo sorprendente de esto es que para 1884 el número de líneas telefónicas llegaría a 150 aparatos de servicio urbano y la larga distancia comenzaría a funcionar hasta 1º de abril de 1930. Finalmente, para el 24 de marzo de 1883, se establecería la primera comunicación telefónica entre dos poblaciones (Chihuahua-Aldama) y un año después en 1884, se consolidaría la primera empresa telefónica en la ciudad con la creación de la Compañía Telefónica de Chihuahua. 

Otro aspecto relevante de nuestra hermosa Capital, fue el constante problema del abastecimiento de agua y además agua de baja calidad, ya que en el trayecto desde la presa Chuvíscar hasta la ciudad por el acueducto y sus ramales que conducía el vital líquido que se contaminaba con basura, animales y por el simple hecho de estar expuesta, por lo que otro de los actos de trascendencia que debemos de tomar en cuanta fue durante la gubernatura del Coronel Miguel Ahumada Sauceda (1896-1903), que preocupado por enfrentar el incremento de enfermedades gastrointestinales en verano por la contaminación del agua potable, establecería un proyecto para la construcción de una planta de filtros para la potabilización de agua en 1900, la cual, se instalaría a espaldas de donde hoy es la Quinta Zona Militar que junto a algunos ramales del acueducto, llegarían a esta planta la que junto surtiría de agua a la ciudad, ampliándose también la red de drenaje en todo el centro de la ciudad que había comenzado desde 1882 cuando el gobernador del estado el general don Luis Terrazas Fuentes (1881-1882),   instalaría una cañería metálica que poco a poco se iría extendiendo y ramificando, ocasionando que las acequias auxiliares de cal y canto, las pilas y fuentes con el tiempo empezarían a desaparecer de la mancha urbana. Finalmente, Ahumada antes de concluir  su gestión, daría paso al proyecto de construcción de una presa con los estudios preliminares con el fin de almacenar el agua del río Chuvíscar, paliar la escasez en la ciudad y detener las avenidas “broncas” que fluían desde “Sierra Azul” (Ojos del Chuvíscar) hasta la parte baja, lo que ocasionaba en temporales lluviosos importantes y constantes inundaciones. 

Otro adelanto que los chihuahuenses experimentaron a finales del siglo XIX fue la presencia del fonógrafo, dispositivo que tenía como función reproducir sonidos grabados. Estos aparatos aparecieron en 1870 hasta 1880 y fueron inventados por Thomas Alva Edison, Eldindge R. Johnson y  Emilie Berliner y gracias al incremento del comercio, llegarían a Chihuahua en 1896 provenientes de los Estados Unidos, sin embargo, no eran de alta tecnología considerado de los más rústicos y quien tuvo la fortuna de importarlo de aquel país fue, un personaje inquieto de nombre Luis Ibarra y con una gran emoción que representaba grabar y reproducir la voz, tuvo a bien organizar un evento en el hermoso Parque Lerdo de Tejada durante las fiestas de Santa Rita en el mes de mayo, lo que causó un verdadero asombro a todos los asistentes que se congregaron y sorprendían de grabar su voy y luego escucharla. Algunos pensaban que era un acto de brujería, otros no podían entender como la voz de un individuo se introducía en una cajita y después salía por una especie de corneta o bocina, la verdad, fue un hecho que fue comentado por muchos y algunos debido a sus creencias religiosas ni siquiera hicieron el intento de acercarse, pues lo consideraban obra del demonio. 

Pero los avances tecnológicos no paraban ahí, pues Chihuahua también sería testigo de la aparición por primera vez del cinematógrafo que fue una máquina inventada por los hermanos Lumiére, capaz de proyectar imágenes en movimiento, importante sería para poder disfrutar el arte del cine en movimiento. Pero aquí en nuestra ciudad este magnífico invento sería instalado en un pequeño llano que tenía como nombre “Jardín 25 de Marzo” y como referencia de este jardín, queda situado hoy en día en la Bolívar e Independencia y en sus orígenes, fue una parte del panteón de San Felipe, el primero que existió de manera formal en la villa del mismo nombre, ya que a los muertitos los enterraban en los alrededores de los templos y al no haber lugar, se construiría dicho panteón. Este Jardín fue instalado en 1904 después de existir varios cambios en las vialidades de la ciudad cuando se inició la ampliación de la actual avenida Independencia, en donde se empezaron a construir talleres y comercios por lo que parte de esa superficie, se destinaría para el 25 de Marzo, fecha que se recuerda la liberación de Chihuahua del imperialismo francés en 1866. 

Pero bueno, retomando el asunto del cinematógrafo la empresa encargada de traerlo a Chihuahua fue el Circo Treviño que durante sus impresionantes espectáculos que atraían a toda la población y los pueblos circunvecinos, tenía un espacio para que la gente viera el cinematógrafo y en voz del presentador comentaba con voz firme: “¡Presentamos las maravillas del siglo, vistas móviles marca Lumier!” y por supuesto los espectadores se sorprendía al ver cómo funcionaba este aparato. Sin duda ¡De locos! Así mismo, con el interés que despertó la presentación en el circo, los funcionarios del ayuntamiento especialmente los miembros del cabildo y el alcalde o jefe político como se le llamaba antes, don Ignacio Enríquez, solicitarían una reunión privada para que los empresarios del circo hicieran una presentación a estos con la idea de organizar un evento donde se diera un espectáculo con este impresionante aparato con el fin de recabar fondos para las obras públicas de la ciudad. Este evento se programaría para el día 20 de mayo de 1899, el cual fue todo un éxito ya que se congregaron muchas personas provenientes de pueblos y ciudades en el estado de Chihuahua.

También nos encontrábamos en esos albores del siglo XX con la instalación de negocios como dos sastrerías que consistía en un verdadero arte en la creación de prendas de vestir principalmente masculinas (traje, pantalón, chaleco) de forma artesanal y a la medida, o no, diseñando exclusivamente de acuerdo con las especificaciones y preferencias de cada cliente sin hacer un uso estandarizado de numeración preexistente con una metodología en la mayoría de los casos, al estilo inglés de reducir o ampliar el número de medidas indispensables y crear un sistema de cálculo que permitía pasar de una talla a otra con el mismo patrón de corte, simplificándose con el tiempo, la hechura de patrones por tallas. Y complementado con esto, se abrirían dos sombrererías tanto para varones como para las damas, pues aunque no lo crean era una época donde se utilizaba mucho esta parte del vestir y que por supuesto le daba elegancia al que lo traía puesto. Bueno, sabemos que algunos lo utilizaban para taparse el sol durante las largas jornadas de trabajo a lo largo del día y otros, como una forma de vestir formal para el compromiso en la alta sociedad, para el paseo sabatino, dominical por la calle Libertad y en las principales plazas como la Hidalgo y la de Armas y no se diga cuando la gente iba a los diferentes templos a misa.

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Fuentes

Libros: Zacarías, M. T. (2010).  Ciudad de Chihuahua, apuntes históricos.  100-120 pp; 

Viramontes, O. O. A. (2014). Archivos perdidos de las crónicas urbanas de Chihuahua; 

Foto: INAH y México en Fotos.