Opinion

Los principales perdedores fueron Trump y los candidatos más radicales

ELECCIONES EN EU

Gerardo Rodríguez Jiménez

domingo, 13 noviembre 2022 | 05:00

En este contexto, los principales ganadores de las elecciones de medio término en los Estados Unidos fueron los demócratas y los republicanos moderados, que balancearon los resultados y debilitaron las asociaciones radicales republicanas del expresidente Trumph.

A nivel nacional, en las recientes elecciones de los Estados Unidos el perdedor fue el extremismo radical. 

La inflación, el sentimiento antiaborto, la xenofóbica, propaganda antiinmigrante, la retórica del odio racial, y las campañas de miedo tan promovidas por los republicanos extremistas no fueron suficientes para despertar la tan esperada ‘ola roja’ entre los ciudadanos indecisos para que el partido del elefante ganara el dominio del Congreso de manera clara.

La mayoría de los condados fronterizos, en los que los republicanos redoblaron sus esfuerzos, mantuvieron sus tendencias demócratas del pasado.

Aunque la mala economía, el aborto y la inmigración fueron los temas dominantes durante las elecciones, como es ya costumbre, el disgusto de los indecisos e independientes por el extremismo de la derecha se hizo notar y fue suficiente, si bien por poco, para frenar esa tan esperada ola republicana que el expresidente Donald Trump y sus aliados esperaban.

Desde las tierras washingtonianas se concluye que la mayoría de los principales socios políticos de Trump en estas elecciones, y quienes defendieron su visión negacionista promoviendo sus tan conocidas retóricas de miedo y odio, fracasaron; excepto en Texas, y en otros estados tradicionalmente republicanos como Florida, donde el senador republicano Marco Rubio volvió a ganar con ventaja de 17 puntos aproximadamente. Mientras tanto, California y Nuevo México repiten gobernadores demócratas.

En este contexto, los principales ganadores de las elecciones de medio término en los Estados Unidos fueron los demócratas y los republicanos moderados, que balancearon los resultados y debilitaron, por el momento, las asociaciones radicales republicanas del expresidente Trump, quien intenta promover una imagen de ganador y está considerando destaparse como candidato presidencial en el 2024. 

Otro dato importante es que el número de candidatas mujeres registradas para ganar una posición política se incrementó considerablemente, alcanzando las mujeres niveles históricos de participación política.

Texas

En los estados del centro y sur que colindan con México las cosas son diferentes, como en Texas, en donde no hubo sorpresas y el gobernador incumbente Greg Abbott ganó de nuevo. Abbott, posible candidato a la silla presidencial en el futuro, y quien después del término de Trump endureció su verbo xenofóbico, basó su campaña en mensajes de miedo, retóricas antiinmigrantes de sellar la frontera y promesas de bajar los impuestos de la propiedad, ganándole Texas al paseño Beto O’Rourke por más de 10 puntos, y obteniendo un tercer término consecutivo de cuatro años. 

Una medida radical para los fronterizos que Abbott ordenó en abril del 2022 fue el exceso de revisiones fronterizas que fracturó principalmente el intercambio comercial entre México y Estados Unidos, y a lo que tuvo que dar marcha atrás debido a las pérdidas billonarias que esto causó a la economía binacional, hecho que debilitó las relaciones internacionales entre gobernantes mexicanos y el líder texano Abbott. 

A pesar de gastar más de 200 millones de dólares en mensajes negativos de televisión, de la movilización por las trágicas masacres en la primaria de Uvalde y del WalMart de Cielo Vista en El Paso, ––y que pusieron a los republicanos en alerta electoral por sus políticas pro armamentistas ––, de la criticada redistritación estratégica a conveniencia republicana, y de las promesas de última hora de Abbott para bajar los impuestos de la propiedad; en El Paso no se movieron mucho las tendencias obtenidas de las elecciones anteriores. La congresista Verónica Escobar, demócrata, dominó con más del 63 por ciento de los votos. 

Sin embargo, a pesar de esta derrota temporal para la extrema derecha, nada está garantizado en la siguiente contienda presidencial del 2024. Como es bien sabido, Trump es un político oportunista y hábil; y entre los hispanos hay muchos empresarios, conservadores y comerciantes que prefieren votar por los gobiernos republicanos, a quienes perciben como mejores en políticas de economía, impuestos y hasta migración, por lo que nada está escrito.

Aunque los resultados son balanceados esta vez, en las últimas elecciones principales a nivel nacional, el margen de triunfo entre los republicanos y demócratas ha sido mínimo estadísticamente. La polarización por la disputa política del país es más que evidente, y los esfuerzos de todos los medios por informar oportunamente serán esenciales en contiendas futuras para despejar la confusión y las dudas de los ciudadanos independientes e indecisos, quienes a veces son engañados con mentiras y exageraciones propagandísticas de los interesados en adquirir el poder.

Como los resultados indican hoy, los políticos que se fundamentan en la razón y la realidad tendrán ventaja en la elección presidencial del 2024 sobre aquellos negacionistas que promueven la xenofobia y las pasiones negativas, lo que, por lo pronto, es bueno para el modelo democrático de los Estados Unidos.

Al cierre de esta edición, ningún partido había obtenido la ventaja en la Cámara de Representantes. Mientras tanto, en Nevada, estado decisivo para la mayoría del Senado estadounidense, la carrera estaba muy cerrada y se seguían contando los votos.  

Sin embargo, a pesar de que los republicanos ganaron posiciones en la Cámara de Representantes, mientras que los demócratas perdieron asientos, se proyecta que ningún partido obtendría una ventaja holgada, clara y contundente. 

Se espera que, si los republicanos ganan la mayoría del Congreso, Nancy Pelosi, demócrata, ceda su puesto como líder mayoritaria; siendo McCarthy, el líder minoritario republicano, el político más cercano a ocupar la influyente posición.