Opinion

No pasarán

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Teporaca Romero del Hierro

domingo, 13 noviembre 2022 | 05:00

“El México plural requiere tolerancia, escuchar todas las voces ideológicas, religiosas, étnicas, no dejes en manos de unos cuantos la censura, defiende lo que es tuyo, no a la mordaza”

El Ejecutivo y sus aliados lazan una bola de improperios contra quienes alzan la voz para defender la autonomía del INE, cientos de cámaras empresariales, organizaciones civiles, académicos, periodistas, artistas, religiosos, trabajadores, jóvenes, mujeres y hombres de conciencia democrática de todo el país dicen “RESISTE”, basta al atropello de las instituciones, no al populismo dictatorial. Ahora resulta que defender la democracia es sinónimo de cretino, ladino, fifí, aspiracionista y clasista.

Quienes buscan eliminar la autonomía del INE; reducir el número de consejeros electorales de expertis académica para designarlos mediante la imposición del poder; prohibir a la Suprema Corte de la Nación de invalidar preceptos constitucionales por contravenir la ley, es decir, bajo el amparo de la legalidad le dicen “NO” a las ocurrencias o caprichos de los mandatarios en turno; prohibir al presidente de la Cámara de Diputados de interponer controversias constitucionales; vigilar y castigar al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación; desaparecer  a los partidos políticos de oposición, que son la voz de la pluralidad, el contrapeso real del exceso; cimientan el reinado absolutista del rey sol, un lugar donde NO haya crítica, no haya poderes públicos, ni Estado de derecho, donde solo la voluntad del mesías sea la ley. 

El INE es una creación colectiva, producto del esfuerzo de miles de mexican@s que por décadas exigieron de las autoridades el respeto al voto libre y secreto, elecciones limpias, esto ni en las épocas más oscuras del viejo régimen priísta. Aquellas luchas democratizadoras de la segunda mitad del siglo XX costaron vidas, pero dieron la apertura a la alternancia, ejemplos los triunfos de Cuauhtémoc Cárdenas en 1997 y de Vicente Fox en el año 2000. 

Fue el IFE, un organismo ya para entonces autónomo, el que anunció los triunfos del perredista y del panista, entregó las constancias correspondientes y dio a millones de mexicanos la satisfacción de “haber sacado al PRI de Los Pinos y del palacio del Ayuntamiento”. Y, ya transformado en INE, fue este organismo el que anunció el triunfo del hoy presidente de la República en 2018.

Los hitos de 1997, 2000 y 2018 representan la importancia del INE: que la alternancia política es posible, que la sociedad mexicana ha logrado una madurez política, que los principales protagonistas de los procesos electorales son los ciudadanos de a pie, vecinos de cada localidad, convertidos en funcionarios de casilla, capaces, organizados, honestos y conscientes de la importancia de su trabajo. De acuerdo con una reciente encuesta difundida por el diario Reforma, más del 80% de la población apoya el trabajo del organismo y apenas un 13% está a favor de su desaparición. 

Quienes exclaman de viva voz o escriben en sus redes sociales “Yo defiendo al INE”, dicen: gracias a su autonomía, el INE no recibe órdenes de ningún nivel de gobierno para alterar el resultado de una votación; el cual, está sujeto al escrutinio de las autoridades judiciales y electorales, cuyas sentencias acata; una autoridad que fiscaliza el correcto uso del dinero entregado a los partidos políticos, para evitar gastos indebidos, recursos de procedencia irregular o desvíos -en cualquier caso, tal facultad se debe fortalecer, no acotar-;sus integrantes son especialistas en materia electoral, y se mantienen a la vanguardia mundial; un organismo reconocido internacionalmente, ya que su sistema hace prácticamente imposible que se alteren los resultados de las votaciones; su imparcialidad, autonomía y solidez representan el mayor obstáculo para la consolidación de un gobierno autoritario. 

Pobre México, adormecido bajo los influjos electoreros, débil, sin credibilidad y propuestas reales para salir del bache, las presunciones morenistas aterran, que las palabras de Adolfo Hitler no sean una realidad actual. “Ante Dios y el mundo, el más fuerte tiene el derecho de hacer prevalecer su voluntad”.#YoDefiendoal_INE. 

Sumemos Voces.