Opinion

Los retos de la educación superior para el 2023

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Juan Pablo Martínez Ponce

miércoles, 25 enero 2023 | 05:00

Esta semana regresaron a clases miles de estudiantes universitarios en nuestro estado. Muchos de ellos ingresan por primera vez a la educación superior, con el ánimo de sumarse a las filas de los próximos profesionistas de nuestro país. Sin embargo, lamentablemente no todos terminarán sus estudios. El abandono de la escuela en nivel superior tiene múltiples causas, y representa uno de los grandes retos que las instituciones de educación en México necesitan repensar. 

Entre las situaciones que llevan al abandono escolar, se encuentran razones económicas, problemas familiares, falta de apoyo de los padres, problemas de salud, embarazo a temprana edad, entre otros. Si bien es cierto que no todas las situaciones pueden ser resueltas de inmediato, las instituciones deben poner especial atención a las problemáticas existentes para lograr resolver con eficacia aquellos asuntos que todavía no nos permiten tener una educación con la calidad que nos merecemos.  

Por un lado, el factor económico no debería ser un motivo para que las y los alumnos dejen la universidad. Claro, no es lo mismo ser que deber ser, y por esta razón un gran número de estudiantes se ven en apuros cuando no pueden solventar los gastos que representa el cursar una carrera universitaria. Estudiar una carrera no solo implica pagar la colegiatura, sino comprar materiales, en ocasiones costosos, trasladarse, alimentarse, asistir a prácticas, entre muchas otras actividades onerosas, y ni qué decir del costo actual de los libros. Tristemente para las personas de escasos recursos, ser universitario es un acto temerario, más que educativo. 

Ante ello, la universidad pública debe estar preparada para la próxima gratuidad en las colegiaturas, la cual se dará a nivel nacional. Sin embargo, las colegiaturas, aunque en ocasiones son caras, no representan la totalidad de los gastos de las y los estudiantes o los padres de familia. Por ello, se deben buscar cada vez más apoyos, como las becas alimenticias o de transporte, para poder ayudar verdaderamente a quienes se están formando para ser profesionistas de calidad. 

Por otro lado, es verdad que la pandemia ha dejado un rezago educativo, el cual, personal de la educación estamos observando cada vez con mayor claridad. Aunque ya no es tiempo de culpar a la pandemia por todo lo malo, como ocurrió en los últimos años, se debe poner especial atención a los problemas que la misma trajo en cuestión del proceso de enseñanza-aprendizaje.

En ocasiones, los profesores tendemos a creer que los alumnos universitarios tienen una preparación suficiente para la lectura y la escritura de textos académicos. Por esta razón, muchas veces se obvia la práctica de técnicas y metodologías para leer y escribir, lo que representa un problema serio. Entrar de lleno al contenido de una materia universitaria, sin que el estudiante tenga las herramientas necesarias para ello, puede llevar a un fracaso en su educación. No basta con culpar a los niveles básicos y medios de la educación de esta problemática: de alguna u otra forma este asunto debe ser resuelta también en la universidad, pues la situación actual así lo demanda. 

Respecto a los padres de familia, también ellos representan una parte importantísima para la formación de los universitarios. Recordemos que la edad promedio de ingreso a nivel superior es de 18 años. A esta edad, aunque la ley considera a los jóvenes como adultos, ellos apenas están saliendo de la difícil etapa de la adolescencia, por lo cual necesitan de todo el apoyo de su familia. Esta primera fase de la juventud es todavía un poco difícil respecto a toma de decisiones, por lo que las y los jóvenes requieren de todo el apoyo posible para una correcta orientación vocacional y un acompañamiento que los motive y aliente a seguir adelante.

Recordemos que, como sociedad, la educación es una tarea conjunta. Luchar por una mejor calidad en la educación en México depende no solo de los alumnos y profesores, sino de los padres de familia, de los gobernantes, y de todas y todos los ciudadanos. Los retos para la educación superior en México son muchos y muy grandes, por ello solo podremos afrontarlos en el momento que brindemos a la educación el lugar que se merece en la sociedad. 

jpmartinez@uach.mx