Opinion
Jaque Mate

Los insultos

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Sergio Sarmiento

lunes, 27 septiembre 2021 | 05:00

“Quien me insulta siempre, no me ofende jamás”

Victor Hugo

Ciudad de México-- Es muy común que se difundan insultos en las redes sociales. Estas han llevado el rumor, el chisme y la descalificación de las reuniones privadas a escenarios de mayor visibilidad. El viernes pasado, sin embargo, el presidente López Obrador le dio una inaudita relevancia a unos insultos y a un personaje de Twitter que ni siquiera se sabe si es real. 

En un intento por defender a la Fiscalía General de la República con sus acusaciones de delincuencia organizada contra 31 científicos y exdirectivos de Conacyt, el mandatario trató de exhibir a uno en particular: “Este es uno de este grupo”, dijo. Leyó así en la mañanera un mensaje publicado en Twitter por un tal @AldoAldrete que insultaba a su esposa y a él mismo. 

Es inaceptable que Beatriz Gutiérrez Müller, o cualquier otra persona, sea insultada en público o en privado. Al leer en voz alta en su conferencia de prensa los soeces comentarios, sin embargo, el presidente exhibió a su esposa de una manera indebida. Sorprende que nadie le haya advertido que el supuesto Aldo Aldrete no es uno de los 31 científicos acusados por la FGR y que, de hecho, hay dudas sobre si realmente existe. 

La cuenta con ese nombre se ha usado muchas veces para insultar al presidente y a quienes lo rodean. Aldrete a veces aparece en el perfil con uniformes militares estadounidenses o con batas médicas. Ayer portaba una bata institucional estadounidense que lo identificaba como doctor y Ph.D., sí, las dos, y como especialista en “Genetic aerospace medicine”. En el cabezal aparece la mitad de un escudo de la CIA. La descripción dice en inglés: “Scientific, irreverent, transgressive, Security Expert, Bioterrorism, member of the Scientific Committee of the UN”. 

Quien redactó la ficha no conoce bien el inglés. “Scientist” es el sustantivo para “científico”, no “scientific”. “Transgressive” es un adjetivo también; lo correcto sería “transgressor”. No existe un “Comité Científico”, así a secas, en las Naciones Unidas, aunque hay un Comité Científico para el Estudio de las Radiaciones Atómicas. No hay indicios de artículos académicos publicados por algún Aldo Aldrete. Quien maneja esta cuenta dejó de tuitear el 23 de septiembre. En el historial publicado no aparece el tweet que citó el presidente, pero quizá fue borrado o censurado. 

No entiendo por qué nadie le dijo al presidente que la cuenta de Aldrete no es de ningún científico conocido o acusado por la FGR. El que horas después varios miembros del gabinete y simpatizantes de AMLO siguieran atacando a Aldrete y defendiendo a Gutiérrez Müller sorprende todavía más. ¿No hay un equipo en el gobierno dedicado a exhibir a “Quién es quién en las mentiras”? Lo único que logró AMLO con su intervención del 24 de septiembre fue elevar la popularidad de la cuenta de Aldrete, que tenía entonces solo 1,140 seguidores, según Ciro Gómez Leyva, pero alcanzaba ya 7,808 ayer al mediodía. 

 “Como siempre”, dijo el presidente, “hemos salido de la calumnia ilesos y tenemos tranquilidad en nuestra consciencia”. Por eso, “podemos poner” el tweet. “Cambiar este régimen de corrupción, de injusticias, de privilegios, pues lleva a todo esto, a insultos”. Incluso se comparó con Miguel Hidalgo, quien también fue blanco de insultos. 

Claramente el presidente no se había dado cuenta de que estaba arremetiendo contra un molino de viento, contra una cuenta troll que no parece representar a nadie. Lo que sí logró es darle a esa cuenta, y a los insultos a su esposa, una enorme publicidad. 

Consumación

AMLO por lo menos recuerda este año la consumación de la independencia, pero es falso que se haya conseguido el 27 de septiembre de 1821. Ese día Iturbide simplemente entró a México con su Ejército Trigarante. La verdadera fecha de celebración es el 28, cuando se firmó y promulgó el Acta de Independencia. 

Twitter: @SergioSarmiento