Opinion

No tiene la culpa el indio…

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César Jáuregui Robles

lunes, 26 julio 2021 | 05:00

Este antiguo dicho se refiere a que son las circunstancias y el o los otros, los que propiciaron un encumbramiento o falta de una persona. Así, no es el presidente López Obrador quien es causante de muchas de las deficiencias del actual Gobierno, sino Peña Nieto y su corrupta gestión los que hicieron posible el arribo de políticas públicas que han sido desastrosas para la vida pública del país.

En efecto, la semana que concluyó dio cuenta de la existencia de un sistema de espionaje que tuvo acceso a información privada de distintos personajes, en aquellos tiempos, de oposición, empezando por el hoy presidente de la República y su familia. Su costo de casi seis mil millones de pesos fue entregado a la empresa israelí NSO Group, que asegura que no enajena el sistema invasivo más que a entidades gubernamentales y sólo con fines de combate al terrorismo.

No es difícil imaginar, lo que pseudofuncionarios y usuarios adquirentes del exclusivo producto llamado Pegasus llevaron a cabo, y que según contabilidad del periódico Reforma, suman hasta quince mil los afectados.

Grave el hecho por lo ilegal de esta práctica, que debe ser investigada y censurada dentro del marco de la legislación penal y los presuntos delincuentes sometidos a proceso y juzgados como corresponde; mas sin embargo de manera sorpresiva y pareciera que sin rencores, el titular del Ejecutivo sólo menciona el hecho sin reprobar ni perseguir a su antecesor.

Situación muy contrastante con la que nos ha acostumbrado cuando recibe una simple crítica de algún periodista independiente o adversario, a quien ve como enemigos de su proyecto de nación y encauza todos los señalamientos (incluida investigación de la Unidad de Inteligencia Financiera) para descalificar al insolente.

Pero en el caso de E.P.N. no hay una crítica o mención alguna, como si existiera temor de que se rompiera el pacto de complicidad que establecieron para no flagelarse mutuamente. No es simple coincidencia que cuando aparece en la conferencia mañanera mención o investigación alguna contra la gestión peñista, se exhiban videos anónimos que muestran la corrupción de la familia lopezobradorista.

Queda claro que la tranquilidad de la sonrisa que muestra el expresidente en sus múltiples viajes y celebraciones donde aparece acompañado por su nueva pareja, no se verá alterada por la consulta ‘patito’ que ha organizado el actual presidente, ya que ninguna consecuencia útil derivará de ese ejercicio de simulación.

Que siga la farsa es la consigna, al cabo que se hace todo para cambiar, sin que nada cambie: Bonita transformación.