Opinion
Álter Ego

Los verdaderos enemigos del Presidente

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Rafael Soto Baylón

miércoles, 17 febrero 2021 | 05:00

“No hay manera de evitar la adulación que hacer entender 

a los hombres que no existe ofensa al decir la verdad”

                                Niccoló di Bernardo dei Machiavelli

Sería criticable si deseáramos que la gestión del presidente fuese un desastre. Brindamos para que el actual primer magistrado de la nación tuviese un reinado lleno de éxitos sociales, políticos, ideológicos y económicos. Prometió que no nos iba a fallar…

Pero los problemas agobian al país: la pandemia llegó puntualmente como soga para el condenado a la horca. El desempleo está en fase crítica. Tememos que mañana o pasado la economía se desplome. No intenta ser un mal chiste pero hay camas hospitalarias disponibles porque cada día mil quinientos mexicanos pierden la vida a causa de la pandemia y dejan su lugar a otros 1,500. 

Sin embargo, la popularidad del  titular del ejecutivo se sostiene con prebendas, becas, discursos y con el esperanza de millones de mexicanos de creer infinita y ciegamente en quien sea. Ante esta detestable realidad, el presidente encuentra culpables por aquí y por allá, ve enemigos por aquí y por allá, encuentra pretextos por aquí y por allá y da golpes de ciego sin quién lo dirija. 

¿Quiénes son los auténticos enemigos del presidente? ¿Los conservadores? En sentido estricto el Partido Conservador murió en el momento en que las balas atravesaron los cuerpos de Maximiliano, Miramón y Mejía en el Cerro de las Campanas. Alguien dirá que Porfirio Díaz. Pero ¡oh dramático error! el héroe del dos de abril de 1867 no era conservador sino tan liberal como Juárez. Bien, entonces los del Partido Acción Nacional son los herederos de los conservadores. El bicolor tiene orígenes religiosos, católicos específicamente. Pero ni todos los blanquiazules son creyentes ni todos los creyentes son blanquiazules. Además, dentro de la Iglesia Católica se dan geografías políticas: derecha (opus dei), centro (franciscanos), izquierda (teología de la liberación). Entonces no pertenece a esa línea.

“Los neoliberales del PRI” El mismo AMLO perteneció al tricolor. Y también tiene su izquierda (Luis Echeverría), centro (Salinas de Gortari) y derecha (Díaz Ordaz). Así las cosas el PRI no sería su legítimo o ilegitimo descendiente. Por sus lemas los conoceréis: “Instituciones y Reforma Social” (1929-PNR), “Por una democracia de Trabajadores” (1938-PMR) y “Democracia y Justicia Social” (1946-PRI). Aquí tampoco encontramos a los terribles, malignos, despiadados, sanguinarios y diabólicos conservadores ni neoliberales.

Los de FRENAA. Son de todo menos conservadores. Se autodefinen como quienes tienen la intención de “quitar a Andrés López (sic) del poder”. Son antisocialistas, pero no equivale a convertirlos en derecha retrógrada porque dudo que el presidente tenga una ideología definida. FRENAA está organizada por hijos, nietos y bisnietos (sic) quienes conforman una   estructura extraña y ortodoxa. La meta de “tirar al DICTADOR BOLIVARIANO” es muy específica pero poco clara pues no saben bien ni cómo ni para qué. No son el enemigo del actual dueño de Palacio Nacional.

No lo son el pueblo malo e ignorante que lo crítica. Increíblemente no le ha hecho merma su cercanía con el séquito de Bejaranos, Padiernas, Barttlets, Napoleones, Macedonios, Pios, Felipas porque ha sido capaz de mezclarse con ellos y que su moreno plumaje no se manche. Parece que aún tiene la capacidad de juntarse con lobos y no aprender a aullar.

A los verdaderos enemigos los tiene en casa: son barberos, incondicionales y serviles. 

Es fácil decirle a un enemigo sus cuatro verdades pero impensable si es el presidente.  Los enemigos de AMLO son quienes lo rodean y no son capaces de hacerle saber lo patético que se ve y oye diciendo que SU aeropuerto es el más importante del orbe. Son un peligro quienes le alaban SUS universidades sin edificios, ni laboratorios, ni bibliotecas ni profesores ni nada. Son culpables quienes en las madrugadas le preguntan ¿Cómo le hace su merced para amanecer más guapo, sano, simpático, inteligente, viril y patriota cada día? Judas quienes le dicen que es el mejor presidente de México cuando ni siquiera ha llegado a la mitad de un sexenio. 

Son traidores a la patria porque lo colocan sobre los intereses de la nación. Idiotas los tales por cuales que lo mandan pintar junto a otros héroes. Osados quienes lo idolatran como a un dios cometiendo blasfemia patriótica. Hoy decimos, este presidente no es hasta el momento suficientemente inteligente para evadir, controlar, dominar bazucazos de adulaciones cada segundo. Hoy por hoy, esa gente tiene al presidente ciego, sordo y tonto. En su círculo cercano, ni siquiera tiene necesidad de expulsar a quien lo cuestiona, otros lo harán por él. El presidente no ve un México que se cae a pedazos porque cada día le pintarrajean el mejor de los Méxicos posibles. “Quien no está con AMLO es un estúpido apátrida” es la frase de estos necios. No quieren darse cuenta que mientras más lo extravíes más daño le haces a México y al propio López Obrador.

Mi álter ego les aclara que no fue un mega apagón eléctrico, sino un suministro asintomático.