Opinion

Magisterio a la deriva

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 29 agosto 2021 | 05:00

A unas horas del regreso a clases presenciales, de nuevo queda en claro que tanto para las autoridades como para las dirigencias sindicales el magisterio queda de lado, relegado y olvidado, sin importales en lo más mínimo qué piensen o hagan.

Por un lado, a las autoridades educativas salientes sólo les interesa cumplir con los ordenamientos del gobierno federal y tendrán que abrir, sin considerar siquiera a los nuevos que habrán de tomar la batuta en poco más de una semana.

Como se ha dicho en este espacio, a esta generación “Covid” le urge el regreso a clases, desde los infantes que nunca han pisado un salón de clases, los adolescentes y jóvenes que simplemente han dejado los estudios de lado ante la indolencia de quienes deben asegurar una educación de calidad e igualitaria para todos independiente de su condición.

Desde luego que es necesario considerar a quienes tienen en sus manos la educación de miles de niñas y niños: los maestros que durante todo este tiempo han buscado la forma de llevar este proceso educativo de la mejor manera; y hoy tendrán que redoblar sus esfuerzos porque de nuevo están solos.

Porque quienes debieran generar las mejores condiciones para que las maestras y maestros realicen mejor su labor, se encuentran enfrascados en mantener sus cotos de poder, es más, han aprovechado este descontrol para hacer como que nada pasa… pero para quienes debieran defender, porque ellos siguen gozando de las mieles del poder.

Los maestros de educación básica son los más inconformes, además de ser el grupo más grande al interior de este sindicato, mientras que los niveles de educación superior, donde maestros y alumnos ya están vacunados han decidido seguir en la modalidad a distancia.

Desde hace más de un año, las dirigencias tanto de las sección 42ª como de la 8ª del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, debieron de haber cambiado, y claro que siguen manejando los tiempos a su antojo a fin de estirar el poder hasta donde sea posible.

Lo que son las cosas, han doblado las manos ante los gobiernos federal y estatal para no exigir condiciones adecuadas para el regreso a clases, y aunque se digan “institucionales”, están más preocupados en dejar buenos lazos con la nueva administración estatal que atender a sus agremiados.

Y la grilla magisterial está con todo: al interior de la Sección 42 se ha denunciado con insistencia que el aún líder Ever Avitia busca dejar a uno de los suyos, lo malo para esta corriente, es que ninguno de sus incondicionales ha logrado aceptación, y por más que insista nadie pasa a Gabriel Faudoa, Javier Ramírez, Ana Cristina García y Guillermo Ontiveros Valles. 

Los opositores, no le perdonan a Ever Avitia que levantaran aquel plantón que orquestaron en abril de 2018; y sin ninguna justificación, menos haber obtenido algún beneficio, dejaron la lucha.

Las dirigencias tanto de Ever Avitia de la 42 como de Rosy Hernández de la 8ª su gran problema de legitimidad es la cercanía y sumisión al gobierno que termina, y ven con malos ojos que se cancelara la reunión con la gobernadora electa.

Y desde luego que no se puede dejar de lado que la “línea” del magisterio fue aliarse con la Cuarta Transformación, tanto en lo formal como en lo informal, pero aquí en Chihuahua simplemente les falló: se dice que ante la resistencia de los maestros de aliarse a Loera, enviaron delegados desde el centro del país para obligar la sumisión y fidelidad al proyecto de Morena… eso no se olvida.

Hace unos días corrió como reguero de pólvora un mensaje por redes sociales entre los maestros donde deja muy mal parados a sus dirigencia, en este caso se involucra al diputado René Frías donde lo acusan del deterioro y abandono, por actos de corrupción que se vienen practicando desde casi ya una década, desde que René Frías inició el saqueo siendo Secretario de Finanzas de la Sección 42.

Ahí se les cuestiona entre muchas cosas la pérdida de prestaciones, el no dar seguimiento a las denuncias de corrupción de gestiones anteriores, el supuesto robo del Fondo de Ahorro del Patrimonio de los Trabajadores y las cuotas de los Jubilados y Activos.

Sin duda uno de los agravios más sentidos es la sumisión y negociación de la reforma a la Ley de Pensiones Civiles del Estado en el 2015, que eliminó de un plumazo la jubilación dinámica para las nuevas generaciones de maestras y maestros, y no se diga la eliminación de las prestaciones logradas en la llamada clave “L”.

Así las cosas al interior de las dirigencias sindicales, que se insiste, más le interesa mantener el poder que apoyar a las maestras y maestros.