Opinion

La crisis y los puentes

.

Javier Realyvázquez

domingo, 14 noviembre 2021 | 05:00

Una prueba clara de que la crisis económica que padecemos los mexicanos va en aumento, fue la poca afluencia de personas que desde la apertura de la frontera norte de México, cruzaron hacia El Paso, Texas, escenario totalmente contrario a lo que se esperaba con la tan anunciada apertura de los puentes internacionales.

Las noticias sobre la apertura de puentes internacionales, fueron tan importante que en ellas se podía leer, por ejemplo, que el Fideicomiso de Puentes Fronterizos anunció que ampliará sus capacidades y trabajará en coordinación con otras autoridades, para facilitar el flujo de personas en la frontera de Ciudad Juárez- El Paso.

O bien otras, como la de revisar que el auto no presente fallas mecánicas, llevar medicamentos, alimentos mínimos ante la posibilidad de tener que esperar horas y horas para cruzar a EUA, incluso, algunas más como la de llevar recipientes por si no alcanzan a atender sus necesidades fisiológicas.

Nada de eso pasó, abrieron los puentes y en el caso de Chihuahua y El Paso, Texas, no se vieron las filas de autos y de personas esperando por cruzar, el tiempo máximo no pasó de la hora, lo cual fue una noticia importante, que resultó todo lo contrario, y según mi percepción, la causa se debe a la crisis económica. 

Hace apenas unos días Gabriela Siller Pagaza, Directora de Análisis Económico en Grupo BASE, informó que la salida de capital y la desaceleración económica están afectando al país, ya que existe una aversión al riesgo sobre México por la iniciativa de reforma eléctrica, y el cambio fiscal sobre las maquiladoras.

En materia económica, llama mucho la atención el subterfugio histórico de capitales en lo que va del año que hasta el pasado 21 de octubre, estaban en alrededor de 268 mil millones de pesos, dinero que extranjeros tenían invertidos en México en valores gubernamentales y ahora no se tienen.

El año 2022 se perfila como un segundo año con evasiones históricas de capitales en valores gubernamentales, acto que nunca el país había experimentado durante dos años seguidos con salidas récords de capitales.

Hay muchos indicadores y más sencillos, que pueden dar cuenta de la crisis, y una de ellas es ver cómo han aumentado los precios de los productos básicos.

Por citar un ejemplo de lo mencionado, un ciudadano puede ver en un supermercado el precio del chile jalapeño a $89.99 y que en precio especial baja a $62.99, o bien, la cebolla blanca en $36.99 pesos cuando apenas hace unas semanas estaba en 25 pesos; el arroz que se vendía en 23 pesos hoy lo consigues entre 32 y 40 pesos.

Otros ejemplos son que si un ciudadano tenía guardados 100 mil pesos, éstos perdieron 6 mil 240 pesos de valor en un año, ya que la inflación esta semana alcanzó los 6.24 puntos según el instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

De hecho, El Banco de México esta semana que terminó, aumentó la tasa de interés de referencia de un 4.75 a un 5%; lo que habla que se están encareciendo los créditos y préstamos, incluida la deuda del Gobierno, que por cierto tendrá que ajustar ingresos y cobrar más impuestos o contratar más deuda.

Son muchos los indicadores y las fuentes que dan cuenta y advierten de la crisis económica como hacía mucho tiempo no se veía.

Llegó el Buen Fin, pero agarró a los mexicanos y a los chihuahuenses con ganas de ir a El Paso y con intención de aprovechar algunas ofertas dentro de lo que se conoce como el Buen Fin, pero también según se ve, sin dinero para gastar excesivamente.

Veamos qué pasa en el cierre de este año, por lo pronto no caigamos en la tentación y las ofertas de las tarjetas de crédito, porque todo indica que se va agudizar la crisis y se va a confirmar lo que muchos autores advierten cuando llegan gobiernos populistas a gobernar, y es el hecho de que siempre terminan en severas crisis económicas.