Opinion
Hablando y escribiendo

Ni políticos ni amigos en seguridad; experiencia y resultados son prioridad

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Ernesto Avilés Mercado

domingo, 17 julio 2022 | 05:00

Las relaciones de trabajo entre el Gobierno del Estado y el Municipio de la capital, hablando de temas de seguridad, no pueden suspenderse por cuestiones personales, ni tampoco por falta de resultados, porque la dinámica de la delincuencia no descansa y hay que continuar construyendo una coordinación efectiva que permita anticiparse a los sucesos violentos que se presentan de manera permanente en prácticamente todo el Estado.

Las expresiones de la Gobernadora Maru Campos, respecto de la falta de efectividad de la policía Municipal en el gobierno que encabeza Marco Bonilla, tienen que verse en un contexto de enorme presión social, de acontecimientos criminales que sacuden la opinión pública, y que exigen resultados que entre todos los niveles se deben de alcanzar.

Al margen de la relación política y de amistad que se sabe existen entre la gobernadora y el alcalde, lo importante no son las expresiones, sino la coordinación que permita avanzar con paso firme en contra de la delincuencia.

El problema, desde el punto de vista jurídico, es que no se cuenta con las herramientas legales adecuadas a la realidad para combatir los temas de delincuencia organizada.

Desde la creación de la ley para combatirla, no existen a la fecha personas detenidas y sentenciadas bajo esta normatividad, cuando menos aquí en Chihuahua, por la serie de requisitos legales para configurar estos delitos.

El Gobierno federal no da muestras de pretender coordinarse con las estructuras locales y municipales para presentar un frente común que permita la conformación de un plan objetivo, adecuado y eficiente, donde cada estructura aporte lo necesario para cubrir todos los espacios de acción donde operan los generadores de violencia.

Lo que si es realmente prioritario, es la conformación de un plan de seguridad que este coordinado por personas con capacidad demostrada en temas de procuración de justicia, que tenga antecedentes de efectividad, honestidad e imparcialidad y sobre todo, que cuente con la confianza de la gobernadora para llevar a cabo su trabajo.

La infraestructura del Escudo Chihuahua que fue estructurada por Maru Campos cuando era alcaldesa, debe continuar recibiendo más apoyo en infraestructura de cámaras especializadas; de conectar a la red de vigilancia institucional las cámaras instaladas en comercios e incluso en domicilios particulares, para ampliar esa capacidad de prevención que requerimos, sin olvidar también el funcionamiento de semáforos que continúan sin funcionar a toda su capacidad.

Lo que sí es criticable, son las acciones del gobierno federal, con las fuerzas armadas, al canalizar sus tropas para la construcción de las obras emblemáticas del presidente López Obrador, cuando es necesaria su presencia y acción en zonas que están consideradas como de control del crimen, donde las posibilidades de las policías municipales y estatales, son superadas ampliamente en capacidad de fuerza con armamento y recursos económicos.

Los integrantes de las instituciones policiacas que diariamente enfrentan a la delincuencia tienen rostro, identidad y familia, que los hace vulnerables ante las acciones del crimen.

Es necesario que la gobernadora continúe trabajando en estos temas, que no quite el dedo del renglón para seguir construyendo la coordinación que nos hace falta, que le dé al tema de seguridad la prioridad que se requiere, pero sobre todo, que trate de dejar a un lado la política y la amistad en la integración del equipo de trabajo que coordinen estas acciones, para que sean los perfiles adecuados, porque el tema lo requiere y la ciudadanía lo exige...

*ABOGADO INTEGRANTE DE LA FECHCA Y AECHIH