Opinion

La discordia

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 25 abril 2021 | 05:00

“Que ahora nos ahoga, cuanta deshonra junta, cuanta vergüenza ciega, cuanta sangre por Dios, cuanta basura”. 

Virgilio Gastelum 

El México bronco, despierta lentamente, debido a la insensatez gubernamental para conducir un país con potencial para crecer, hoy vive entintado por la violencia extrema y el narcotráfico, pobre, marginado, sin oportunidades laborales y educativas, estancado económicamente, enfermo, indolente con el sector campesino, obrero, para con sus mujeres, su niñez, sus adultos mayores y sus indígenas. La doctrina centralista soltó los demonios desde su arribo, su ímpetu por mantener el poder, a costa de lo que sea, el asistencialismo cobra facturas demasiado costosas. 

El discurso de odio por parte del presidente y sus seguidores, sólo confronta y divide a una sociedad dolida, el contexto nos remonta a una expresión acuñada hace casi 40 años, por Jesús Reyes Heroles, destacado político, jurista e historiador, quien fuera secretario de Gobernación, de educación pública, director general de Petróleos Mexicanos, del Instituto Mexicano del Seguro Social, dirigente nacional del PRI en la época de los 70´s, entre otros cargos más, cuando advirtió: “Pensemos precavida y precautoriamente que el México bronco, violento, mal llamado bárbaro, no está en el sepulcro; únicamente duerme. No lo despertemos (porque) todos seríamos derrotados”.

Los nuevos jinetes Apocalípticos se revelan ante la terca realidad del México bronco, el cual, es considerado como el epicentro mundial de homicidios. 

El presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega, señaló que por cuarto año consecutivo, una ciudad mexicana es la más violenta del mundo. En su informe, revelo que de las 10 ciudades más violentas del mundo 7 son mexicanas: Celaya (Guanajuato) en el primer lugar, Tijuana (Baja California) en el segundo, Ciudad Juárez (Chihuahua) en el tercero, Ciudad Obregón (Sonora) en el cuarto, Irapuato (Guanajuato) en el quinto, Ensenada (Baja California) en el sexto y Uruapan (Michoacán) en el octavo. El top 10 lo completan St. Louis, Misuri, EUA en el séptimo lugar, la Feira de Santana, Brasil en el noveno y Cape Town, Sudáfrica en el décimo.

De las 50 ciudades, 18 se ubican en México, 11 en Brasil, 6 en Venezuela, 5 en Estados Unidos, 4 en Sudáfrica, 2 en Colombia, 2 en Honduras, una en Puerto Rico y otra en Jamaica. Textual (Informe): “Hacemos este ranking con el manifiesto objetivo político ciudadano de llamar la atención sobre la violencia en las urbes, particularmente en América Latina, para que los gobernantes se vean presionados a cumplir con su deber de proteger a los gobernados, de garantizar su derecho a la seguridad pública”. 

El CCSPJP criticó la falta de transparencia de los gobiernos incluidos para elaborar el estudio, en el caso particular de México, explicó, “existe un esquema de información criminal del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), que presenta datos desagregados por estado y municipio respecto a más de 60 tipos penales, incluidos los homicidios dolosos y modalidades de los delitos (intencionales y no intencionales; el tipo de arma utilizada en el caso de los homicidios; con o sin violencia, en el caso de robo, etc)”.

El problema, es que la información no se refiere en la mayoría de los casos a eventos puntales de homicidios, sino a las carpetas de investigación que por ese delito se abren a partir de eventos criminales, y en las que puede haber más de una víctima. El informe se presenta en un contexto en el que México ha registrado los 2 años más violentos de su historia con 34.681 víctimas de asesinato en 2019 y 34.552 en 2020, según datos oficiales. Este es el cuarto año consecutivo donde una ciudad mexicana se considera la más violenta del mundo. El especialista atribuyó el incremento a la estrategia “fallida” en materia de seguridad por parte del gobierno federal, acusó de evadir el control de los grupos criminales pese a su estrategia de militarización, dijo: “Hoy el país es más violento que como él (AMLO) lo recibió, hoy tenemos más homicidios dolosos en el país que cuando él recibió la Presidencia de este país (en diciembre de 2018)”.

Ante un panorama nacional amargo, Chihuahua vive la peor época de su historia, tiene en su haber uno de los municipios más violentos del mundo, feminicidios, desapariciones, una pandemia que acecha y nos ubica de nueva cuenta en semáforo rojo, debido al alto número de contagios y decesos, colapsando los sistemas de salud, agudizando la crisis económica doméstica, que no ve lo duro sino lo tupido.  

En materia de feminicidios, en 2021, según datos de la titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) se registran 93 casos de mujeres asesinadas en la entidad, de las cuales, 10 han sido por razones de género. Del primero de enero al 18 de abril, la FEM tenía contabilizados cinco feminicidios en Ciudad Juárez, cuatro en Chihuahua capital y uno en Delicias.

Según el parte de la Fiscalía, el resto de los homicidios de mujeres no tienen que ver con feminicidios, pregunto, ¿Qué pasa con esos 83 crímenes de mujeres? ¿Cuál es el móvil? ¿Acaso el Estado no tiene la obligación de protegerlas?

En materia de desapariciones, del 2010 al 2021 se han reportado más de 31 mil personas como desaparecidas, de las cuales 3 mil 184 continúan sin ser localizadas, según información de la Unidad de Transparencia de la Fiscalía General del Estado. 

En materia de salud, la Secretaría de Salud informó del “inminente” regreso de la entidad a semáforo rojo de alerta epidemiológica y del inicio de una tercera ola de Covid-19, por incremento de hospitalizaciones y contagios, además de tener la mayor cantidad de casos de la enfermedad durante la pandemia. El lunes pasado, Chihuahua llegó a 62 mil 169 infectados de coronavirus y 6 mil 142 decesos acumulados, rompió el récord de contagios del primero octubre de 2020, cuando se contabilizaron mil 515, contra mil 550 sumados del 5 al 18 de abril pasados.

El director médico de la Secretaría de Salud y vocero de la pandemia, Arturo Valenzuela Zorrilla, señaló: “Es una situación que preocupa y el Consejo Estatal de Salud deberá definir estrategias para concientizar sobre las medidas preventivas, limitar la posibilidad de más trasmisiones y ver cómo hacemos para frenar este disparo de la tercera ola de contagios”.

Aumentó el número de casos, defunciones y ocupación hospitalaria en Ciudad Juárez, donde los hospitales privados reportan escasez de camas, mientras en los nosocomios públicos aumenta la demanda. “Esto es signo de que efectivamente estamos en la tercera ola. Esto nos obliga a tomar medidas que limiten la explosión de casos”. Precisó que la capital del estado encabeza la incidencia de contagios con 641; le siguen Ciudad Juárez, con 267; Parral (127), Cuauhtémoc (118) y Nuevo Casas Grandes (106); además, hay mil 875 casos sospechosos en toda la entidad.

Chihuahua vive tiempos inciertos, a la mayoría nos preocupa y ocupa que la ligereza en la toma de decisiones tanto del gobierno federal y estatal nos lleve al precipicio. Ante la crisis, se deben tomar decisiones estratégicas eficaces, no de parafernalia electorera, de culpas al pasado, de persecución y descalificación política al adversario, por el solo hecho de representar intereses contrarios al gobernante en turno, como cápsula informativa, la política pública ha sido sustituida por ataques electorales a quien lleva la delantera en las preferencias electorales, antes que poner orden y solución a los problemas de Chihuahua. Sumemos voces de conciencia. #Vota 6 de junio.