Opinion

La pelea del Gobernador contra el Presidente

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José Díaz López

sábado, 10 octubre 2020 | 05:00

Se necesitaban dos que quieran pelearse, para hacer una guerra por el agua de La Boquilla. Y lo que vemos, es únicamente a Corral que está arriba del ring y sin poder subir a la federación a su pleito personal.  

Esa es la verdad: Corral está solo en la pelea del agua, pues a López Obrador ya no le importa esa agua; ya está buscando, o ya encontró agua en otros estados, sólo que no lo informa para no complicarse la entrega del agua al tratado. 

Por más manotazos, teatros y lloriqueos que haga Corral en las televisoras y en los congresos sobre el tema, lo cierto es que desde hace semanas ya no está saliendo agua de La Boquilla para pagar el tratado. 

Los objetivos que busca Corral son políticos y son varios, unos declarados y otros no. 

Los objetivos declarados y exigidos a López Obrador son: que no se ejecuten más de 14 órdenes de aprehensión contra operadores políticos de Corral por los delitos que se han cometido durante ese conflicto, la detención de los policías federales por el homicidio de Jessica y lesiones de su esposo, liberación de los 3 presos por terrorismo. Y por supuesto el manoseado pretexto de la guerra, que ya no lo es, de que no extraiga ni un metro de agua de La Boquilla.  

Y los objetivos no declarados son: poner a Madero en la candidatura de la gubernatura, irse Corral al CEN del PAN, que no le reduzcan el presupuesto a Corral para el   año que entra, que lo eximan de la obligación de dejar pagados 3 meses antes de salir de la gubernatura los préstamos a corto plazo que ha pedido estos meses y suman ya más de 13 mil millones de pesos y que no relacionen a Madero con la corrupción y delitos de Lozoya y de Odebrecht. 

Es claro, como se puede ver, que Corral ya no tiene al agua de La Boquilla como instrumento de presión para vencer a la federación y lograr esos objetivos que persigue declaradamente. Sólo tira trancazos para todos lados contra “un enemigo de humo”. 

Sin fuerza alguna el gobernador, no va a poder evitar que la Federación solicite y ejecute las órdenes de aprehensión  contra los más de 14 integrantes del grupo de Corral. La debilidad de Corral es evidente. Nadie lo duda. Como también es cierto que van a consignar por los delitos que resulten a los policías federales involucrados en los hechos del homicidio de Jessica y lesiones de su esposo Jaime. Y lo de la liberación de los 3 presos por terrorismo, es una solicitud en trámite.   

Para nosotros los objetivos realmente más importantes del gobernador, están en los “no declarados”, pues estos sí representan un verdadero peligro para la libertad y economía personal de él y su “consentido”. 

Por señalar sólo algunos de los objetivos “NO DECLARADOS”, ocultos que persigue Corral al crear ficticiamente la pelea  con López Obrador, sería la posibilidad de que a Madero le resulte cita penal con motivo de los delitos cometidos por Lozoya-Odebrecht, lo cual implica, que lo podrían citar ante un Juez. Y si fuera cierta esta prognosis, entonces lo dejarían fuera de la candidatura por la gubernatura… y de circulación buen tiempo de la política. 

Para nosotros esta hipótesis y el peligro de meter en prisión a su grupo, es la que ha provocado que crezca la movilidad y retórica tan violenta del gobernador y su grupo contra la institución presidencial. 

Muy seguramente el gobernador, sabe mucho más, de lo que deja entrever. Por ende, el objetivo del análisis político es desentrañar, decodificar, descubrir y entrar ¡hasta las tripas! de los secretos de Palacio; de lo que no se dice, “pero está”, en los discursos. 

Quedaría entonces la gran pregunta, de ¿cómo le va a hacer el gobernador para poner de rodillas al presidente López Obrador, si el motivo de la reyerta, el agua de La Boquilla, ya no existe?

Reiteramos, que en las mañaneras el presidente solamente se ha dedicado “a señalar”, a no seguir exigiendo la entrega del agua, ni de la presa La Boquilla. Al contrario ha dicho “que ya lo está solucionando con el agua de otros estados”.   Entonces es evidente, que Corral ya no tiene fuerza alguna en este asunto. Y por ende es inminente la ejecución de todas las acciones y atribuciones legales que tiene a su mano la federación para cumplir con las leyes, ¡quiera o no quiera! el gobernador Corral. 

¿Qué es entonces, lo único que está haciendo el gobernador?: una campaña de información mediática para tratar de cambiar la percepción ¡muy negativa! de los chihuahuenses acerca de su imagen y su gobierno. Es decir, efectúa una actividad política sin trascendencia para los usuarios del agua de La Boquilla, pero sí para sus proyectos personales y de su amigo. 

Nadie lo entiende…