Opinion
Hablando y escribiendo

¡Mira como estoy temblando!

.

Ernesto Avilés Mercado

domingo, 24 julio 2022 | 05:00

Una de las diferencias más importantes que tenemos como país, frente a los vecinos del norte, que por cierto es una de las dos economías más grandes del mundo, es la forma institucional en la que se maneja su gobierno.

Siempre se puede pensar en un margen de maniobra institucional donde cabe el sello personal de cada presidente.

Lo institucional se refiere a las actividades cotidianas que se tienen que hacer para mantener en funcionamiento el aparato gubernamental, ofrecer servicios de mayor calidad, mantener la planta productiva, mejorar la calidad de la educación, salud, seguridad pública y mantener soberanía. Esto podría ser parte de la enorme lista de obligaciones y requerimientos que tienen que seguir realizándose, al margen de las actividades personales de quien representa al Poder Ejecutivo.

Ante la delicada situación que prevalece en el norte de Europa, con la invasión de Rusia a Ucrania, donde la organización de las potencias europeas, Alemania, Francia e Inglaterra, Canadá y Estados Unidos por parte de América, además de otras importantes naciones, integradas todas en la Organización del Tratado del Atlántico Norte,  la sombra de la guerra se cierne peligrosamente sobre el mundo, dependiendo del estado de ánimo del presidente ruso Vladimir Putin, que ha mantenido el poder absoluto durante 22 años, esperando llegar a ejercerlo hasta 2036, según las últimas reformas a la constitución rusa.

Desde el inicio de la invasión, se implementó un gran cerco económico financiero, congelando cuentas de gobierno y de líderes rusos, generando un boicot mundial, como represalia por las acciones militares.

El antecedente más inmediato de Rusia por ampliar sus fronteras, se dio con el referéndum en el 2014 con Crimea, quien pasó a ser territorio de la Ex Unión Soviética. 

Rusia, cuenta con grandes yacimientos de gas y petróleo, además de enormes plantas de fertilizantes que son utilizadas para producir alimentos, de hecho, los principales países que la rodean, además de otras partes del mundo, dependen mucho para su economía del combustible y fertilizantes que adquieren.

En este contexto, las alianzas que se han mantenido entre los países, como el tratado entre Canadá, Estados Unidos y México, es uno de los más importantes, ya que las relaciones comerciales entre estos tres países, son las que consolidan los ejes rectores del desarrollo regional en América.

Como sabemos, el precio actual de los combustibles se ha incrementado de forma extraordinaria, ya que el bloqueo a Rusia contempla el no comprarle nada, hasta que recule con su pretensión de continuar invadiendo Ucrania.

Sin embargo, las cosas no parecen ir como los aliados lo habían presupuestado.

Vladimir Putin está realizando negociaciones con países que no mantienen buenas relaciones con Estados Unidos, que cuentan con yacimientos importantes de petróleo e hidrocarburos, para conformar también un frente de apoyo para Rusia.

También es conocido que el más grande yacimiento de petróleo en América se encuentra en la Cuenca del Orinoco, mayormente en Venezuela y una parte, aunque pequeña en Colombia.

La postura beligerante del presidente Andrés Manuel López Obrador, de no respetar los acuerdos del Tratado entre los vecinos del norte, además de generarle posibles multas y sanciones económicas por más de 20 mil millones de dólares -que tendríamos que pagar todos- va orientada a mantener la supremacía de Pemex y la CFE, por encima de cualquier acuerdo, además de prácticamente cerrar la posibilidad de que inversión extranjera continúe invirtiendo en aguas someras y sólo dejar que las inversiones se realicen en alta mar, donde solamente los países que cuentan con la tecnología para extraer hidrocarburos del fondo del mar, pueden aprovecharlas, ya que esta tecnología no se vende, ni se renta y sólo se aprovecha por los países que la tienen.

De tal forma que México, puede voltear los ojos a Rusia, al igual que Cuba, Nicaragua, Venezuela, y otros países del cono sur, para establecer relaciones peligrosas con Vladimir Putin y de esa forma, presionar a USA y Canadá, para que acepten las nuevas reglas en que podrá participar México en el Tratado.

Considero que no hay otra forma de explicarlo, ya que pensar que el responder con música de Chico Che a las posturas de Estados Unidos y Canadá, refleja una patología mental de nuestro presidente, lo que sería mucho más riesgoso para todos.

*INTEGRANTE DE LA FECHCA Y LA AECHIH.