Opinion

¿La corrupción de Lozoya y Anaya pueden desmoronar la alianza PAN-PRI-PRD?

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José Díaz López

sábado, 06 noviembre 2021 | 05:00

El escándalo de corrupción financiera y política de Lozoya tiene tal poder de corrosión política qué va a afectar muy fuerte, a otros ámbitos de la lucha por el poder político en el país. Los daños por la corrupción del ahora preso Lozoya, no solamente lo envuelven a él en el caos y la tragedia personal,  sino que involucra de lleno a las élites de los partidos, donde operó con sus sobornos.  En la percepción social  dichos partidos donde operó la corrupción Lozoya, PAN, PRI y PRD, de hecho siguen envueltos en los escándalos de corrupción financiera, de la cual Lozoya es sólo uno de sus operadores caído en desgracia. Pero esa desgracia personal, también alcanza a esos partidos. 

Aun y cuando los líderes del PAN, del PRI y el PRD se hayan desligado inmediatamente de los hechos de corrupción del ahora preso, de todas formas, lo cierto es que el golpe no solamente perjudica a “Lozoya y su familia” y a los directamente involucrados en las carpetas penales, sino indirectamente y de forma muy principal también, a las cúpulas de dichos partidos políticos.

La significación de los escándalos financieros y políticos, es que en la vida pública, van más allá del significado que tiene un acto de corrupción “personal”, pues por el contexto y actividad grupal de las acciones corruptoras, llega a incidir en la lucha por el poder en el presente y futuro de los partidos políticos, dentro de los cuales ejerció su acción transgresora de la moral y la ley, el corruptor, hoy en prisión. 

La corrupción de Emilio Lozoya viene y está en las raíces de las élites de esos partidos. Obviamente los “infecta”, los “daña” también, del descrédito social y moral ante la sociedad. 

Es cierto que la corrupción de Lozoya se llevó a cabo en el pasado reciente, pero sus consecuencias políticas y penales, se manifiestan en el presente y para el futuro.  La prisión de Lozoya, llega y perjudica también a dichos partidos en la lucha por el poder actualmente.

La lucha que sostienen el PRI-PAN-PRD, unidos en la “Alianza Va por México”, para obtener el apoyo social para frenar el avance de la 4T y la reforma eléctrica, etc., está concatenada a la disputa en el espacio público para convencer a la población, sobre la justeza de su lucha, y por tanto, los perjudica mucho el hecho de que su operador de la corrupción surgida durante sus gobiernos, está hoy en prisión. Lozoya tiene una prisión física “real”, y la “Alianza Va por México” del PAN-PRI-PRD, trae en su frente el sello  de la cárcel “simbólica” por la corrupción de sus gobiernos. 

Y por lo tanto, ante la opinión pública y las redes sociales, disminuye y debilita, su capacidad de persuasión y legitimación para pedir el apoyo social para las propuestas de esa Alianza. Pues la opinión pública y las redes sociales los perciben ya, como los partidos políticos activos y/o pasivos de la corrupción de Lozoya.

En palabras pobres: en la opinión pública, es inminente que la corrupción de Emilio Lozoya  se perciba como el corazón y la cara de la Alianza del PAN-PRI-PRD. Desde nuestra perspectiva, es  claro que el desprestigio de Lozoya tocará al poder de persuasión de la Alianza de los 3 partidos, debilitándolos.

Pero no solamente Lozoya perjudica a la Alianza en general, también alcanza a enlodar a sus dirigentes. Por ejemplo a Marko Cortés, cuya Presidencia depende y está ligadísima al poder de Ricardo Anaya, si este va a prisión, como es inminente, por recibir y pedir sobornos de Emilio Lozoya, es clarísimo que debilita el liderazgo de Marko Cortés y se origina la lucha por su renuncia (la cual ya empezó) a la Presidencia del PAN. Y por ende, también debilita o desmoronaría a la Alianza.  

La idea de que la corrupción de Lozoya sigue latiendo en los objetivos de la “Alianza Va por México” está creciendo en las redes y la opinión pública. Y por ende el rechazo social, sería durísimo; e impactará a la cohesión interna y a la persuasión social de la Alianza. 

La prisión de Lozoya no solamente tiene efectos personales para la gavilla de corruptos ligados a los sobornos y contratos vendidos a empresas relacionadas con PEMEX, sino que también toca la autoridad moral de Marko Cortés para dirigir al PAN. Pues, si Anaya es llevado a prisión por recibir sobornos de Lozoya, evidentemente debilita al líder del PAN pues ya no tiene autoridad moral para dirigir al partido y también debilitaría la unidad de esos partidos. Ante la sociedad ya no tendría la confianza social y la imagen de deshonestidad, le perjudicaría a todos; ya no se podría confiar en él… ni en ellos. 

Evidentemente los escándalos financieros en que incurren políticos de renombre como Emilio Lozoya y Ricardo Anaya, inciden, afectan  y desmoronan no sólo sus vidas personales, sino que también afectan la vida y el futuro y las luchas por el poder de sus partidos.