Opinion

La Cuarta Transformación en Chihuahua es de la mano del pueblo

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Juan Carlos Loera de la Rosa

domingo, 18 abril 2021 | 05:00

La verdadera democracia es llevada a la práctica en el momento que las y los ciudadanos participan en las acciones de gobierno. No se limita al sufragio y al conteo limpio de los mismos, va mucho más allá, y uno de los mecanismos catalizadores es la consulta, preguntarle a la gente qué propone, qué problemas existen en la comunidad; pero también las iniciativas del gobierno hay que compartirlas y consultarlas; ante la ausencia de consultas, es decir del ejercicio de una democracia a medias, es por ello que obras como el BRT en Ciudad Juárez, el propuesto centro de convenciones, las obras en El Chamizal, la mina de Samalayuca, etc., causan tanta polémica, la cual genera desánimo y no pocas veces fricción y polarización política.  

En mis recorridos por el estado en apenas 14 días de campaña, en los que ya he visitado 16 municipios, 36 recorridos por colonias, cinco foros, ocho asambleas públicas y diversos encuentros con agrupaciones civiles, en los cuales el motivo principal ha sido convocar a la ciudadanía a seguir aportando al plan de gobierno de la Cuarta Transformación con sus ideas, consejos, demandas y sueños. Ante ellas y ellos me he comprometido a mandar obedeciendo, a ser un gobernador que despache desde la calle, en el territorio y con el Pueblo, no desde una lujosa oficina y alejado de la realidad. El compromiso principal es cambiar la realidad que actualmente viven los chihuahuenses principalmente en los lugares más olvidados por los gobiernos del PRI y del PAN, principalmente en las colonias populares de las grandes ciudades, las zonas temporaleras y en las comunidades de la Sierra Tarahumara.

Previo a ello desplegamos por todo Chihuahua un amplio equipo de voluntarias y voluntarios quienes han consultado a más de 300 mil chihuahuenses para de ahí elaborar nuestro plan de gobierno. Las respuestas de la gente han sido sistematizadas y analizadas por un conjunto de mujeres y hombres expertos, académicos, intelectuales, artistas, juristas, empresarios, activistas sociales, historiadores, politólogos, trabajadores de diversas áreas de la industria maquiladora, productores agrícolas, ambientalistas, y muchos más quienes en un trabajo coordinado han aportado sus conocimientos y experiencia para enriquecer el plan.

Este plan combina la realidad con los sueños de la gente, está perfectamente anclado en las actuales condiciones críticas del estado, tanto en las finanzas públicas, la seguridad, como en el marcado deterioro de los servicios públicos; pero también en el deseo de la gente de vivir en armonía, en un estado donde impere el bienestar, la paz y la justicia, ésta última vista desde un punto de vista social y humanitario, y no exclusivamente punitivo. Un Chihuahua donde los jóvenes tengan condiciones reales para su sano desarrollo, esparcimiento, movilidad, espacios públicos, acceso al arte, la cultura y la práctica del deporte. Un Chihuahua donde ni un solo joven en edad de secundaria deje de asistir a la escuela; donde se privilegie el interés superior de la infancia y que las niñas y los niños vivan su obligada felicidad; donde las personas adultas mayores convivan y compartan su sabiduría; donde no haya espacio para la guerra, el odio ni el rencor. 

Un Chihuahua pleno, donde todos los diversos matices culturales, ideológicos, sociales, étnicos converjan en un gran mosaico unido con el pegamento de la honestidad, el decoro, la ayuda mutua, la colaboración, la solidaridad y el amor. Si es posible, hay que trazar una nueva ruta desde abajo, desde lo local y acompañar los primeros pasos dados por el Gobierno federal, el cual ha centrado sus primeras acciones directamente en la gente.   

Esta nueva ruta debe poner enfrente a los que por mucho tiempo estuvieron atrás, olvidados, los más pobres, las familias de las y los trabajadores, los pobladores originarios, los micro y pequeños empresarios, los trabajadores del campo; pero no debe carecer de un cuidado muy especial a la sustentabilidad del estado, de sus recursos naturales como el agua, los bosques, el desierto. Pero también echar mano de los avances científicos y tecnológicos para acercar  la seguridad y la justicia a la comunidad. 

Esta ruta visualiza un cambio económico que se apoye, centralmente en que las y los trabajadores, los jornaleros agrícolas, tengan un trabajo y remuneración dignos. Es una tarea en la que los empresarios no pueden estar ausentes y que también merecen condiciones propicias para que sus negocios generen mejores ganancias, la principal es un gobierno honesto que destierre la corrupción, sin conflicto de intereses y en el que sus funcionarios no pretendan hacer negocios, que el poder político y el poder económico sean dos líneas rectas paralelas que jamás se crucen, pero que lleven el mismo destino, el bienestar de todas y todos. 

Este plan está dividido en cuatro ejes, con conceptos fundamentales: 

la prioridad es el Pueblo. En el cual alineamos una de las principales divisas de Cuarta Transformación, Primero los Pobres y al mismo tiempo nuestra propuesta en materia de salud, educación, cultura y deporte; sustentada en pilares como los apoyos directos, el crecimiento en infraestructura, cobertura educativa y la intervención comunitaria. 

Progreso para todos. Basado un nuevo modelo de desarrollo económico que afiance la industria maquiladora de exportación incorporando toda la promoción y acompañamiento necesarios para la instalación de industria nacional proveedora de insumos, materia prima, servicios y tecnología; que promueva la investigación y desarrollo tecnológico para la creación de nuevos procesos y productos. Pero también este modelo plantea diversificar la economía en todos los municipios, es decir incorporar nuevas actividades productivas y comerciales como el turismo en sus diferentes expresiones. 

Transformando Chihuahua. En el cual se incluyen obras de infraestructura, desarrollo urbano, transporte y comunicación, en la cual la prioridad es un plan permanente de pavimentación de calles, caminos rurales, conectividad y movilidad. 

Gobierno del Pueblo. Con base en el enfoque de la seguridad ciudadana y la justicia comunitaria centrados en la ciudadanía, se construirá una justicia centrada en los individuos, con tecnologías modernas, capacitación de los recursos humanos y participación social. Se convocará a la sociedad a participar de una política de conciliación que fortalezca la convivencia y armonía social.

Todo el plan está integrado con tres ejes transversales: igualdad sustantiva, derechos humanos y desarrollo sostenible. Se garantizarán condiciones para un acceso igualitario a la justicia y a entornos seguros y libres de violencia para las niñas y mujeres. La deuda histórica de violencia contra las mujeres se atenderá con un enfoque integral de prevención social, multicultural y de derechos, que haya condiciones de igualdad y no discriminación que garanticen el bienestar y desarrollo integral e igualitario de las niñas y las mujeres.

Mi anhelo de transformación para Chihuahua es encabezar un gobierno en donde la voz del pueblo sea la que mande, el principio y el fin de mi gobierno será uno solo: servir al pueblo.