Opinion

Letras rojas

“Hay un núcleo duro en las estadísticas que no cambia, se debe a la violencia de género, el asesinato de mujeres que las condena por el simple hecho de ser mujeres, por desgracia esa es la nota diaria”.

Teporaca Romero del Hierro
domingo, 01 diciembre 2019 | 05:00

En México, la violencia de género sigue propagándose sin freno bajo el amparo de la cultura patriarcal y la incapacidad institucional, que hasta hoy no ha podido concientizar a la sociedad sobre el respeto mutuo y detener las cifras de las agresiones, ni los protocolos internacionales, legislaciones, alertas de género, campañas de prevención, denuncias de organismos oficiales y organizaciones internacionales frenan la rabia contra las mujeres, en la última década se triplicaron los feminicidios y la violencia doméstica creció 900%. 

Durante la firma del Memorando de entendimiento entre la ONU y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) para la Igualdad de Género y Empoderamiento de las Mujeres, Nadine Flora Gasman Zylbermann, titular del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) señaló que los feminicidios se concentran en el 10% de los municipios del país y en 100 de ellos, la violencia extrema alcanza niveles alarmantes, dijo: “Esta realidad afecta a este sector de la población, pero también rompe el tejido social y propicia la impunidad...México por tanto, no necesita únicamente de estrategias antidrogas, estrategias de seguridad o estrategias para reducir la violencia. México necesita construir la paz, y la contribución de las mujeres es imprescindible".

Agregó: “La vorágine de violencia entre muertes, desapariciones y violaciones son el panorama asfixiante de una violencia extrema que no puede ser denominada "tiempo de paz"; el narcotráfico y el crimen organizado es un cáncer que se esparce en vastos espacios comunitarios, con gravísimas consecuencias para las mujeres y las niñas: se incrementa la violencia sexual, las desapariciones forzadas, la violencia feminicida y el feminicidio".

Las mujeres representan más de la mitad de la población, es imposible enfrentar estos problemas estructurales sin contar con la participación real de las mujeres, todas ellas, académicas en el tema; con voz de alerta en las calles, en foros de televisión, radio, prensa y canales de YouTube y redes sociales; más todas aquellas que viven en carne propia el tormento de la agresión en sus hogares, centros de trabajo, oficinas de gobierno, empresas, planteles educativos, transportes públicos, etc., y por temor a represalias, a la risotada pública, guardan silencio. 

La clave para emprender una agenda sustantiva de género, es escuchando con atención bajo la premisa de la perspectiva de género, para luego elaborar junto con organismos y organizaciones feministas acciones y políticas públicas integrales, muchos se inquietan al escuchar la palabra feminista, su desinformación en el tema bloquea cualquier diálogo, como en todo hay agrupaciones un poco más radicales en el tema, pero al final todas las voces son necesarias, buscan lo mismo, igualdad de oportunidades, no más feminicidios y violencia de género. 

En la conmemoración del Día Internacional de la NO Violencia contra las Mujeres, miles de ellas salieron a las calles en la CdMex y entidades federativas, con el objeto de exigir justicia y frenar la violencia. En dicha fecha, medios informativos publicaron datos que alarman sobre la violencia de género en el país, muchos de ellos, los hemos comentado en este espacio de opinión: según la ONU, entre 9 y 10 mujeres son asesinadas al día; de 2015 a la fecha, suman 3 mil 578 feminicidios a nivel nacional, sólo de enero a octubre de 2019 se registraron 833 casos, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP); la CdMex acumula 231 feminicidios en los últimos cinco años, 50 de ellos fueron cometidos en los primeros nueve meses de 2019; Veracruz, es la entidad más peligrosa para las mujeres, al registrar 153 víctimas de feminicidio de enero a octubre de este año. Le siguen Chihuahua y EdoMex. 

De 2013 a 2018, la sensación de inseguridad de las mujeres pasó de 74.7% a 82.1%, según la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe) 2018; los mismos datos reflejan que las mujeres se sienten más inseguras que los hombres tanto en lugares públicos como en privados: cajero automático en vía pública (87.4%), transporte público (74.2%), calle (72.9%), carretera (69.5%), mercado (65.5%), parques (62.1%), automóvil (48.9%), escuela (39.2%), trabajo (36.2%) y casa (26.7%); 8. Las mujeres son las principales víctimas de delitos sexuales: en 2017, la tasa de este delito fue de 2 mil 733 por cada 100 mil mujeres, cifra mayor a la tasa de mil 764 registrada en 2016 por el Inegi. 

La violencia que ejercen parejas, esposos, exnovios o exesposos contra las mujeres en México es "severa y muy severa" en 64.0% de los casos, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016; El 19.4% de las mujeres de 15 años y más ha enfrentado, por parte de sus parejas, agresiones de mayor daño físico, que van desde los jalones o empujones hasta golpes, patadas, intentos de asfixia o estrangulamiento e incluso agresiones con armas de fuego y abusos sexuales; en 2016, cada mujer perdió 29.7 días de trabajo remunerado a causa de la violencia doméstica, según estimaciones del Inegi; de 100 mujeres entrevistadas por Amnistía Internacional (AI) tras su detención, 33 denunciaron haber sido violadas durante el arresto, principalmente por parte de la Marina, Policía Municipal y policías estatales; 72% dijo que sufrió manoseo y las mujeres de orientación sexual distinta a la mayoría, corren mayor peligro al momento de la detención, pues "son mujeres cuyo cuerpo no se adapta a las normas esperadas de femineidad". 

Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en México, afirma que la violencia contra las mujeres en México alarma, y hay barreras muy altas para vencerla, al menos 14 mil 997 mujeres han sido asesinadas desde 2015 al 31 de octubre de 2019, el promedio es de al menos 10 cada día, señala que en el país aún persisten importantes barreras para atender y erradicar la violencia de género, hay grandes retos para la 4T, existe mala e insuficiente aplicación de las leyes; baja inversión en prevención y servicios de calidad; impunidad a perpetradores de violencia y falta de acceso de justicia; inadecuados sistemas de seguimiento y evaluación en el tema; el Estado mexicano debe fortalecer a las capacidades y sensibilizar a todas las personas involucradas en la prevención, atención y sanción, a lo largo de toda la cadena de justicia, incluyendo al Sector Salud.

Las cifras son duras, demuestran que la violencia persiste y va en aumento, según especialistas NO podemos dar una respuesta única, ya que violencia contra las mujeres, incluyendo el feminicidio es multifactorial y tiene que ver con un contexto social depauperado, insensibilidad e ineficacia oficial y aumento de violencia social, pone "en letras rojas", hay un núcleo duro en las estadísticas que no cambia, y que se debe a la violencia de género y el asesinato de mujeres por el simple hecho de ser mujeres.

Sin importar el hartazgo ciudadano e institucional en el tema, sigamos alzando la voz para que cada vez menos mujeres sean violentadas en cualquier ámbito de su vida, estamos hablando de nuestras hijas, nietas, madres, abuelas, amigas, vecinas, compañeras de trabajo, todas están expuestas, insisto, condenar la misoginia es responsabilidad de todos, a la par y por igual. Sumemos voces de conciencia, #Ni Una Menos.