Opinion

La mentira como estrategia

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Javier Realyvázquez

domingo, 13 septiembre 2020 | 05:00

La mentira como estrategia de publicidad y propaganda parecía olvidado o simplemente como tema de estudio, pero con lo que está pasando con la extracción del agua de la presa La Boquilla se ve claramente que el tema tiene más vigencia que nunca.

Es increíble ver como el presidente de la Republica, Andrés Manuel López Obrador, miente y señala en lugar de atender verdaderamente el problema social que hay en una de las zonas productivas más importantes no solo de Chihuahua si no del país.

El asunto con el actual gobierno federal adquiere singular trascendencia porque hoy en día, está claro que usan la mentira como estrategia de propaganda y publicidad.

Dice Durandín que la mentira es una manipulación que pretende siempre situar al destinatario en inferioridad con respecto a quién miente, pero además la mentira en relación con el ataque directo está en que, por hipótesis, el interlocutor no sabe que se le está atacando. 

Y eso es lo que está pasando precisamente, ya que se está atacando a los agricultores, a los políticos con declaraciones y acciones tan lamentables como lo ocurrido a la pareja de agricultores que fueron emboscados por la Guardia Nacional.

Es mentira que hay que pagar el agua a Estados Unidos de la manera como se está haciendo, ya que el propio Tratado Internacional de Aguas entre el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno de los Estados Unidos de América firmado en 1944, establece que México debe aportar 2 mil 158 millones de metros cúbicos cada cinco años.

Es así que cada año se puede abonar y no de un solo golpe, lo cual compromete el futuro inmediato de la zona. De hecho, en otro de los apartados señala que el agua entre los dos países no se debe pagar con aguas comprometidas, si no con escurrimientos.

El Artículo 4 del Tratado, es muy claro al señalar que en caso de extraordinaria sequia o de seria avería en la estructura de conducción de los escurrimientos de agua, se repondrán en el ciclo siguiente, por eso no se entiende el actuar del Gobierno Federal al sacar tanta agua cuando las reglas están tan claras.

Hay mucho conocimiento del tema en la zona. Por eso el presidente con sus declaraciones evidencia que lo único que busca con su estrategia propagandística es ejercer influencia con afirmaciones políticas y no resolver el problema de fondo que en cierta forma resulta sencillo.

De hecho, según los registros de la Asociación de Usuarios de Riego de Chihuahua, de diciembre pasado al mes de febrero de este año se extrajeron 385 millones de metros cúbicos de las presas Venustiano Carranza de Coahuila, La Marte R. Gómez de Tamaulipas y El Granero de Chihuahua.

Por ello, el presidente miente al pueblo de México como lo hizo en su Segundo Informe al sostener que el principal problema de México ya no es la corrupción, al decir que la austeridad republicana es una realidad, y que todo lo que se ahorra se destina al bienestar del pueblo; mintió al decir que en el peor momento contamos con el mejor gobierno, al pronosticar que la crisis provocada por la pandemia por el COVID 19 sería transitoria y al decir que la pandemia no pasaría a mas, cuando México rebasó los 70 mil muertos.

Son muchas las mentiras: “vamos a salir de la crisis económica sin contratar deuda adicional y sin destinar dinero público a rescates inmorales”, “La relación con los empresarios ha sido buena y respetuosa”, “La principal riqueza está en la población y sus culturas”, “Casi en todos los delitos ha habido disminución. Se registra una baja del 30%, solo han aumentado dos delitos, el homicidio doloso y la extorsión en 7.9% y 12.7% respectivamente”.

Es un Gobierno que no escucha. Como no escuchó a los productores y ver la situación real de la región de las presas; prefiere culpar a los exgobernadores de Chihuahua de la situación cuando desde la Presidencia de la República se han encargado de encender el encono, de enfrentar a unos y otros como en el resto del país. Para él, los gobernados tendrán que marchar como lo indique.

Un tema que en cierta forma era sencillo de resolver, lo hizo complicado. Lo que pasa en la presa La Boquilla, representa lo que puede pasar en el país si en el 2020 Morena incrementa su fuerza política.

Tan solo hay que darse una vuelta por la región centro-sur del estado de Chihuahua para entender el malestar social.

Hoy la presa está en manos de agricultores, pero hace unos días parecía zona de guerra ya que todos los accesos estaban controlados la Guardia Nacional y el Ejército.

No hay ni habrá al menos en el corto plazo, una intensión real de resolver los problemas. Por eso es importante analizar a fondo lo que pasa y tratar de interpretar los mensajes siempre, teniendo en cuenta como dice Guy Durandín, el papel de la mentira.

Porque quien crea que la situación aminorará, será al contrario: de ahora en adelante con las campañas electorales, los mensajes serán más persuasivos y manipulativos que informativos o argumentativos, sobre todo porque para la manipulación este presidente se pinta solo.