Opinion

Las crisis personales desatan la destrucción

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José Díaz López

sábado, 02 enero 2021 | 05:00

Normativamente hoy Maru Campos debe pedir licencia a su cargo para iniciar la precampañas rumbo a la candidatura. Por ende, las interrogantes que surgen son el fondo.

Para llegar a este momento culminante de la cuestión, se han hecho miles y miles de declaraciones en pro y en contra, pero sobre todo al simbolismo y consecuencias políticas que implican, ya “la licencia al cargo de presidenta municipal”. 

A partir de hoy la candidatura de Maru Campos entra de lleno en el piso de su candidatura plena o en el conflicto penal que el gobernador, le ha venido construyendo durante 4 años para quitarle su candidatura. Se puede decir que realmente Corral no ha realizado obras públicas ni sociales, por estar ocupado todos los 4 años en operar todo tipo de estrategias para evitar que Maru Campos sea la candidata del PAN a sucederlo. 

Pongamos nuestra atención en la reflexión en las fiebres y calambres que suceden en la psique del poder a partir de esta licencia de la Edil.

Digamos que en todos los seres humanos existen los lados   negativos y los lados positivos de la personalidad. Aquellos son los más oscuros y negativos formados desde la infancia y que en los momentos de sus crisis existenciales, sostienen una soterrada pelea por imponerse al lado positivo de la personalidad. Y los lados positivos son los que imponen la racionalidad y lo valioso de la personalidad y sus circunstancias.  

Por eso decimos que en el caso de la licencia de Maru Campos, pisamos cada instante que pasa en el terreno de saber cuál lado de la personalidad, el lado oscuro o el positivo del gobernador Corral va a dominar en esa lucha; en la pelea del: SÍ le voy a dejar la candidatura; o el NO se lo voy a permitir y además la voy a encarcelar por los hechos de que la he acusado todo mi gobierno. En el entendido de que aunque no pise un instante la prisión, de todas formas el solo hecho jurídico de vincularla a proceso, implica la pérdida de sus derechos políticos, lo cual es lo que persigue el gobernador.  

En cualquier momento a partir de hoy, veremos con claridad, si las motivaciones ocultas e inconscientes de la personalidad autoritaria y vengativa son más fuertes que la racionalidad y el lado positivo de la personalidad del gobernador. Esa lucha se ha expresado silenciosa y a veces abiertamente desde hace 4 años. Pero hoy se concretará con más virulencia por el hecho de que Maru Campos ya se le metió hasta la cocina al imperio de Corral. Al cual, varios de sus amigos con autoridad moral y más prudencia que él, le han pedido que no se deje llevar por los arrebatos de coraje e ira que le sobrevienen en tiempos de crisis,  por la licencia de ella para iniciar su precampaña en la esfera de su poder partidista. Espacio colectivo que, por cierto también le pide no estallar en coraje, por esa nueva acción de la presidenta municipal. 

Cualquiera con elemental conocimiento de la psique del autoritarismo, puede decir que en ese nuevo  estallido de coraje que está por explotar, o controlarse, a partir de hoy en el gobernador, tiembla el miedo, pánico a perder el poder.

Los calambres en la panza ocasionados por el miedo,  que le debe estar suscitando el acto de la licencia de la presidenta municipal,  que cada vez más, no la siente… ¡la ve entrando y pisándole hasta la cocina de su poder!, lo deberían empujar no al abismo de la destrucción, sino a abandonar definitivamente el proceso de desintegración política que inició hace 4 años y/o tratar de reconformar, su muy maltrecha imagen política dentro y fuera del Estado. O prosigue en el proceso de la destrucción o impera  la racionalidad que le exigen las circunstancias. 

La ansiedad que debe sentir  el lado oscuro de la personalidad, al ver plantarse delante de él, el desenfado del poder simbólico, que representa la licencia de Maru Campos, lo debe tener mordiéndose las uñas sin dejarlo dormir ni un momento. ¡Estamos hablando del “lado autoritario de la personalidad ”, por supuesto! 

Bien sabido es que las crisis históricas agravan las crisis personales. Indudablemente la crisis políticas en que ha metido el gobernador a su partido, y a sí mismo, van de la mano con las crisis de su personalidad. 

En cuestión de horas, la licencia de Maru Campos a la Presidencia Municipal, definirá si el Nuevo Año será otra cascada de crisis de destrucción del gobernador o imperó la cordura en su despedida del poder.