Opinion

La famosa carta de Madrid

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Javier Realyvázquez

domingo, 05 septiembre 2021 | 05:00

La firma de la “Carta de Madrid: En defensa de la libertad y la democracia de la Iberosfera”,  entre el partido español Vox y senadores mexicanos del PAN, generó una lluvia de críticas de diversos sectores y una acelerada respuesta del Partido Acción Nacional para desmarcarse, sin que nadie hable sobre el contenido del documento.

Básicamente, el contenido advierte sobre el regreso del comunismo, en un contexto en el que pareciera que nadie cree en la posibilidad de que México camine cada vez más hacia un régimen totalitario, y mucho menos hacia un esquema de gobierno socialista como sucede ya en varios países de Centroamérica.

El caso más reciente es el de Nicaragua, donde el gobierno del presidente Daniel Ortega, basado en el socialismo y quien está en el poder desde el 2007, hace unas horas abrió juicio político contra tres de los aspirantes a la presidencia hoy detenidos y acusados por “traición a la patria”, solo por estar en contra del régimen.

Además de esos tres aspirantes presidenciales, también serán enjuiciados siete opositores más, entre ellos algunos líderes empresariales y los líderes estudiantiles Lester Alemán y Max Jerez.

En ese marco, la carta firmada por los senadores del PAN, no estar muy lejos de esa realidad cuando afirma que “una parte de la región está secuestrada por regímenes totalitarios de inspiración comunista, apoyados por el narcotráfico y terceros países”. 

Y advierte: “Todos ellos, bajo el paraguas del régimen cubano e iniciativas como el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, se infiltran en los centros de poder para imponer su agenda ideológica”.

Textualmente señala que el avance del comunismo supone una seria amenaza para la prosperidad y el desarrollo de nuestras naciones, así como para las libertades y los derechos de nuestros compatriotas.

La carta ya la han firmado personajes de diferentes países como Perú, Argentina, EEUU, Venezuela, El Salvador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Chile, Ecuador, Suecia, Costa Rica y Cuba.

Establece que el Estado de Derecho, el imperio de la ley, la separación de poderes, la libertad de expresión y la propiedad privada, son elementos esenciales que garantizan el buen funcionamiento de nuestras sociedades, por lo que deben ser especialmente protegidos frente a aquellos que tratan de socavarlos.

Habla de la defensa de las libertades lo cual compete no sólo al ámbito político, sino también a las instituciones, la sociedad civil, los medios de comunicación, la academia, etc.

Pugna, porque el futuro de los países de la Iberosfera, esté basado en el respeto a la democracia, los derechos humanos, el pluralismo, la dignidad humana y la justicia, y porque los firmantes trabajen conjuntamente en la defensa de estos valores y principios.

La firma de la carta ha generado polémica, pero como se ve, los conceptos no están alejados de lo que sucede en la realidad, ya que aunque se dice que el comunismo no existe, el hecho es que muchos líderes obran como tal o en el peor de los casos como dictadores, que es lo mismo o peor.

Ese es el punto sobre el que hoy en día se debaten las cosas, si México camina hacia el comunismo o no, lo cierto es que aquí se promueve la lucha de clases entre conservadores y chairos, el culto al líder, el cierre de empresas, incluidas las productoras de medicinas.

Si se camina hacia el comunismo o no, el hecho es que hay un estancamiento de la economía, hay un desbordado incremento de homicidios dolosos, hay más pobres, cero sentencias por casos de corrupción y un afán por controlar cada vez mas a las instrucciones que hacen de México un país todavía democrático.