Opinion

No es lo mismo

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Yuriria Sierra

jueves, 03 junio 2021 | 05:00

Ciudad de México.- “En todos lados hay condiciones, han querido dar a conocer que hay mucha violencia con motivo de las elecciones. Como es un tema delicado, muy sensible, hemos sido cuidadosos de hablar de lo que sucedía antes, pero les puedo decir que, aun siendo la elección más grande en los últimos tiempos, aun con los hechos lamentables de violencia, no es lo mismo de lo que pasaba antes...”, afirmó Andrés Manuel López Obrador el martes en Palacio Nacional.

Al hacerlo se madrugó a las autoridades de Guanajuato, porque, como siempre, la nota la tenía que dar él. Ese momento no se había revelado aún, que ya había un detenido por el asesinato de Alma Barragán, la candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón que recibió varios disparos mientras daba un mensaje ante sus seguidores. Horas antes, en el noticiero de Ciro Gómez Leyva se había revelado el momento justo en que Barragán fue atacada. Una semana después del atentado, los hijos de Barragán, una de ellas, Denisse, quien quedó como sustituta en la candidatura, le confirmaron a Humberto Padgett que no han recibido protección.

Y este martes fue exactamente igual al día siguiente de este crimen. Fue imposible, durante la emisión de Imagen Noticias, hablar de este caso de manera aislada. Al tiempo en que el Presidente decía en su conferencia matutina que “a pesar de los hechos lamentables de violencia, no es lo mismo de lo que pasaba antes”, contamos que también hallaron con vida al candidato del Partido Verde a la alcaldía de Acajete, Puebla. Fue plagiado hace varios días en ese estado, pero fue encontrado en un camino en Querétaro. Por fortuna, Porfirio Lima estaba en buen estado. También hablamos del intento de secuestro de la diputada local de Morena en el municipio de Huautla de Jiménez, en Oaxaca. Elisa Zepeda tuvo que suspender actos públicos y recibió medidas de protección de la Guardia Nacional. Además, dimos parte de la hospitalización de Gerson Morales, candidato del PAN a la alcaldía de Yanga, Veracruz, tras un atentado que sufrió y en el que perdieron la vida su chofer y su hermano.

Así terminamos la campaña electoral intermedia, la que podría asegurarle la mayoría en Diputados al gobierno en turno, el mismo que dijo que el combate a la violencia sería prioridad, que la seguridad ocuparía un lugar preponderante en la agenda. Por eso coincidimos con el Presidente, no es lo mismo. No es lo mismo hablar de las más de 700 agresiones a actores políticos que se registraron en el anterior proceso electoral, el de 2018; no es lo mismo porque esta vez casi llegamos a 800. No es lo mismo, porque siete de cada diez fueron contra opositores a gobiernos estatales. No es lo mismo, porque más de 500 blancos fueron candidatos y aspirantes a un puesto de elección popular. Cierto, no es lo mismo, Presidente. Su partido, por ejemplo, tendría que contar aciertos legislativos para buscar su permanencia en el Congreso y no candidatos agredidos y hasta muertos.