Opinion

México al desnudo

“El COVID-19 desnuda al México desigual”

Teporaca Romero del Hierro

domingo, 02 agosto 2020 | 05:00

El COVID-19 desnuda al México desigual, a cuatro meses y medio del confinamiento como medida preventiva y el retorno a la “nueva normalidad” repunta la pobreza, déficit sanitario, contagios y fallecimientos por la pandemia, desempleo, inseguridad, violencia de género y criminalidad, aunada a las malas decisiones de gobierno (sin importar el nivel), que por desgracia buscan a toda costa desviar la atención con temas de combate a la corrupción y temas menores, con el afán de ganar empatías electorales, llevando al pueblo por los senderos de la autocracia, sin importar que el país este en caída libre. 

Hasta hoy 10 mil empresas han bajado cortinas, empresas multinacionales, restaurantes, bares,  estéticas, tiendas de abarrotes, boutiques, papelerías, ferreterías, cafés, gimnasios, talleres diesel y mecánicos, dulcerías, salones de fiestas infantiles y de eventos, parques de diversión, lotes de autos, despachos, negocios informales, etc., que viven al día y no pudieron amortiguar con sus recursos propios este golpe mortal.

Estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) prevén que en los próximos seis meses, 500 mil empresas formales en México están en riesgo de desaparecer, debido a la crisis económica, se concentran en el comercio al mayoreo, al menudeo, el turismo, la manufactura, automotriz, autopartes, construcción, servicios e industrias culturales. 

La tempestad que llegó para quedarse, ha registrado hasta el momento 69.6 millones de mexicanos, que no tienen lo mínimo para adquirir la canasta básica (1,645 pesos), el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) así lo confirma, ya no hablamos de pagos extras como alquiler, transporte, gasolina, vestido, créditos, etc. 

Durante el segundo mes de confinamiento, según la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE) del Inegi, la población del país en pobreza laboral llegó a 54.9%, casi 70 millones no obtuvieron ingresos suficientes para adquirir los alimentos más necesarios; el COVID provocó que la pobreza laboral creciera en 24.4 millones, si se compara con los 45.2 millones registrados en el primer trimestre del año.

Esta última cifra estuvo basada en laEncuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la cual tuvo que suspenderse por causa de la emergencia sanitaria. El Coneval apunta que si bien la ENOE no es estrictamente comparable con la ETOE, sí da un parámetro de referencia del impacto que pudo ocasionar la pandemia en la pobreza laboral.  

La pérdida de empleos durante los dos primeros meses de la contingencia, que según el Inegi redujo a la población ocupada en 12.3 millones de personas y el ingreso en 46% de la población que pudo continuar trabajando, muchos con medios sueldos, derivó en que el ingreso laboral por persona se ubicara en 2,068 pesos mensuales.

Esta cifra según el organismo, representa un mínimo histórico si se le compara con el ingreso laboral calculado con la ENOE, y representa un desplome de 25.5% en términos reales respecto al observado en el primer trimestre de 2020, que fue 2,777 pesos mensuales. Por ello, dada la magnitud de la pobreza laboral durante los meses de contingencia, recomienda urgentemente a focalizar las acciones gubernamentales en los grupos más vulnerables.

Del total mencionado, las mujeres mexicanas no sólo han sido las más afectadas en cuanto número de personas en condición de desempleo y su tasa respecto a los hombres por causa de la contingencia sanitaria, sino también son las que reportan menor certeza de poder reincorporarse al mercado laboral una vez superada la contingencia. De 9 millones 392 mil 877 mujeres que no tuvieron empleo durante el primer mes del confinamiento (abril), seis millones 820 mil 802 reportaron ser ausentes sin tener la certeza de retornar a su trabajo o encontrar uno al término de la contingencia sanitaria, así lo revela la Encuesta sobre el Impacto del covid-19 en el Mercado Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esto significa que 72.6% de las mujeres desempleadas, es decir poco más de 7 de cada 10, afirmó que seguramente no podrán incorporarse a actividades laborales una vez pasada la emergencia. Esta cifra contrasta con la respuesta de los hombres, pues de 6 millones 281 mil 319 desempleados que hubo en el mes de referencia, 3 millones 820 mil 802 personas reportaron ser ausentes que no saben si tendrán o encontrarán actividades laborales una vez pasada la emergencia, lo que representa 61.2% del total de desempleados, es decir 6 de cada 10.

La tasa de inseguridad deretorno o incorporación al mercado laboral una vez pasada la emergencia es 11.4 puntos porcentuales superior en las mujeres respecto a los hombres. El Inegi reportó que la tasa de desempleo ampliada, es decir la que considera a los desocupados que buscan un empleo (abiertos) y los que no lo buscan pero están disponibles para trabajar (disfrazados), es 43.1% de la fuerza laboral potencial en las mujeres, casi el doble que 23.5% de los hombres.

Continuando con las malas nuevas, Raúl Rojas González, matemático egresado del Politécnico Nacional con posgrados en la UNAM, nacionalizado alemán en 1996, profesor de la Universidad Libre de Berlín, reconocido experto en redes neuronales artificiales, inteligencia artificial y epidemiología, replico en días pasados, los datos ofrecidos por el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece) respecto a los 45 mil fallecidos por COVID. Después de una revisión, considera que la cifra oficial de muertos debe ser multiplicada por el factor de 3.8, indica que en realidad van 165 mil muertos, dijo: “Se trata entonces de una crisis humanitaria en gran escala y que continúa aún, aunada a una situación económica que está condenando a millones de mexicanos a la pobreza extrema”. 

En un artículo publicado por “El Universal”, señala que entre las semanas 12 y 26 hubo 71 mil fallecimientos más que los calculados a partir de las cifras de los años anteriores (esto, con la información de sólo 20 entidades federativas). Buena parte de este exceso se debe a que el COVID-19 y los efectos sobre el sistema de salud, como la falta de atención a personas con otro tipo de males debido a la preferencia que se le ha dado a los pacientes con coronavirus.

Apunta quela Secretaría de Salud sólo ha reportado poco más del 25% de los fallecimientos. El factor para calcular las muertes reales era de 2.8, pero, tras los datos proporcionados por el Cenaprece, ha cambiado a casi 4. De ahí el resultado de 165 mil muertes. Más las que se sumen. Además,hizo un cálculo de los años de vida perdidos por las personas fallecidas por la pandemia, textual: “En México la esperanza de vida es de 75 años, y la edad promedio de los muertos por esa enfermedad es de 61, lo que implica que cada uno de ellos perdió 14 años de vida”.

Ante la crítica, la 4T respondió “México está dando un ejemplo en el mundo”. El experto junto con otros más, han señalado que los posicionamientos del gobierno de la República respecto al tema han sido erróneos, de acuerdo al criterio oficial el gran culpable del desastre de la política de contención de la epidemia es el ‘pueblo enfermo’ y no la Secretaría de Salud. Sin embargo, si el problema del ‘pueblo enfermo’ hubiera sido realmente el diagnóstico desde el inicio del sexenio, seguramente no se hubiera subejercido 17% del presupuesto de Salud en 2019, y no se hubiera dejado estancado el mismo presupuesto en 2020”.

México a diferencia de potencias mundiales, amplía la brecha de desigualdad, donde los muy ricos seguramente quitarán algunos ceros de sus cuentas bancarias, pero seguirán siendo poderosos, y los muy pobres, por desgracia seguirán así, fuera del desarrollo, y la clase media, que ha luchado por años por mantenerse, durante esta tempestad ve como su esfuerzo se desvanece, empobrece cada vez más, con incertidumbre al futuro, abandonados a su suerte por un gobierno federal que divide con sus mensajes de odio entre clases, que no apoya a los desempleados, debido a que las grandes empresas cierran sus plantas y sucursales por falta de liquidez, no apoya a quienes cierran cortinas en sus negocios familiares. Por nuestro bien, que no nos alcance el rebrote. Sumemos Voces.