La salud del pueblo es un derecho, no una dádiva

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Isaías Orozco Gómez
lunes, 11 marzo 2019 | 01:32

Sobrada razón le asiste al licenciado Andrés Manuel López Obrador, actual presidente de los EUM, a punto de cumplir los primeros cien días de su régimen gubernamental, cuando afirma que se va avanzando, que ya se han logrado muchas cosas, pero todavía falta, porque no es fácil lograr el renacimiento de México; sobre todo, porque los gobiernos tecnócratas neoliberales y corruptos, sobresalientemente desde Carlos Salinas de Gortari, hasta Enrique Peña Nieto, dejaron un cochinero. Pero vamos a limpiar al país, se va a acabar la CORRUPCIÓN, me canso ganso.
Como también tuvo mucha razón, el licenciado Javier Corral Jurado, cuando a unos meses de haber asumido la máxima responsabilidad de los destinos de los chihuahuenses, como gobernador constitucional de nuestra entidad federativa, sostuvo que las finanzas del Estado estaban en quiebra, como consecuencia de la CORRUPCIÓN [del robo, del saqueo] que imperó durante todo el gobierno de César Horacio Duarte Jáquez, incluyendo a su gabinete.
De tal manera, ambos gobernantes enfrentan en su mandato, en su administración pública –guardadas las proporciones–, la herencia del grave cáncer de la CORRUPCIÓN, que torna más difícil el combate a la lacerante pobreza que sufren millones y millones de mexicanos, de un a un alto porcentaje de la población chihuahuense. Al respecto, el lunes 15 de enero del 2018, en mi colaboración para El Diario de Chihuahua titulada: “Los dineros públicos como medio de presión político-partidista”, en los párrafos antepenúltimo y penúltimo, escribí: “De ahí la importancia de la causa emprendida por Javier Corral en aras de la reivindicación de la economía, de las finanzas públicas de Chihuahua; pero sobre todo, en contra de la corrupción, del robo de las arcas públicas y de la evidente impunidad.
“Que, por cierto, hoy por hoy, al igual que Javier Corral Jurado, está considerado el licenciado Andrés Manuel López Obrador como uno de los más importantes líderes políticos de los EUM, insistiendo y persistiendo en su lucha en contra de las mafias corruptas que desgraciadamente gobiernan al país.” Asimismo, no es ocioso recordar que el sábado 14 de enero de ese 2018, el gobernador del estado encabezó un apoteótico mitin en la “Plaza Mayor” exigiendo la aprehensión del corrupto César Duarte y adláteres. Y el lunes 15 del mismo mes y año, el candidato de Morena a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador, a partir de la 3 de la tarde, presidió un mitin en la “Plaza Francisco Villa”, arengando a los miles de asistentes a luchar contra la corrupción.  
Lamentablemente, ambos mandatarios enfrentan las consecuencias de esa CORRUPCIÓN (que en algunas dependencias oficiales sigue existiendo), reflejada en el robo y saqueo descarado, los moches y diezmos, el lavado de dinero, el enriquecimiento ilícito, la desviación de recursos, el nepotismo…; tanto en el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la federación y de las 32 entidades federativas, que además de la ola de violencia, de la inseguridad pública en todo Chihuahua y en todo México; criminalmente, afectó  –y afecta también– muy sensiblemente: la salud de la población toda, sin discriminación alguna.
De ahí que en todo el estado se haya agravado la crisis en los hospitales que dependen del Gobierno estatal, del Instituto Chihuahuense de la Salud (Ichisal), casos concretos: Hospital Infantil de Especialidades y Hospital Central de la ciudad-capital y nosocomios de Juárez y Delicias. Además del desabasto de medicamentos y de equipo y/o instrumental médico, de infraestructura y anexos apropiados y dignos. Lo que ha provocado que no pocas pacientes deban esperar hasta un año para que se les practique alguna intervención quirúrgica.
Ni qué decir de todo el territorio nacional, principalmente en lo referente al IMSS y al Issste, tan cuestionados están sus servicios que se incluyeron para dar servicio al flamante SEGURO POPULAR, que el propio presidente de la República insiste en que ese servicio de salud: ni es SEGURO NI ES POPULAR.
De ahí, la imperiosa necesidad de que se establezca (YA), de manera eficaz y oportuna, la universalización de la SEGURIDAD SOCIAL, preeminentemente el SISTEMA UNIVERSAL DE LA SALUD; tal y como lo establece el Artículo 4º, párrafo 3 de la CPEUM: “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud…” Mientras tanto, para superar y salir de esa grave crisis del sector salud, pueden llevarse a la práctica, las siguientes medidas:
Que si de plano ya se perdonó a los pillos que robaron al Estado y al País, cuando menos deben incautárseles los bienes inmuebles (ranchos, playas, hoteles, mansiones aquí y en el extranjero…) y del capital bancario de que se apropiaron cuando FINGIERON como “servidores públicos”. Son miles de millones de pesos, sino es que dólares y euros, que bien administrados salvarán en lo inmediato la situación.
Que todos los funcionarios de los primeros niveles tanto del gobierno del Estado, como de los 67 municipios y los diputados locales, así como del Gobierno federal y de los poderes Legislativo y Judicial de la República, se bajen al 50 por ciento sus salarios, canalizando lo obtenido a la reivindicación de la salud del pueblo.
Que en materia de medicamentos, el Congreso de la Unión conjuntamente con el Poder Ejecutivo federal, aprueben una iniciativa que pida y apoye financieramente a la UNAM, al IPN, a la Universidad de Chapingo y a otras universidades públicas de México, para que sean las encargadas de investigar y producir todas las medicinas y los aparatos ortopédicos que se requieran para diagnosticar y conservar la óptima salud de todos los mexicanos, sin distinción alguna.