Opinion

Más UACh

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Kenya C. Durán Valdez

viernes, 11 noviembre 2022 | 05:00

En los últimos tiempos la Universidad Autónoma de Chihuahua, estuvo padeciendo una extraña crisis, que ni los de dentro alcanzamos a comprender. 

La vida me ha premiado con la posibilidad de estar frente a grupo, durante más de 22 años, en las aulas de la Facultad de Contaduría y Administración, especialmente impartiendo clases a nivel de Maestría y ahora también con un grupo de licenciatura. 

Como docentes, nos tocó afrontar el cambio de paradigma, con motivo de la pandemia y hacer adecuaciones en la forma de exponer la clase, utilizando la tecnología (plataforma, videoconferencias o redes sociales); los estudiantes padecieron, no solo la crisis de salud, -como todos-, sino la académica también, pues es notorio y evidente el detrimento en la calidad. Habrá que revisar análisis cuantitativos y cualitativos para tener más en claro el índice. 

En este semestre (a partir de agosto), volvimos a la presencialidad; aparentemente, con todo en orden. Alumnos, maestros, directivos y personal administrativo, acudimos a nuestro centro de trabajo, con la mayor normalidad, tratando que todo fluya de forma ordinaria. Cumplimos nuestro deber. 

Pero algo ocurría en un nivel de alto mando en la rectoría universitaria. Luego de la caída de Fierro, asume de forma interina Villalobos Jión, con posterioridad y por motivos de índole jurídica, asume Heliodoro Araiza; de todos ellos puedo expresar la mejor opinión, por ser profesionistas reconocidos, con una buena imagen social, una extraordinaria carrera académica. Merecen admiración y respeto en todo sentido. En lo individual solo puedo dar referencia de puros aspectos positivos. Pero la institución, de alguna forma se encontró “tambaleante” (por decirlo de alguna manera), con todos estos cambios de rector y de algunos directivos. 

Afortunadamente, parece que todo toma su curso, las aguas calmas están en su cauce, con la llegada del nuevo rector: Luis Alfonso Rivera Campos. Su familia es orgullosamente UACh; padres, esposa e hijos, en mayor o menor medida tienen contacto directo con nuestra Alma Mater. Luis egresó de la Facultad de Derecho en los noventas y además de estudiante ha sido maestro y directivo. Hoy llega al encargo más alto, -el de mayor distinción-, con el respaldo de alumnos, docentes, sindicatos, directores de facultad y fue electo conforme a la Ley Orgánica. Avala su elección, no solo la suma de votos requeridos; sino, -sobre todo-, una conducción impecable que ha tenido como profesionista, como catedrático y como ser humano. Buen hijo, buen esposo, buen padre, buen ciudadano. 

Auguramos para la Universidad un mejor destino. Que se cumpla lo ofrecido en el discurso de toma de protesta. Más UACh. 

Más UACh, en cuanto a calidad educativa. Convenios internacionales. Apertura de ciertas carreras en otros campus (como medicina en Ciudad Juárez), vinculación con el empresariado local o nacional. Mejorar la infraestructura. Capacitación permanente a los maestros. Impulso a los deportistas que destacan en diversas disciplinas. Fomento a la cultura. Garantizar seguridad al alumnado en los distintos campus. Volver a lo que fuimos y queremos seguir siendo: una verdadera comunidad, con un sentido de identidad que desde siempre nos caracterizó. 

Por otra parte, Rivera deberá tomarle la palabra a la gobernadora, Maru Campos, en cuanto a la construcción del Hospital Universitario. 

Ya lo dijo el nuevo rector: “Hay días en que los sueños sí se cumplen”.

Ya es momento, que no sea solo un sueño personal, sino colectivo. Un sueño de progreso, de desarrollo para toda la comunidad universitaria. Momento de que se cumpla el sueño de una mejor institución. Momento de posicionar a la UACh entre las mejores del país. Momento de colocarla en el plano nacional e internacional. A ello le abonamos los orgullosamente UACh. ¡Más UACh! 

Ya es momento…