Opinion

La igualdad, el gran atractivo del engaño

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Javier Realyvázquez

domingo, 11 julio 2021 | 05:00

Hoy en día escuchamos hablar mucho sobre la igualdad, sobre que todos debemos tener los mismos derechos y las mismas oportunidades. 

Axel Kaiser en su libro la tiranía de la igualdad se pregunta: ¿Es superior una sociedad con mayor igualdad y menor calidad de vida que una con más desigualdad y mayor calidad de vida en la población?

En las campañas políticas en cualquier parte del mundo, los izquierdistas y socialistas, prometen en sus campañas a los más pobres que le va mejorar su nivel de vida, cuando sucede todo lo contrario; los nivelan hacia lo que están más abajo,  explotan la envidia y generan el odio de clases.

La gente no quiere ser igual al resto, nadie en su sano juicio quiere ser igual al vecino o al compañero de trabajo, queremos ser mejores, que nuestros hijos sean líderes en la escuela o en el deporte.

Constantemente buscamos superarnos. La igualdad vendida por el socialismo no es la mejor para una sociedad que quiere progresar que desea salir adelante.

El odio que generan los políticos entre ricos y pobres, es su incapacidad de generar mejores condiciones de vida en la población. Para el socialismo es más fácil quitarle a un rico que generar circunstancias para que mejore un pobre.

Siempre vamos a tener desigualdades, es difícil ignorarlas. Nuestro mismo ADN es diferente a cualquier persona que existe o haya existido, nuestro mimos hábitos, costumbres, aspectos físicos, inteligencia, aptitudes, etc.

Friedrich Nietzsche, decía que el socialismo es el fantástico hermano menor del decrépito despotismo, al que pretende suceder, su fin es la aniquilación del individuo.

Silenciosamente se prepara para el reino del terror y utiliza la palabra “justicia” como clavo en la cabeza de las masas poco cultivadas.

La igualdad es un remedio muy atractivo para todos los desventurados, es una oportunidad de poder ser mejores y tener todo lo que no han podido conseguir. Pero no es una igualdad en donde los pobres se convierten en ricos, es una igualdad en donde el rico se convierte en pobre y el pobre cada vez es más pobre.

El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, es uno de los partidarios de la igualdad en la sociedad, afirmaba que es inmoral y peligroso tener una sociedad donde haya algunos que viven mucho mejor que otros y que, por tanto, el Estado debe redistribuir la riqueza.

Pero no se tienen noticias en donde Obama haya repartido su patrimonio familiar a los pobres.

Todo mundo en su sano juicio quiere tener más o igual que los demás, nadie quiere ser igual a los que tienen menos. Queremos mejorar nuestra condiciones materiales, queremos tener una mejora casa, mejor el automóvil, darles la mejor educación a nuestros hijos, cada día ganar más. Pero nadie quiere lo contrario.

Las propuestas que nos presenta el socialismos para mejorar nuestro nivel de vida, son un engaño, debemos de analizar e investigar más, en especial en las regiones donde se ha implementado estos sistemas de gobierno, como ejemplo Cuba o Venezuela, que por sus riquezas naturales debería ser una gran potencia a nivel mundial, y es uno de los países más pobres de Suramérica.

No nos dejemos llevar por la ilusión y el engaño.