Opinion

Migrantes: la perversa actitud de los maquiladores

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 03 octubre 2021 | 05:00

La semana pasada pasó sin pena ni gloria la declaración del presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación, (Index), de que este sector estaría dispuesto a ofrecer 80 mil vacantes a los migrantes haitianos, y por qué no centroamericanos y sudamericanos que se encuentran en nuestro país en su paso hacia los Estados Unidos.

Para ellos es muy fácil; sólo el gobierno federal debe entregarles la naturalización “fast track”, con su registro de la Clave Única de Registro de Población (CURP), pero, y los graves problemas que originarían este proceso de falta de vivienda, educación, salud y hasta seguridad que vienen con esta gran cantidad de personas, ¿quién se hará cargo?

No es la primera vez que esto sucede, ya en años anteriores la Secretaría de Gobernación otorgó la CURP a los migrantes para que pudieran quedarse a laborar en territorio nacional y ser contratados por las empresas afiliadas a Index.

Con esta acción es clara la intención perversa de la industria maquiladora de tratar de quedar bien con el gobierno federal, sin importarle las implicaciones locales, en el caso concreto de Chihuahua, lo que pueda afectar al desarrollo armónico de la capital y sobre todo Ciudad Juárez que es sin duda el centro de mayor operación de este sector.

De acuerdo a la Ley, para obtener la naturalización es mediante solicitud ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, y puede ser por residencia; por ser descendiente directo de un mexicano; por tener hijos mexicanos por nacimiento; por haber contraído matrimonio con un hombre o una mujer mexicana; por haber realizado obras destacadas en materia de cultura, técnica, artística, deportiva o de negocios, y también refiere que el trámite puede ser por ser originario de un país latinoamericano o de la península ibérica, y en todos los casos es un trámite nada rápido, al contrario, dura varios meses y años.

Y más aún, quien les solicitó interceder por los cientos de haitianos y centroamericanos que se encuentran en las fronteras tratando de pasar a los Estados Unidos, ellos tienen muy clara su intención de pasar la frontera y allá buscar ganar dólares, no los salarios que se ofrecen en México. 

El anuncio fue secundado por Román Rivas Hong, presidente de Index Chihuahua, quien respaldó el emplear a migrantes en este sector, en la frontera, donde el único requisito o condición es que al menos cuenten con el documento de la CURP, pero no toman en cuenta a las autoridades locales y estatales para ver la viabilidad de dicha medida.

Eso sí, están muy preocupados porque los migrantes ¡no están vacunados!, y eso retrasaría la posible apertura de la frontera, ya que según los propios maquiladores sería necesario, para poder llevar a cabo la vacunación, que tanto autoridades mexicanas como de Estados Unidos autoricen los puestos de vacunación, y den apoyo en materia de logística y seguridad. 

Es cierto, el tema de los migrantes es un problema de urgente atención, donde el gobierno federal debe presionar más por las vías diplomáticas tanto a los Estados Unidos, como a los países de origen de las personas que se encuentran en tránsito, siempre velando por los derechos humanos y las condiciones de quienes buscan un mejor lugar para vivir.

Ya en este espacio hemos señalado que el problema migratorio se ha acentuado con el cierre en los cruces fronterizos que mantiene en los últimos meses una fuerte tensión no sólo económica, sino de seguridad y claro que también de salud y el primer paso que debe solucionar el gobierno de México es el paso de migrantes por nuestro país hacia el norte.

Mientras tanto, los responsables de atender a los migrantes, en este caso el Instituto Nacional de Migración simplemente duerme el sueño de los justos, como si nada pasara y a nadie le interesará la situación de miles de migrantes.

Como lo señala la columna de El Diario de Chihuahua, “Mientras decenas de migrantes deambulan por las calles o son víctimas de “polleros” sin escrúpulos que les quitan hasta el último centavo, el Instituto Nacional de Migración parece que se quedó detenido en el tiempo”, así es la actitud de quienes deben atender este problema, y mejor se lo dejan a las ocurrencias de quienes buscan una ventaja “competitiva” ante la adversidad.

Desde que iniciaron las caravanas de migrantes, se han señalado que esta realidad mantiene con fuerte tensión la frontera entre México y Estados Unidos, y siguen sin ofrecer ninguna solución viable, sólo mantener cerrada la frontera.

En Chihuahua y Ciudad Juárez en los cruceros de las principales avenidas ya es común observar familias completas de migrantes centroamericanos solicitando ayuda, una ayuda que aunque los chihuahuenses ofrecemos de manera desinteresada y noble, por parte de las autoridades no se aprecia.

El tema de la migración es más complejo, que sólo tratar de tapar el sol con un dedo ofreciendo empleos mal pagados y mantener el problema de quienes buscan un mejor lugar para vivir.