Opinion

Morena; renovarse o morir

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Nicolás Juárez Caraveo

domingo, 31 julio 2022 | 05:00

Este domingo, los militantes del Movimiento de Regeneración Nacional en Chihuahua irán a las urnas a fin de elegir a 90 consejeros distritales, que formarán parte del selecto grupo de 3 mil morenistas que deberán decidir el futuro de la organización política, claro empezando por quien será su candidata o candidato presidencial para el 2024.

Y es el momento de renovarse o morir, de tratar de pasar de un movimiento netamente “caudillista” a organización política de altura, con procesos de selección democráticos y anteponer la certeza de la institución a los caprichos y berrinches de los líderes.

Porque no es un secreto que Morena se fundó por el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, con miras a las elecciones federales en México de 2012 agrupando diversos sectores de la población bajo, supuestamente como un movimiento apartidista, pero de inmediato se fue a la izquierda a pesar que nunca incluyó a los de la izquierda ortodoxa.

Desde hace siete años, es decir desde el 2015 se debió renovar el Consejo de Morena, pero claro al presidente y líder del movimiento, Andrés Manuel López Obrador no le había interesado, tal vez hoy tampoco, porque prefiere seguir mandando.

La elección que empezó ayer sábado y concluye este domingo tiene como objetivo el “Tercer Congreso Nacional Ordinario de Morena”, en el que además de la renovación de los estatutos del partido y la elección de los líderes locales, se definirá la ruta para elegir al próximo candidato presidencial de 2024.

Junto con Chihuahua, este domingo hay jornadas electorales en Durango, Jalisco, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Yucatán, Querétaro, Morelos y Estado de México, y claro en todos lados la obscuridad del padrón de militantes es el principal foco de atención en el fraude que se pueda realizar todo por el control de las decisiones.

Y es que simplemente no se cuenta con un listado de militantes que dé certeza, ha pero curiosamente el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación permitió realizar afiliaciones exprés, casi sólo acreditando requisitos mínimos de militancia.

Para muchos, el ser consejero de Morena puede ser el camino para tener acceso a cargos directivos estatales y nacionales, y en su momento acceder a postulaciones a cargos de representación popular, por ello la importancia de estar en las boletas.

Como se comentó al inicio, esta renovación de órganos morenistas debió realizarse desde 2015, pero como estaba muy cerca la elección del 2018 y AMLO no iba a permitir que nadie le arrebatara la postulación en el partido que creó para eso, se decidió posponer el proceso para enfocarse en la elección.

Sin consejo, casi de manera espuria se eligió la dirigencia vía encuesta, de la que resultaron Mario Delgado como presidente y Citlalli Hernández como secretaria general, en un ejercicio que al principio se intentó impugnar, pero de pronto todos quedaron contentos.

Si bien este proceso del fin de semana es con miras a regularizarse, luego de casi siete años sin renovar sus órganos de dirección estatales y nacionales, también es un momento crucial para definir su futuro.

Hoy Andrés Manuel López Obrador está en el poder, en el 2024 es imposible que pueda de nuevo postularse, aunque en su corazón siempre se albergó la reelección, es importante que definan su futuro, y claro pasar de un caudillismo a un partido de múltiples opciones que le pueda dar mayor fortaleza como institución, y claro como una mejor opción al electorado.

Por supuesto que el presidente no se iba a quedar con las ganas de opinar y tratar de inclinar la balanza.

Aunque se afirme que “no haya malas prácticas y que el método que implementarán es democrático” no se pueden ocultar los movimientos y presiones que se han ejercido desde quienes están en la burocracia, principalmente en ese mounstro que se llama la Secretaría del Bienestar.

Es difícil, es más imposible, que el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador reconozca que los fundamentos de Morena han fracasado, no su objetivo inmediato que era llegar al poder, pero sin la implementación de un nuevo modelo político económico, afortunadamente.

El avance de la llamada Cuarta Transformación ha sido lento, en muchas ocasiones se ha desviado; esa promesa de mejora social, económica y política que pondría a nuestro país en otro contexto bajo un nuevo modelo que se ha tratado de imponer y que al paso del tiempo ha demostrado que no se puede.

Para quienes estamos convencidos de que este cambio de modelo económico no es el adecuado, afortunadamente el avance ha sido lento, tal vez esperando al nuevo o nueva líder que lleve a los morenistas de nuevo a Palacio Nacional.