Opinion
Álter Ego

Lo más negro de Morena

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Rafael Soto Baylón

miércoles, 06 enero 2021 | 05:00

“Serena, Morena”

Cuando las personas ingresan a la política lo hacen con la intención de que un día les caiga un puesto. Ya sea una regiduría, alcaldía, diputación local, gubernatura, diputación federal o senaduría. “A quienes están formados calladitos y disciplinados, un día les va a tocar” les dicen sus dirigentes. MORENA retoma la práctica de que el presidente todo lo palomee –tenía que ser- y les exige disciplina religiosa a sus militantes. Ya Mario Delgado (alfil presidencial) afirmó que quienes buscan “judicializar” la elección de los candidatos es porque les gana la ambición personal y no entienden el proyecto político del mesías (lo de mesías es mío).

Los ahora legisladores federales pueden postularse a la reelección. En MORENA lo intentará la inmensa mayoría: el 92%. Los que están en la banca desde hace tres años seguirán ahí. “No se vale, las oportunidades deben ser para todos” dicen quienes se quedaron en la mecedora de su casa esperando. Y se quedarán esperando. Los precandidatos a gubernaturas ya ni siquiera tendrán el premio de consolación de convertirse en legisladores federales. Quien ruñe el hueso hoy ya no lo quiere soltar.

En la película Cantinflas se da el siguiente diálogo: “Pero Plutarco ¿ni la madre del otro candidato votó por él?-le cuestiona un asesor a Elías Calles”- “Para que veas mi capacidad de convencimiento” responde el padre del PNR. En el partido del mando es una triste realidad y la forma en que se eligieron a los candidatos a gobernadores lo demuestra. Trataron de disfrazarlo con la fábula de que ahora sí los nominados lo serían por el sufragio popular a través de encuestas  –oscuras, ocultas, sin empresas responsables, sin dar a conocer el cuestionario y un largo etcétera- pero en realidad gana quien tiene la bendición del dedo mágico. 

Ni modo que las mujeres y los hombres más cercanos al presidente vayan a perder una elección interna. Ello explica las designaciones de Félix Salgado Macedonio quien va por Guerrero (algo debe tener en contra de ese Estado para enviarles a este nefasto personaje), Layda Sansores por Campeche (incondicional del inquilino de Palacio Nacional), Alfonso Durazo por Sonora (ni pensar en dejar el gabinete para ir a hacer el ridículo perdiendo el abanderamiento), Clara Luz Flores para Nuevo León (ella militó en el tricolor durante 22 años y no tiene siquiera el año que renunció al otrora partidazo y sin embargo los morenistas dijeron “esa es la buena”), Juan Carlos Loera para Chihuahua (se caracteriza por obedecer hasta la ignominia las órdenes provenientes del Centro ¿qué hizo para defender a los productores agrícolas? Hacerse para donde calientan gordas. Fue postulado aún a sabiendas que está perdido de antemano). En Michoacán Cristóbal Arias Solís andaba presumiendo que él era el bueno pero sólo fue bluff. Perdió y no quedó conforme. Finalmente quedó Raúl Morón. A quien los zacatecanos eligieron en las encuestas fue a ¡Válgame Dios! David Monreal Ávila (Cualquier coincidencia es la semejanza de sus apellidos). Celia Maya García por Querétaro (del harem político del edificio frente al Zócalo). Y así, puros y puras compos y compas.

Las elecciones de Coahuila e Hidalgo le dejaron a MORENA y al presidente importantes y sabias enseñanzas. En primer lugar nada de que el pueblo hable en las urnas libremente porque son capaces de votar en contra del cambio verdadero. En segundo sitio que el titular el Poder Ejecutivo deberá intervenir directamente en las elecciones y hacer campaña abiertamente porque finalmente ¿quién se lo va a impedir? ¿el INE? No nos hagan reír por favor. En 2021 será una elección de Estado.

Confía en que los ciudadanos votarán por sus candidatos como lo hicieron por él. Que su peso político de 30 millones de votos será más que suficiente para que sus discípulos se levanten con el triunfo. Y queda la opción del fraude patriótico.

También hay experiencias para quienes creyeron la quimera de que MORENA es un partido democrático. Deben reconocer que les dieron gato por liebre, les metieron el dedo y sin lubricarlo con atole cuando les hicieron firmar una carta compromiso de que no se inconformarían con el resultado fuere cual fuere. La verdad ¡qué ingenuos! Por lo pronto el partido tiene grietas difíciles de arreglar porque los derrotados no quedaron conformes con el resultado. En el pecado de la inocencia va la penitencia. Los métodos autocráticos de antaño no se han perdido y tienen pleno sentido y vigencia en el partido del presidente. Para la oposición la unidad es indispensable porque compiten contra un partido resquebrajado, débil, dividido con candidatos impopulares pero vivo, muy vivo. 

Deben decirse “o nos hacemos fuertes juntos o nos desaparecerán por separado”. La coalición debe concretarse sin distingos ideológicos, políticos o históricos, es ahora o nunca. Es la gran oportunidad de detener al hoy todopoderoso primer magistrado de la nación.

Mi álter ego les pregunta una adivinanza ¿qué le dijo un pejelagarto sabio a otro pejelagarto sabio? Nada, los pejelagartos parlantes y sabios no existen.