Opinion

La nueva iniciativa de reforma eléctrica de AMLO: ¿a quién beneficia?

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Serafín Peralta Martínez

miércoles, 13 octubre 2021 | 05:00

Un segundo intento de reforma al sector eléctrico por parte del presidente López Obrador, es lo que ahora entretiene a los diputados del Congreso de la Unión.

La reforma que se promulgó el 20 de diciembre de 2013 y que entró en vigor el 1 de enero de 2014, dice el presidente AMLO, que de nada sirvió porque con dicha reforma, el verdadero objetivo fue el despojo, la desaparición de la empresa paraestatal Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el otorgamiento de beneficio ilimitados al sector privado.

Para entender el fondo de la nueva propuesta de López Obrador, es necesario hurgar en el pasado. Por ejemplo, en 1993, se crea mediante decreto, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) como un órgano administrativo desconcentrado, pero dependiente de la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, con el objeto regular la energía y sus tarifas.

Por su parte, Peña Nieto decretó el 28 de agosto de 2014 la creación del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE), como un organismo público descentralizado, sectorizado a la Secretaría de Energía, el cual está encargado de operar el mercado eléctrico mayorista; del acceso abierto y no indebidamente discriminatorio a la red nacional de transmisión y las redes generales de distribución.

Estos dos organismos, son los que ahora tienen más poder que la CFE, que a decir de Manuel Bartlett y López Obrador, tanto la CRE como el CENACE, la han mermado en sus funciones, todo porque la reforma eléctrica de 2013, que hasta ahora tiene vigencia, opera en favor del sector privado y del capital transnacional.  

Además, la Reforma Eléctrica de Peña Nieto de 2013, fragmentó a la CFE en 6 empresas autónomas, llamadas Empresas Productivas Subsidiarias, con estructura orgánica y carga presupuestal para la nómina del personal y la operación ordinaria. Lo curioso es que estos dos organismos más las 6 empresas subsidiarias, operan con recursos que les transfiere la CFE de su propio presupuesto.

En el análisis que se hace en la Exposición de Motivos de la Iniciativa de la nueva Reforma Constitucional para el sector eléctrico, señala que CFE registra una pérdida de más de 400 mil millones de pesos por la compra (obligada, porque así lo establece la ley) de energía a generadores privados, porque compra la energía a precios muy altos, con lo que se beneficia excesivamente a los privados, que evaden el pago de impuestos y perjudica la recaudación de ingresos tributarios.

La reforma eléctrica de 2013, o reforma de Peña nieto, permitió la creación de 239 centrales eléctricas de autoabastecimiento, que atienden 77,767 clientes que, según Bartlett, le han robado a la CFE (se han apoderado de las dos terceras partes de los grandes consumidores; riesgo que podría generar el monopolio puro como en España, donde la energía la genera el sector privado y el costo tarifario que pagan los consumidores es el más alto de todo Europa.

Otra incongruencia de la que se habla en dicha Iniciativa es que, los generadores privados de energías limpias, reciben de la CRE un Certificado de Energías Limpias (CEL) por cada Mega Watt Hora (MWh) de energía inyectada, que les representan un ingreso adicional, y contribuyen con la meta del 10% establecido como meta, señalando que a la CFE se le excluye de este ingreso, no obstante que genera el 55% de energías limpias-según.  

Verdades a medias o no, la Exposición de Motivos en el que se basa la Iniciativa de Reforma Constitucional, contiene mucha información técnica, que sólo los ingenieros y personal técnico, pueden corroborar si la información es correcta y, precisamente eso, tendrán que pedir los diputados a la CFE, se los expliquen antes de emitir un Dictamen.

¿Qué propone la Iniciativa de Reforma Constitucional de López Obrador? Propone un nuevo sistema eléctrico, en el cual el Estado Mexicano retome su rectoría fortaleciendo a la CFE. La CFE sería el único y exclusivo abastecedor de la energía y se propone una estrecha colaboración con el sector privado.

¿Se perjudica al sector privado o al capital nacional y transnacional?. Sí, al proponer la centralización del servicio de energía en manos del Estado y particularmente en la CFE, quién generaría el 54% y el sector privado un 46%, estableciendo nuevas reglas en su participación.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias de aprobarse esta Iniciativa de Reforma? 

De no analizarse detenidamente y en todos los escenarios, de tomar una decisión precipitada en su aprobación, llevaría al gobierno a indemnizar a las empresas que ya están operando en la generación de energías y las están en espera de su autorización. Al respecto se han hecho estimaciones de un pago al capital privado de alrededor de 120 mil millones de dólares.

Finalmente creo que los tiempos, no dan para un análisis de profundidad, serio y responsable, porque esta reforma debe aprobarse por Diputados y Senadores antes del día último de octubre.