Opinion

La inmensa mayoría de chihuahuenses no quiere saber del 2° "informito" del gobernador

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José Díaz López

sábado, 23 febrero 2019 | 01:39

Es muy difícil aceptar, ni siquiera en la imaginación, que el 1 de marzo estarán en Chihuahua el presidente de la República y el gobernador de Chihuahua sin verse… ¡ni para el saludo!. El gobernador Corral no “pasa” al presidente; y aparentemente a AMLO le es indiferente.

De ser así, es decir, que aún y cuando el primero de marzo venga a Chihuahua AMLO decida no asistir al 2° “informito” del gobernador Corral, marcaría un hito en toda la Historia del país. Y mandaría el peor de los mensajes a un gobernador tan defenestrado como lo está hoy, de un presidente tan legitimado como lo es AMLO.

Si esa circunstancia se concretara, que no lo creemos, el gobernador debería sacar sus tilichis de Palacio y dejar el poder a otro que sí quiera trabajar por Chihuahua. seguramente se lo dejaría a su amigo Madero.

Pero esos son sueños guajiros de la inmensa mayoría de los chihuahuenses, hartos de ver a un Gobernador incapaz de dar resultados ni de trabajar; que le pide permiso a sus mascotas para intentar levantarse de la cómoda silla, donde permanece horas y horas deleitándose de suculentos platillos y platicando con ellas y pidiéndoles permiso, ¡que por las vísperas le niegan siempre!, para salir a trabajar.

Nuestra imaginación no nos alcanza para alcanzar a ver que el mismo día esté en Chihuahua el presidente, hasta nuevo aviso, ¡más legitimado de la Historia!; en un mitin entregando los apoyos de sus programas de bienestar social para todos los chihuahuenses; y en el Centro de Convenciones esté el  Gobernador Corral, ¡el más deslegitimado de nuestra historia!, dando su 2° “informito” a su; no menos flojo, grupito de funcionarios, leyendo su retahíla de los porqués no ha cumplido sus promesas y de los cómos el fantasma del exgobernador no lo deja trabajar, “porque se llevó todo, ¡todo! el dinero de Chihuahua!.Sin duda sería un durísimo golpe a la relación institucional entre el Ejecutivo Federal y Javier Corral.

En el entendido de que los chihuahuenses no sufriríamos ningún menoscabo grave en ello, ya que en esa potencial tesitura de divorcio entre ambos, es preferible seguir recibiendo los apoyos federales directamente y sin la intervención del Gobernador, porque ahí ¡se queda algo!, y no nos llegan completos. Habida cuenta de que las visitas de un Presidente a los Estados, siempre les deja una derrama económica importante.

Además preferimos ver y estar con el Presidente de la República en sus mitínes, que estar arremolinados, sudorosos, escuchando la lista de promesas incumplidas del gobernador y sus quejas de que “Duarte no le dejó nada para empezar a trabajar y que por eso prefiere desestresarse, haciéndole al profesional en el golf y las carreras por la liberación”.

Por eso ya sabemos cómo se las va a gastar en ese “informito del 1 de marzo”.

Además de que, como dicen por unanimidad las redes sociales, en las plazas y en las universidades de Chihuahua: ¡no tiene nada que informar!. ¡Punto!

Sin embargo, y siendo, ahora sí realistas, la experiencia nos dice que si ese día está López Obrador en Chihuahua, seguramente va a asistir al “informito” del gobernador Corral. Porque la liturgia política y la conducta centrada, prudente, sencilla de AMLO no le dá para hacer una “desconocida” de ese tamaño a ninguna persona, menos al que hasta hoy, aún tiene la Representación Política del Estado de Chihuahua.

Pero por alguna razón que sólo la avanzada del presidente y el secretario general del gobierno de Corral conocen, no se nos ha dado a los medios ni a los ciudadanos la asistencia real del Presidente de la República al “informito” del gobernador. Que va a ser pura pérdida de tiempo por la ausencia de resultados, pero así es la liturgia política.  Él único que anunciaría cosas buenas para Chihuahua es el presidente, porque el gobernador, bueno, púes ya sabemos cómo es él para el trabajo.  

¿Pero a qué llevaría el hecho de ocultar a los chihuahuenses la asistencia de López Obrador al “informito” del gobernador?. Suponemos que el gobernador calcularía que es oxígeno puro a su paupérrima legitimidad, ya que estando la inmensa mayoría de los chihuahuenses apoyando ¡con todo a López Obrador!, algo de esa altísima legitimidad de AMLO, se le podría pegar al gobernador. Sin embargo ni así se ayudaría, púes la inmensa mayoría de chihuahuenses le está pidiendo a López Obrador que no asista a perder el tiempo a ese 2° “informito”.

Pensamos que ni aún asistiendo López Obrador al “informito” del gobernador, éste obtendrá ni un gramo de prestigio ante los chihuahuenses, pues tiene perdida totalmente esa relación y oportunidad. La falta de resultados de su gobierno y el posicionamiento muy negativo  de su imagen lo ha logrado en los años que lleva como gobernante y no va a mejorar ni un día con AMLO ni con la detención con fines de extradición en Estados Unidos de César Duarte. Porqué allá le espera un largo juicio, que pudiera incluso ser resuelto con la no extradición del ex gobernador ya que irresponsablemente el equipo de Palacio, y el mismo gobernador, se han encargado de producir pruebas para consolidar la estrategia de César Duarte, de constituirse ante el Juez como un perseguido político.

Así que estamos en ascuas para saber qué sucederá el 1 de marzo con la presencia simultánea, “pero no juntos”, del presidente de la República y el gobernador.