Opinion

Manipulados, los del Conchos

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Luis Javier Valero Flores

domingo, 02 agosto 2020 | 05:00

“Estoy llamando a que no se dejen, ni los agricultores, ni los ciudadanos, manipular por los que quieren aprovechar esta situación… Políticos del PAN están engañando a la gente de que se van a quedar sin agua y eso no es cierto…”: Presidente Andrés Manuel López Obrador, 30/VII/20.

Así, con tales expresiones, el presidente sintetizó su postura frente al conflicto más violento ocurrido en décadas en Chihuahua, ahora en la región centro-sur del estado, a causa de la determinación de Conagua de extraer el agua de las presas (antes, de La Boquilla, luego de El Granero, y la más reciente, de Las Vírgenes) lo que desató una furibunda reacción de la mayoría de los productores y de no pocos habitantes de la región, luego de los enfrentamientos sostenidos días atrás en las cercanías de la presa.

“¿Por qué protestan, si ya llegué yo (al gobierno)?”, les lanzó Francisco Barrio a los manifestantes campesinos, a pocos meses de haber llegado al gobierno de Chihuahua, casi 24 años atrás.

La descalificación presidencial a un movimiento social que llegaba a su quinto mes de gestación no ha hecho más que encrespar los ánimos entre morenos y dirigentes y gobernantes panistas que, también, le han abonado gasolina al conflicto. 

¡Cuántas cosas se dicen en aras de justificar lo injustificable: Extraer agua de las presas del semidesierto en pleno estiaje y cuando no se ha establecido la temporada de lluvias!

Y detrás de esas descalificaciones se han desatado las del morenaje, que se ha lanzado a acusar a los panistas de montar una tremenda provocación y nutrir al FRENAA. 

A su vez, resulta que en la versión de muchos panistas (y, también, del diputado emergido de Morena, hoy del PT, Heraclio Rodríguez) los vándalos que incendiaron instalaciones, vehículos y vías férreas fueron traídos por Morena de ¡Venezuela y Cuba!

Vamos, hasta algunos morenos de pedigree izquierdoso, de larga data, impertérritos, lanzan denuestos en contra de los dirigentes agropecuarios que, iracundos, frustrados, llevados a la desesperación por las medidas gubernamentales, anunciaron acciones más allá de las pacíficas.

Acusan al dirigente Andrés Valles, -lo mismo militantes, dirigentes y funcionarios gubernamentales del PAN, que de Morena- de ser, casi, casi, el que llevó a Delicias al pandemónium. 

Valles le puso horario a las acciones. En un último esfuerzo por evitar que salieran de cauce las protestas, pidió y anunció dos cosas: Que “si a las 5 (PM) no tenemos respuestas (del gobierno de Chihuahua), son las dos de la tarde, se van a quemar esas dos camionetas y después…”.

Y también les dijo a los asistentes a la asamblea de productores: “Nada más les voy a pedir una cosa: que se respete mi liderazgo, no se van a tomar acciones hasta que yo dé la señal de fuego ¡y fuego!”.

Ni el gobernador Corral, ni el Secretario de Gobierno Mesta Soulé aparecieron, lo ocurrido ya es historia.

No hay, hasta el momento, evidencia de que Valles hubiese dado la orden de las acciones vandálicas, pero ya se soltaron todas las voces de “las buenas conciencias”. ¡Métanlos a la cárcel! ¡Nadie por encima de la ley!

El Consejo Estatal de Morena fue más lejos. Calificó los hechos del miércoles, de “actos de terrorismo” en los que, afirma, están involucrados “distintos actores políticos”, que azuzaron “a la población de esa región con información tendenciosa”, algunos de los cuales, sostuvo, son “responsables de la sobre explotación y abuso del recurso de forma ilegal”. (Comunicado de prensa, 1/VIII/20).

Cruel paradoja del morenaje: El uso del lenguaje oficialista para desacreditar a los movimientos sociales.

Pero ni el partido gobernante, ni el presidente, ni la directora de Conagua, Blanca Jiménez, han sido capaces de sentarse a dialogar con los usuarios y confrontar sus datos.

Y vaya que hay discrepancias.

Hay uno significativo, destacado por la directora. En la conferencia de prensa que le ordenó el presidente López Obrador efectuara, señaló que “anteriormente no había participación de la Conagua en los distritos de riego, lo cual se retomó en la actual administración, y había desorden en la distribución del líquido”. (Nota de Angélica Enciso L., La Jornada, 30 julio 2020).

¡Híjole, qué bárbara! 

Como decían los abogados antes, a confesión de parte, relevo de pruebas. 

¿Antes no había conflictos, por qué ahora sí?

Del mismo modo, opuestos a reunirse con los productores, luego de que se incendió el centro-sur de Chihauhua, ahora sí el director de América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, anunció que estaban “abiertos al diálogo con agricultores y el gobierno de Chihuahua, buscando una solución, sobre la base de poner orden y de que se tiene que cumplir con el tratado”.

¿Se tenía que llegar a esto?

Desatadas las pasiones, a causa de las medidas efectuadas por las autoridades federales del agua, respaldadas en todo momento por las autoridades estatales y en medio de un cierto retraso de la temporada de lluvias, la falta de cumplimiento de los gobernantes a los compromisos adquiridos con los usuarios, que llegó hasta los enfrentamientos entre pobladores y la Guardia Nacional, con las lamentables consecuencias que ahora se han convertido en el centro de la discusión política de los chihuahuenses, apenas hasta ahora se dicen abiertos al diálogo.

El problema son los datos. 

México debe a Estados Unidos, 499 millones de metros cúbicos (mm3)   de agua, que debe pagar antes del 24 de octubre. De esos, Chihuahua debe pagar 195 mm3, según la directora, y como se deben cumplir los compromisos, afirmó, sin mostrar estudio alguno, ni reporte de los abonos hechos, que el ciclo agrícola está asegurado. Y a sacarle agua a las presas.

El problema está en que el 25 de mayo, Conagua, sin conocimiento de los usuarios de Chihuahua, envió una propuesta a la CILA en la que se comprometió, en contra de lo establecido en el TILA, a “acreditar el TOTAL (mayúsculas de LJVF) del agua aportada por el río Conchos y dos terceras partes del agua aportada por los ríos San Diego, San Rodrigo, Escondido, Salado y del arroyo Las Vacas, a favor de EEUU, a partir del 28 de mayo”. (Nota de Saúl García Meza, El Heraldo de Chihuahua, 11 de junio de 2020).

El artículo 4 del TILA establece que a México le corresponden las 2 terceras partes de los escurrimientos del río Conchos. A fin de cumplir con ese compromiso autoimpuesto, Conagua proyectó extraer 300 mm3 de la presa La Boquilla, 150 de la presa Francisco I. Madero (Las Vírgenes) y de 75 de la presa Luis L. León (El Granero).

Pero luego de 7 meses, dicen que sólo se abonaron 155 mm3, por todas las entidades involucradas en el TILA. ¿Cuántos aportó el Conchos?

 Conagua se ha negado persistentemente a informarle a los usuarios y confrontar sus datos.

¿Cuánto aportaron los otros estados, que tienen promedios pluviales muy por encima de Chihuahua?

Los productores están preparados. 

Desde finales de junio, Salvador Alcántar, presidente de la Asociación de Usuarios de Chihuahua (URECH) declaró que “De las presas de Chihuahua se han extraído 130 millones de metros cúbicos de ‘El Granero’, 100 millones de la presa Venustiano Carranza, (Don Martín, en Coahuila) y de la Marte R. Gómez (El Azúcar) en Tamaulipas, 150 millones de metros cúbicos, lo que da un total de 380 millones de metros cúbicos de extracción, de los cuales sólo se han acreditado al tratado 24 millones y fracción…” (“El Heraldo de Chihuahua”, 30 de junio de 2020).

Por su parte, Andrés Valles informó que en 2017 se desfogaron de La Boquilla 936 mm3 (cantidad casi equivalente a la mitad de todo el ciclo 2015-2020), “¿dónde quedó esa agua? ¿qué hicieron con esa agua? ¿por qué no pagaron el tratado?”, preguntó enfáticamente el día de los hechos.

Todo lo anterior pasó a segundo término, ahora lo importante no es si Conagua está haciendo bien las cosas, o si los productores de Chihuahua no ceden en sus “ambiciones de controlar el agua”, sino que los “políticos del PAN”, como dijo el presidente, son, casi, seres divinos, pues han sido capaces de “manipular” a los participantes de todo un movimiento regional, a lo largo de más de siete meses, en el cual se encuentran militantes de todas las fuerzas políticas, incluida Morena.

O que, en la visión de los contrarios, los morenos contrataron  agitadores profesionales.

¡Híjole, el mismo lenguaje de 40-50 años atrás!

Todo por la cerrazón de las autoridades federales y la connivencia de las estatales, únicas responsables del actual conflicto en Chihuahua.

¿Quién le informa al presidente? ¿Qué le informan?

¿Le habrán dicho, por ejemplo, que, hasta ayer, la precipitación pluvial reportada en la estación hidrométrica de la CILA, del Conchos (ubicada a 1 km de la confluencia del Conchos y el Río Bravo) en este año, es de solamente 41 mm?

¿Y ese es un dato que pone en duda cualquier previsión de una buena temporada de lluvias?

asertodechihuahua@yahoo.com.mx; Blog: luisjaviervalero.blogspot.com; Twitter: /LJValeroF