Opinion

La pascua ¿qué significa?

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Jaime Rodríguez Chacón
miércoles, 17 abril 2019 | 00:52


Es semana santa, millones de cristianos en todo el orbe la celebran: Unos meditan, otros se afligen, hacen ayunos  cuarenta días antes de pascua, de allí procede cuaresma; otros observan un sincretismo  entre cristianismo y paganismo, desvirtuando el significado y propósito de los sufrimientos de Cristo; otros más, aprovechan los días de asueto para vacacionar, pero todos   se dan por enterados que se festeja un evento trascendente en la historia.

La  Semana   Santa comienza con la primera luna llena después del equinoccio primaveral. Tendremos luna llena este viernes 19 de abril a las 06:12 Hrs. El judaísmo la celebra el 15 del mes de Nisán, que comienza con la primera luna nueva de primavera. En el concilio de Nicea en 325 D C, se decidió que el domingo de resurrección, se festejara el domingo siguiente de la primera luna llena, después del equinoccio de primavera, que corresponde entre el 22 de marzo y el 25 de abril, de ahí la razón por lo cual la fecha es móvil.

Hay una relación estrecha entre la pascua judía y la celebración de semana santa. La muerte de Jesús empató con la pascua, más no fue una coincidencia; Él, celebró la pascua con sus discípulos, como si Él mismo fuese el cordero de la pascua,  diciendo: Tomad, comed; esto  es mi cuerpo que por vosotros es partido… 1ª Cor. 11:24   porque esto  es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Mt 26:28

Pascua procede de (pésaj que significa pasar, ya que pasaría el ángel de la muerte para matar a todo primogénito de cada familia en el país del antiguo Egipto; esta, la muerte de los primogénitos, y la plaga de tinieblas que la   antecedió –de un total de diez- sería la definitiva para que el rey Faraón  cediera  y dejara en libertad a los Israelitas, los cuales habían llegado a Egipto cuando eran sólo una familia,  empujados por la hambruna de los siete años de vacas flacas; así, descendieron por provisiones al granero del mundo de ese tiempo y  ahí permanecieron por 430 años.

 A finales del  IV siglo de su permanencia y esclavitud, Dios prepara un libertador llamado Moisés, el cual es el embajador que Dios utiliza para ordenar a Faraón diciendo: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito. Éxodo 4:22-23. Antes que se cumpliese esta amenaza, Dios le ofrece nueve oportunidades al Faraón  que se arrepienta - pues el Dios de Israel no es exclusivista: Él   no quiere que ninguno perezca, sino que todos precedan al arrepentimiento. Eso, precisamente, buscaba al enviarles  diversas plagas: Ranas, piojos, moscas, enfermedades en el ganado, langostas y granizo, lo cual había devastado todo el país de Egipto.

La plaga de tinieblas y penúltima, es muy significativa, ya que adoraban al dios Ra: En la mitología Egipcia, Ra,  representaba el sol del medio día en su máximo esplendor; ya que con la plaga de tinieblas, en pleno día había una oscuridad total en todo Egipto; mientras, en la tierra de Gosén,  los Israelitas gozaban de luz en sus casas; el mensaje para Faraón y todo Egipto era: Tu dios Ra, no tiene el poder para disipar las tinieblas. 

Con la plaga de la muerte de los primogénitos,  Dios instituye la pascua. La visitación del ángel de la muerte era la ejecución del juico de Dios por la maldad humana; ya sea, que fuese Egipcio, Hebreo o de de cualquier otra tribu,  las familias que no celebrasen  la pascua, obedeciendo al pie de la letra,  poniendo su fe en el sacrificio del cordero y, pintando con la sangre del cordero sacrificado, los dinteles y postes de las puertas en las casas, estarían en inminente peligro de muerte.

La   celebración  de la pascua era sólo  una sombra o figura de algo más que habría de venir, su  significado es: El sacrificio del cordero como fundamento de salvación; esto, anunciaba el advenimiento de Cristo al mundo; Juan el bautista al ver a Jesús dice de Él: He aquí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Su padecimiento y muerte en la cruz, fue anunciada siete siglos antes de su nacimiento por Isaías; en 53:7 diciendo: Como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca; el acento que el profeta hace aquí es: El sufrimiento sustitutivo del cordero manso y humilde.

¿Por qué tuvo que padecer Jesucristo? A todos nos gusta la idea de un dios que abate a sus enemigos, no un dios debilucho y cobardón;  cuando Jesús fue prendido por una turba, Pedro saco su espada e hirió al siervo del sumo sacerdote, entonces Jesús le dijo: Mete tu espada en la vaina… y, restaurando a la vez la oreja del hombre; además le dijo: ¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? Mt. 26:53 Según la  Wikipedia, la legión romana se componía de 6,000 a 6,300 efectivos. Es decir: Cristo tendría a sus órdenes – si así lo decidiera- unos 72,000 ángeles de guerra, la cultura los tipifica como seres alados inofensivos con   rostros infantiles y  feminoides, pero un angelito de esos es capaz de destruir una ciudad entera, dos de ellos destruyeron  Sodoma y Gomorra; Jesús no necesitaba que lo defendieran, al contrario, tuvo compasión de sus enemigos y, dijo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen, porque conocía su destino; eran unos perdedores.  Así que, Jesús  fue al calvario a sufrir por su propia voluntad; alguien tenía que pagar el precio por nuestros pecados. Él mismo había dicho que: ERA NECESARIO al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. ¿Para qué? para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan. 3:15