Opinion

Maru Campos a Madero: ¡#háganle como quieran!; ¡la candidatura ya es mía!

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José Díaz López

sábado, 05 septiembre 2020 | 05:00

La ambición por el poder del gobernador Corral, no tiene límites. Sigue obsesionado en quitar, hasta de “meterla en prisión, si no se hace a un lado”, a Maru Campos. 

¡Todo un escándalo político de gravísimas consecuencias para él y los suyos!, el que está viviendo, día y noche, Corral. ¡Y todo por obsesionarse con regalarle la candidatura a su amigo Madero! Es tan fuerte la ambición que ni siquiera se percata el gobernador, que de seguir con el escándalo, está cavando su tumba política. La presencia ayer de Corral en la rehabilitación “disél”, al templo de San Pío X en Namiquipa, inundó de olor a azufre todo el templo. 

Por lo que se percibe, Corral se va a ver obligado a tener que incumplirle a Madero con ese trato. Pues no puede, ya no pudo, no tiene la habilidad, ni fuerza, ni tiempo para quitarle la candidatura a Maru Campos.  ¡Consumatum est!

Mucho se ha escrito ya, de que ese fue el compromiso derivado de los siniestros y corruptos arreglos del “Pacto por México”, del cual Madero fue enérgico constructor y defensor, para favorecer al delincuente internacional de Odebrecht. 

Gracias a ese siniestro pacto, se acordó que Corral sería gobernador y al terminar su quinquenio, debería dejar a Madero como su sucesor. Osorio Chong operó electoralmente contra Serrano, cumpliendo con ese pacto y dejó en la gubernatura a Corral. 

Pero el gobernador Corral no ha logrado cumplir nada de ese acuerdo, el de dejar en la gubernatura a Madero. Pues si no tuvo fuerza para siquiera imponer la reforma electoral en el legislativo local, mucho menos va a tener fuerza para evitar que Maru Campos sea bendecida como candidata del PAN a la gubernatura. 

Es tan incontrolable la malévola ambición de dejar a Madero como candidato, que no se han medido en proferir públicamente amenazas contra ella: de que la van a meter a la cárcel si no se baja de la candidatura. 

Hasta nuevo aviso, a Maru Campos, no la remueven de la candidatura en el PAN, ni con todo el poder del diablo que mueve al gobernador. 

Dijo Madero: “Le ofrecimos un puente de plata” a Maru Campos para que se baje de la candidatura. Usurpando funciones de la Fiscalía, pues él no es funcionario ministerial para ofrecer “puentes de plata” a ningún ciudadano que ha sido amenazado por el poder, de ser acusado en Fiscalía. 

Llega  a tal grado el cinismo del senador Madero que hace lo mismo de lo que acusa a López Obrador. En efecto, cuando muy envalentonado le grita al Presidente que “si tiene pruebas contra los expresidentes Calderón, Peña Nieto y Salinas ¡métalos a la cárcel; ¡hágalo!, pero no politice el tema!”, él hace lo mismo respecto a Maru Campos.  Pero como dice el dicho: “perro que ladra no muerde”.  

Y por su lado Maru Campos les sigue respondiendo de hecho, a Corral- Madero: ¡háganle como quieran!; “#hasta donde tope le voy a seguir por mi candidatura”. Nada más le falta decir:  “¡y ya la tengo en la mano!, ¡má, pos estos!””.

El tiempo apremia para unos y para ella.  Lo que pasa es que como lo hemos dicho siempre: mientras más tiempo pasa sin que Corral-Madero cumplan sus amenazas, Maru Campos se fortalece más y más. La candidatura de ella en el PAN es como el cemento: mientras más pasa tiempo, más se solidifica. Por eso la lucha por la candidatura en el PAN, está en su tiempo más definitorio. 

Por lo demás, anticipamos,  que la disputa fuerte por la gubernatura será entre MORENA y el PAN. Y concretamente entre Juan Carlos Loera y Maru Campos. 

Por más esfuerzo que hagan Rafael Espino y Pérez Cuéllar, Loera es el que tiene bien y mejor armada su estructura electoral. 

Maru Campos tiene toda una estructura partidista muy fuerte con la operatividad electoral del PAN y la Presidencia Municipal y del gobierno estatal. 

Y Loera también tiene en su apoyo la estructura electoral de MORENA, así como los censos y listas que rondan por los 600 mil beneficiarios, de los apoyos, programas y asistencias sociales del Bienestar del gobierno federal. Loera con cada apoyo entregado personalmente por él y su equipo del Bienestar, tiene “casi” un potencial votante seguro a su favor. 

Por lo cual la disputa electoral, estará entre la derecha y la izquierda. El conservadurismo con Maru Campos al frente; y la izquierda con Loera. Esto será histórico, pues la representación política se repartirá por primera vez en nuestra historia, tras una durísima contienda entre los extremos del espectro político.