Opinion

La transformación está en marcha

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Martín Chaparro Payán

viernes, 03 septiembre 2021 | 05:00

En pasado 1 de septiembre nuestro presidente emitió su Tercer Informe de Gobierno, los resultados son palpables a la vista, eso les molesta en sobremanera a los conservadores. El Gobierno de México ha sentado las bases para la transformación de la vida pública y quizás usted se pregunte ¿cuánto hemos avanzado con tres años del gobierno de AMLO?

Tras la apabullante victoria electoral de 2018 y el refrendo en las elecciones de este 2021, es evidente que ocurrió un cambio de mentalidad en el pueblo de México. Tras el hartazgo de la corrupción rampante, las y los mexicanos confiamos en Andrés Manuel para erradicar los vicios en el gobierno, que incluían prácticas criminales, corruptas y ajenas a los intereses de la nación. Hoy la farsa que ponderaban los neoliberales se ha caído, el peso mexicano se ha sostenido y no ha habido la fuga de capitales que clamaban con tanta vehemencia. Trataron durante años de amedrentar y asustar a la gente con argumentos insostenibles, mentirosos e hipócritas.

Hoy la realidad del país es otra y es un hecho que en los próximos tres años habrá de continuar el combate directo a la corrupción y la erradicación de prácticas privatizadoras de los entes públicos. En este período se ha detenido el otorgamiento de concesiones a privados. Ya no se tolera la explotación de los recursos naturales de la nación para beneficio de particulares, esto fue una práctica que durante décadas benefició a unos cuantos en detrimento de la mayoría. Se acabó la política entreguista de nuestros bienes a extranjeros en temas como: petróleo, minería, agua, electricidad, obras públicas, aeropuertos, playas, puertos marítimos, vías férreas y hasta reclusorios.

En los que respecta al sector energético, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador detuvo la privatización de la industria petrolera nacional y de la electricidad. Al día de hoy este gobierno busca producir en México las gasolinas que desde hace décadas compramos en el extranjero. Es una verdadera desgracia nacional el ser país productor de petróleo y no contar con una refinería moderna. En 2018 nuestro país producía apenas 511 mil barriles por días, hoy, nuestras refinerías pasaron a producir 710 mil barriles diarios, una diferencia del 38 por ciento más.

Hace 42 años —con el inicio del período neoliberal— se desdeñó el desarrollo industrial de nuestro país, de tal forma que no se había construido una refinería en nuestro país desde la última que se inauguró en Salina Cruz para 1979. Para 1993, en lugar de hacer una nueva refinería, se optó porque Pemex se asociará con Shell para construir una refinería en Texas que sirviese para surtir la demanda de combustibles en nuestra nación. Este año, este gobierno pudo hacerse de la parte que le correspondía a Shell, lo que al fin se benefició al pueblo de México, 28 años después.

Junto con el abandono de la industria petrolera nacional se promovió el deterioro de la industria eléctrica nacional, frente a compañías privadas y de origen extranjero. Hoy esa política privatizadora, hipócrita y contraria al interés nacional se ha detenido. El Gobierno de México promueve la modernización de la CFE y el impulso a la generación eléctrica por medio del viento y el agua para dejar atrás el uso de carbones y turbinas viejas. Se planea que para el final de este sexenio tengamos un abasto público suficiente en energía eléctrica. Soberanía energética, completa y real, no simulaciones.

Finalmente, hoy se han acabado las simulaciones de Organizaciones No Gubernamentales que se beneficiaban a costa del presupuesto público, en su lugar más de 11 millones de adultos mayores reciben una pensión mensual que les permite hacer frente a sus necesidades básicas. Hoy, millones de estudiantes de escasos recursos reciben la beca Benito Juárez, con la que pueden continuar sus estudios en la Educación Media Superior.

Contrario a lo que se vaticinaba por la prensa conservadora, hoy más de 65 por ciento de la población tiene al menos una vacuna, porque para la Cuarta Transformación, la salud, la energía y los recursos públicos son un derecho de todas y todos, no un privilegio en manos de unos cuantos. Hoy México cuenta con las bases suficientes para continuar con la transformación de la vida pública.

P.D. Se acaba por fin un gobierno que mantuvo a Chihuahua en el abandono y la simulación, Javier Corral pasará a la historia como un flojo y un mantenido.