Opinion

México con coronavirus y el presidente en su papel de víctima

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Javier Realyvázquez

domingo, 21 junio 2020 | 05:00

Tiene razón el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al decir que las cosas han empezado a cambiar porque se acercan los procesos de selección de candidatos a distintos cargos de elección popular, pero se le olvida también que es porque a México le está costando respirar.

No todo son elecciones, la situación no está muy bien que digamos, el coronavirus sigue en aumento, el país está cada vez más caliente dados los altos índices de inseguridad que no más no disminuyen, las manifestaciones son el pan de cada día incluso durante la gira del presidente lo que equivale a la tos que como en la enfermedad habla de que las cosas no andan bien y ni qué decir de la dificultad para respirar que padecen millones de mexicanos afectados por la situación económica.

Pareciera que el asunto es el victimizarse lo cual puede traerle buenos resultados electorales a quien denuncia y anuncia a diestra y siniestra que todo es parte de un compló contra él y la cuarta transformación.

El presidente no se da cuenta que lo que hay son problemas de comunicación, porque no somos coherentes en lo que hacemos, en con quien lo hacemos y en lo que decimos como afirmó Fátima Fernández especialista en Comunicación Estratégica en Administración Publica, campañas políticas, y sector privado durante su conferencia virtual ¿Por qué los gobiernos están perdiendo popularidad?

Así como a la ciudadanía no le interesa la política y mucho menos los partidos, al final de cuentas tampoco le interesan las discusiones estériles que a nada llevan. 

Se debe tener cuidado de no atizarle a la división porque eso siempre favorece a quien se victimiza, por eso llama la atención la recurrencia en las mañaneras de AMLO la referencia a algo o a alguien ya sea de manera directa o indirecta contra los que a decir de él están contra de la 4T.

Ese es el asunto, el presidente pareciera que no quiere que se hable de pandemia y sus efectos, no quiere que se hable de economía, no quiere que se hable de inseguridad, es más no quiere que se hable de sus programas sociales porque eso irremediablemente lleva al tema económico y luego a los temas que sólo interesan al presidente y no a la sociedad y si no preguntémosle a Chumel Torres. 

Ciertamente que el año que entra electoralmente será histórico ya que se elegirán 15 nuevos gobernadores, alcaldías, congresos locales pero sobre todo se renovará el Congreso de la Unión que es donde están puestos los objetivos del presidente.

Pareciera que siguen tan concentrados en distraer a la sociedad porque están basados en las encuestas que afirman que de seguir así MORENA ganará 13 de las 15 gubernaturas y no se diga el Congreso de la Unión.

No hay que olvidar que las encuestas están diciendo que si hoy fueran las elecciones lo más probable es que ganaría MORENA pero también están diciendo que en México según Mitofsky el 36% de la población está preocupada por la salud, 31% por la situación económica y un 32% por la inseguridad.

Hay que ser realistas pero optimistas. Presentar alternativas y no atacar al otro, eso es caer en el juego de victimizarse. Hay que ser realistas y optimistas y reconocer que no se está hablando de soluciones a los problemas.

Ojalá que el presidente y los próximos candidatos hablen sobre cómo le harían para salir adelante en temas de salud, economía e inseguridad porque de seguir así  las cosas no van a cambiar y sólo van a favorecer el índice de ciudadanos que cada vez más se alejan de la política para refugiarse en lo individual, como señalan estudios del corporativo Latinobarómetro.