Opinion
Hablando y escribiendo

La traición del fiscal Peniche

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Ernesto Avilés Mercado

domingo, 28 marzo 2021 | 05:00

No hay fecha que no se llegue ni plazo que no se cumpla.

Finalmente, Maru Campos, Rodrigo de la Rosa y María Ávila, escucharon el delito por el que se les investiga, las personas que deponen en su contra, los montos que aseguran recibieron cuando se encontraban integrando el Congreso del Estado durante la administración de César Duarte.

Un día antes, en la fronteriza Ciudad Juárez, se presentó la visita del presidente López Obrador, quien le levantó el castigo a Javier Corral al invitarlo a la gira, luego de que diera muestras de mansedumbre y obediencia, al mantener su postura de ir en contra de Maru Campos, principal opositora de su candidato Juan Carlos Loera de la Rosa y no ejercer acción penal en contra del ahora también candidato a la presidencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar.

El hecho de que se haya llevado a cabo la audiencia hasta estas fechas; es decir meses después de haberla solicitado por parte de la fiscalía del Estado, y de contar con la complacencia del Fiscal César Augusto Peniche, para dejar pasar las fechas de registro de candidaturas, es una evidencia clara de que los propósitos del fiscal, no son los que se establecieron por parte de su superior jerárquico Javier Corral, quien a toda costa pretendía que no se llegara la fecha del registro sin que se presentara la acusación en contra de su más acérrima enemiga política.

Dentro de las personas que declararon en su contra, que son en número más de 50, se incluyen personajes de la vida política y empresarial, a las cuales se les menciona como también receptoras de haber recibido recursos oficiales por parte del gobernador César Duarte y a los cuales se les aplicó un criterio de oportunidad, que en términos coloquiales, equivale a devolver el dinero que recibieron, no fincarles responsabilidad penal, además de convertirse en delatores en contra de quienes les digan.

Por cierto, en este sentido, no se acaba de entender que sea Jaime Herrera Corral, segundo personaje en importancia en el gobierno de César Duarte, quien cuente con este criterio, pero además que con este carácter haya salido a dar una conferencia de prensa, acusando de ser responsables a quienes ni siquiera se han juzgado, abriendo una enorme puerta para que las defensas de prácticamente todos los acusados en los expedientes X, puedan solicitar su exclusión como prueba por haber hecho estas declaraciones que afectan de manera directa el desarrollo de los procesos penales encuadrados dentro del programa Justicia para Chihuahua, que más bien debería de llamarse No justicia para Chihuahua.

El Fiscal César Augusto Peniche, busca brincar al nuevo gobierno en el mismo cargo, para ello ha traicionado la confianza de Javier Corral, reduciendo al mínimo las medidas cautelares en contra de Maru y coacusados, en su proceso penal, demostrando la misma mansedumbre y obediencia a los intereses que más le mueven, como es la repetición en el cargo, ya sea con Maru Campos, o con el abanderado de MORENA.

Se afirma, que el ex delegado de la PGR, Peniche Espejel, se entrevistó directamente con Marko Cortés, cuando pretendió encabezar la candidatura a la alcadía de Ciudad Juárez; tuvieron que decirle que primero sacara el pendiente de Maru Campos, que dependiendo del desempeño, se le tomaría en cuenta una vez alcanzado el triunfo electoral. Se estableció a partir de ahí un pacto entre los dos.

Como ha sido evidente, la Fiscalía ha tenido un trato especial con Maru Campos y coacusados, las complacencias sorteadas con la entrega de las carpetas, su foliado y certificación, fueron tan solo las primeras muestras del cumplimiento del pacto, culminadas en la negativa de solicitar como medida cautelar, la prision preventiva, cuando ha sido una constante en todos los casos de los expedientes X.

Jaime Herrera Corral, el testigo protegido en todas las causas penales, fue utilizado por Peniche, quien arregló la llamada con César Jáuregui, para que quedara evidencia grabada; recomendó la rueda de prensa y también le comentó a javier Corral que saliera a medios para fortalecer lo afirmado por el hombre de más confianza de César Duarte.

Al igual que la fiscal anticorrupción Gema Guadalupe Chávez Durán, quien quedó evidenciada al grabar a uno de sus agentes, cuando intentaban convencer a un ex empleado municipal, Peniche Espejel, abría la puerta para los defensores, porque los fiscales no pueden hacer más de lo que la ley les establece, además, lo que afirmó Jaime Herrera en su conferencia, es oro molido para fundamentar su exclusión como prueba testimomial, en todos los juicios donde lo hayan incluído.

Javier Corral, pensó que el buen trato y la consideración del magistrado presidente Pablo Héctor González Villalobos, podría trasladarse a los asuntos que se dirimen en los juzgados, pero caballero como es, el representante del Poder Judicial, no tuvo empacho en hacerle las aclaraciones pertinentes: los jueces cuentan con libertad absoluta para dictar sus sentencias, basados en sus conocimientos jurídicos, alejados de presiones de cualquier tipo y sin consigna.

Desconcertado Javier Corral, pretendió ejercer presión a través de la nómina, sólo que recibió una fuerte cachetada, al ver la organización interna de los magistrados, quienes a pesar de los recortes recibidos, brindaron apoyos en especie.

No es coincidencia que la audiencia de Maru, empatara con la llegada del presidente a Juárez, ni tampoco que le haya levantado el castigo a Corral y que se haya hecho público que de aquí en adelante van a trabajar juntos.

La postura de Lopez Obrador no es ambigua; sino por el contrario. Sigue golpendo a Maru Campos del escenario político y fortalece a Juan Carlos, para que reciba apoyo de la federación y que tenga una salida excelente, que le permita mantenerte en el escenario político nacional. Sólo que el presidente nunca cumple sus promesas. 

*INTEGRANTE DE LA AECHIH