Opinion

La existencia misma: motivo insoslayable para defender la vida

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Benito Abraham Orozco Andrade

martes, 05 octubre 2021 | 05:00

De la unión de dos personas fuimos concebidos, de esa unión existimos. Es un maravilloso milagro el poder transitar por este mundo, un verdadero regalo de Dios. Si hemos tenido la oportunidad de nacer y de crecer, de amar y ser amados, de tener momentos de tristeza y de felicidad, de perdonar y ser perdonados, etc., entonces quiénes somos para pretender arrogarnos con extremo egoísmo el papel divino de decidir quién debe vivir y quién no.

Resulta por demás complicado el poder entender, qué es lo que pasa por la mente y por el corazón (si es que ese es el trayecto) de las personas que celebran con gran triunfalismo la posibilidad legal de “interrumpir” la vida de otro ser humano, de un semejante.

Posturas a favor y en contra las hay muchas, pero nada racional es el aseverar que el aborto es un derecho humano. Una infame contradicción con el derecho humano a la vida.

De entre quienes se han pronunciado ha favor de la vida, ha llamado considerablemente la atención el discurso pronunciado en 2015 por el senador por Oklahoma James Lankford, del cual a continuación me permitiré transcribir algunas de sus partes:

“Ubiquémonos en el contexto. No hace mucho, un grupo de activistas de defensa de los animales se reunió cerca de un Centro de Investigación en cual se utilizaban animales para sus pruebas. Se ubicaron alrededor de ese Centro y cantaron, y tenían avisos que decían y protestaban: ´No es Ciencia, es Violencia´.“Otro aviso decía ´los Animales tienen derecho a vivir, nuestra lucha apenas comienza´. Mientras protestaban para proteger las vidas de los animales que eran utilizados en ese Centro para sus Investigaciones.

“Entiendo su frustración, pero quisiera trasladarlo al contexto de algo que sucedió esta semana. Una organización llamada ´Planned Parenthood´ está usando niños que son abortados y envían los cuerpos de estos niños a ´Centros de Investigación´, muchas veces vendiendo diferentes partes de sus cuerpos para ser utilizados en investigación.

“No son ratones, no son ratas de laboratorio… son NIÑOS… NIÑOS que han pasado el horroroso proceso del aborto.

“Esta mañana en una discusión para destinar fondos, el presidente y yo oímos una extensa charla sobre los derechos de las ballenas orcas y esta interminable charla siguió y siguió, y todos nos sentimos muy conectados acerca de los derechos de estas ballenas.

“Y les dimos importancia, luego escuchamos otra interminable charla sobre el asesinato de caballos, en donde nuestros caballos debían ser ´humanamente´ sacrificados… pero mientras esa charla transcurría, el día de hoy aún había niños siendo abortados con un instrumento que entra en la madre y desmiembra a un niño, pero cuidadosamente protegen ciertos órganos porque esos órganos dejan mucha ganancia al venderlos.

“… estoy seguro que cada adulto que me escucha, alguna vez estuvo de 20 semanas en el vientre y podemos mirarnos unos a otros y entender que la única diferencia entre ese bebé en el vientre y cualquiera de nosotros ahora… ¡es TIEMPO! Es un Ser Humano de quien hablamos.

“… y cuando estemos revisando el fondo a la educación, antes de darnos palmaditas en la espalda diciéndonos ´cuánto nos preocupamos por nuestros niños´, asegurémonos que tenemos compasión por nuestros niños en cada edad. No sólo en ciertas edades.

En redes sociales circulan diversos mensajes en contra del aborto, y entre otros hay algunos que señalan que en el momento de la intimidad de una pareja es cuando se debe ser responsable, y no pretender serlo en un quirófano. Otros precisan que el útero sí es parte del cuerpo de la mujer y el bebé no, por lo que, en todo caso en lugar de abortar, deberían practicarse una histerectomía (extirpar el útero) para no tener bebés.

A quienes están a favor de la vida y, en consecuencia, en contra del aborto, se les tacha de retrógradas, ultraconservadores, etc., pero fuera de cualquier calificativo, la realidad es que son personas con sentido común, que reconocen, valoran, respetan y defienden la existencia de una persona como uno de los derechos humanos más importantes.

Con eufemismos se pretende disfrazar una realidad, pero hay que llamarle por su nombre: la “interrupción del embarazo”, lisa y llanamente, es el asesinato de un ser humano, independientemente de las semanas de gestación.

¡La existencia de uno mismo, es motivo insoslayable para defender la vida!