Opinion

La verdadera reforma

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Javier Realyvázquez

domingo, 10 octubre 2021 | 05:00

La propuesta de Andrés Manuel López Obrador para la reforma Constitucional en materia energética, consiste en darle exclusividad a la Comisión Federal de Electricidad para la exploración y explotación de litio, tema que AMLO puso sobre la mesa de discusión y que para analistas, está en riesgo el futuro de México.

Este cuestionado suceso, deduce que el gobierno federal está llevando al país hacia un modelo que nadie quiere, por ello son muchos los que se preguntan si ¿con la reforma Constitucional habrá más control por parte de estado? o en su caso, ¿se trata de caminar hacia un modelo nacionalista revolucionario o hacia un modelo neoliberal?

Pareciera que el país se desliza entre dos líneas extremas de desarrollo para los años por venir. Y es que esta reforma en realidad generó eso en la política a nivel nacional: una disputa en la que se presentan los proyectos neoliberales, por un lado, o los proyectos en los que el estado es quien cada vez tendrá mayor control de todo.

El presidente de México tras presentar la reforma declaró que “se trata de rescatar y fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad, así como garantizar a través de ella la seguridad energética del país, en este caso de la industria eléctrica nacional y que, para que sea posible, haya electricidad a mejor costo para los mexicanos”.

Con la reforma desaparecerían las subsidiarias anteriores y quedará un solo órgano encargado de la generación, distribución y administración de la energía eléctrica.

De igual manera se habla de desaparecer los contratos de autoabastecimiento; la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía, instancias que fueron creadas dentro del periodo neoliberal precisamente para acotar funciones a la CFE y para beneficiar a productores. 

Con esta propuesta todo corresponderá al estado, es decir, la intervención y explotación de minerales estratégicos.

Dicen que no se afectará a quienes tengan paneles solares para el consumo eléctrico, pero por otro lado el presidente ante estas y otras preguntas dice que espera a que con el paso del tiempo, se vayan aclarando más las dudas en torno a la reforma.

Las posturas políticas están encontradas, por un lado, Alejandro Moreno en su calidad de presidente nacional del PRI, aseguró que no hay prisa en definir su postura como partido toda vez que al PRI nadie lo presiona, y por otro lado el presidente le dice que es una oportunidad histórica la que tienen.

El PAN y el PRD manifestaron desde luego su preocupación por no haber cerrado filas en contra y exhortado a “homologar criterios” para que no se ponga en riesgo la alianza “Va por México”.

La Coparmex, dentro de las desventajas que ha encontrado, afirma que volverán los apagones, el desabasto y aumentarán aún más las tarifas por el uso de luz, además, limitará la competitividad y cierra la puerta a la competencia.

Hoy en día, gracias a la inversión privada nacional y extranjera en el sector eléctrico, se tienen 44 mil millones de dólares invertidos y que de ser aprobada, surgirán los conflictos en contra del estado, tal cual y como pasó con el aeropuerto de Texcoco ya cancelado.

Con la reforma que se estará votando en el pleno de San Lázaro, durante este periodo ordinario de sesiones, realmente lo que está debatiéndose es si México camina hacia un modelo nacionalista revolucionario o hacia un modelo de libre competencia.

Todo indica y, ojalá, que estemos equivocados: México camina hacia un modelo donde el estado es quien controla todo y que va en contra de la libertad, de la libertad de hacer empresa y de competir y de generar empleo tal y como pasa en los países más desarrollados del mundo, no en cambio, en los países donde el gobierno controla todo.

Recientemente Andrés Manuel López Obrador dijo que solo había 2 proyectos de estado, el suyo y el de los otros candidatos.

En el libro: “México, la disputa por la nación”: perspectivas y opciones de desarrollo”, publicado éste en los años 80´s, ya daba cuenta de esta realidad en la que está México, la realidad de cómo un grupo de tecnócratas pugna por un estado neoliberal, contra un grupo de políticos de viejo cuño que intentan mantener hoy en día un estado populista.

Como mexicanos debemos apoyar las expresiones y decisiones en contra de la reforma porque las consecuencias serán muy graves si López Obrador continúa haciendo propuestas que en nada ayudan, más aun cuando lo que hay son grandes problemas como la falta de medicamentos contra el cáncer para niños y una inseguridad como nunca antes se había visto.