Opinion

La guerra de Corral vs Campos continúa

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José Díaz López

sábado, 03 julio 2021 | 05:00

En la transición del poder estatal, aparentemente, todo es miel sobre hojuelas, después de un inicio que presagiaba conflictos y resistencias para dar información exacta del estado que guarda la administración de Corral. Da la impresión de que el espíritu “Bolsonaro”, quién dice que “si hay fraude no entregará la presidencia de Brasil”, dejó de contagiar en Chihuahua con el subterfugio de que la situación con la que se asume la gubernatura “es inédita” para el mundo jurídico de todo el país, y entonces todo se vale para evitar la transición de la gubernatura.   

En efecto, comparando la comunicación no verbal de las imágenes del primer encuentro del equipo de la gobernadora electa con la responsable de la Fiscalía Anticorrupción con la de las posteriores imágenes del equipo de transición al que se le percibe saliendo de la Secretaría General de Gobierno Estatal en “muy buen plan”. En las primeras imágenes visiblemente se denota la tensión y conflictividad entre ambos equipos comandados por Maru Campos, pero parece que ya hubo un acuerdo legal para llevar la fiesta del traslado del poder en paz.

Sin embargo, el sentido común pregunta ¿acaso será cierto de que el diablo peleonero ya se conformó con el resultado electoral y muy bondadoso ya soltó como buen derrotado los expedientes de las otras “guerras” de los procesos judiciales contra el exgobernador Duarte y la gobernadora electa? ¡Por supuesto que el diablo anda suelto y no ha soltado nada de nada!

Al contrario, Corral está haciendo hasta lo imposible para seguir con el pleito y cambiar de competencia, de lo estatal a lo federal, los asuntos contra Duarte y Maru Campos como gobernadora.  

Exacto. Casi estamos seguros, juris tantum (salvo prueba en contrario) de que la entrevista del lunes pasado de Corral con AMLO, la usó para pedirle y darle información documental al presidente y al titular de la UIF, que el ámbito judicial en el que quieren juzgar a Duarte y continuar el proceso contra la gobernadora, una vez extraditado, sean ambos enjuiciados en el federal. De esto no tenemos ni una pizca de dudas.

De esa manera “le quita” el poder a la gobernadora Campos y a su equipo toda posibilidad de maniobrar verticalmente desde su poder político en esos expedientes, hasta ahora, radicados en ámbito local. 

Incluso, se conflictúa en el “disfrute y goce” del fuero, que va a adquirir en Acto de Tomar Protesta como gobernadora el 8 de septiembre, pues el fuero local estaría sometido a las presiones del desafuero federal en el Senado de la República, donde ni la gobernadora ni el PRIAN tienen poder suficiente, para evitarlo. Salvo una buena relación con la Federación.

Para nosotros es indudable que, el conflicto entre Corral y Maru Campos no ha terminado, sino que se tratará de elevar a otro nivel, el federal, aduciendo razones “jurídicas” por la inminente extradición de César Duarte, quién deberá  comparecer ante un juzgado federal en razón de la ley y por resoluciones de amparos tramitados al efecto. 

Incluso, sospechamos a plenitud de razón, que Corral fue a soplarle como el diablo, a López Obrador y a la UIF que una parte, o la totalidad del dinero de “la nómina secreta” pertenece a las arcas federales y por ende debe la Federación solicitar su estatus de víctima en esos expedientes y que la competencia para seguir sus juicios, sea en el ámbito federal. 

Creemos firmemente que aquí es donde el diablo está trabajando, lejos de los ojos de la opinión pública. 

Y si se fijan bien, ningún analista, excepto nos, ha hecho énfasis con mucha certeza en estos detalles “finos” del teje y maneje de este conflicto, en los más oscuros secretos del poder, que llevó Corral a la UIF y a López Obrador, contra la gobernadora Maru Campos. 

De un análisis sobre “el significado” de la alegría y el fondo de las declaraciones de Corral al salir de su audiencia con López Obrador, de que “sí platicaron sobre la extradición de Duarte” la cual “sí va a suceder”; entonces, es lógico que las consecuencias políticas y jurídicas como las citadas, y muchas más, surgirán con esa extradición y que impactarán directamente en la esfera legal de la gobernadora electa y en su poder como tal.

Por eso decimos que apenas está empezando, otro nivel de conflictos, entre la gobernadora Maru Campos y la UIF y la Federación y potencialmente con el Senado, guardando las enormes  diferencias de poder, entre ellos. 

A menos que López Obrador decida no involucrarse en “broncas ajenas” que lo distraen de seguir adelante con el plan de transformar al país. Pero para lograr esto la extrema combatividad del equipo que llevó a la gubernatura a Maru Campos, en lugar de seguir peleándose con el presidente, deberá discernir si siguen adelante o desactiven su guerra digital contra la Presidencia de la República y la reorientan para no complicarse en los escenarios futuros que la esperan.