Opinion

La consulta popular va

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Martín Chaparro

viernes, 02 julio 2021 | 05:00

En tan solo cuatro semanas habremos de ser testigos de una dinámica participativa extraordinaria y sin precedentes en la historia política reciente de nuestra nación. Las y los mexicanos con credencial de elector, que así lo deseemos, habremos de decidir si estamos de acuerdo o no en juzgar a los actores políticos del pasado.

Que la ciudadanía participe en asuntos de interés nacional no debería causar mayor molestia, al contrario debería ser celebrado por todos aquellos que durante años impulsamos un cambio pacífico y democrático en este país. Por eso sorprende que los conservadores se organicen para desincentivar la participación.

Cualquiera diría que le tienen pavor a la participación del pueblo. Si no tienen nada que perder ¿por qué les preocupa tanto una consulta? ¿Tanto miedo le tienen a la voluntad de la gente? ¿Pues qué pecados inconfesables esconden? ¿Qué argumentos darán cuando descubran que la gente sí quiere juzgarlos? ¿Se esconderán en el extranjero? ¿Afrontarán con dignidad las consecuencias de sus actos?

El que nada debe, nada teme reza el dicho popular, por eso cuando fundamos Morena señalamos dentro de nuestros principios básicos la necesidad de “cambiar la forma tradicional de intervenir en los asuntos públicos”. Ahí —en nuestros estatutos— está la agenda que se ha llevado a cabo en los últimos tres años y que con seguridad continuará tres años más. Desde nuestra formación como partido movimiento, los protagonistas del cambio verdadero concebimos la necesidad de impulsar una verdadera democracia participativa.

Figuras como la consulta ciudadana, la iniciativa popular, el referéndum, el plebiscito y la revocación de mandato son categorías que forman parte de nuestra identidad estatutaria desde noviembre de 2012. En Morena sabemos que solo con la participación ciudadana se puede impulsar un verdadero contrapeso a los abusos de poder.

Por su parte la infodemia, las “fake news” y las tergiversaciones que hacen los conservadores, intentan hacer parecer la consulta —no como un medio de expresión popular- sino como un instrumento inútil que no tendrá mayor repercusión en la vida pública. La descalifican con argumentos pobres, fieles a su doctrina menosprecian la voluntad popular, actúan como unos autoritarios de clóset.

Esos políticos de siempre dependen de la inacción popular, el solo hecho de pensar que el pueblo se organice y participe les causa temblar en las piernas. Por eso debemos ejercer nuestros derechos ciudadanos, tenemos décadas queriendo ser escuchadas y escuchados en los asuntos que competen a todos, ahora es cuando.

Para evitar mayores especulaciones y aspavientos les comparto que la pregunta será la siguiente: “¿estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.

P.D. El domingo 1 de agosto las y los ciudadanos de bien habremos de acudir por nuestro propio derecho a manifestar nuestro interés en los asuntos de la vida pública. Con nuestra participación, habremos de recordarles que este país le pertenece a todos y a todas.