Opinion

No tiene límite: ¡Usa agua de La Boquilla para tumbar a Maru Campos!

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José Díaz López

sábado, 01 agosto 2020 | 05:00

El hecho de que Madero salga a usar la bandera del problema del agua de La Boquilla, es el más claro mensaje de que usarán esa bandera para fregarse a Maru Campos, ¡cueste lo que cueste! 

No les importa la destrucción y la rapiña que ocasionan con su discurso de fanatismo y odio a todo lo que huela a sus adversarios y al gobierno de López Obrador. Están febrilmente exacerbados, para robarse la candidatura.  

Recuerden cómo los diputados panistas Mata y Valenciano bajo el influjo de las inyecciones de fanatismo hecho por los bots del gobernador, le gritaban hace una semana a los elementos de la Guardia Nacional “¡Aquí no es Venezuela!, ¡aquí no es Venezuela! ¡entiéndanlo!”. Un somero análisis al discurso de los fascistas, el que busca aniquilar a los adversarios, es el mismo que usan los de Palacio contra todos sus adversarios, sean del PAN y de cualquier otro partido, particularmente en esta coyuntura contra el Presidente de la República. 

La función de ese discurso de fanáticos, es detonar en su segmento objetivo, a la acción para destruir, aniquilar todo lo que huela a los adversarios del gobernador.  

No se midieron los propagandistas del gobernador, con los contenidos altamente ofensivos y destructivos de sus  mensajes de guerra sucia, al llamar como “EL CACAS López Obrador nos roba el agua porque odia a los chihuahuenses”;  el de “EL CACAS, EL VEJETE, LA MOMIA, EL ORATE, Presidente López obrador, nos roba el agua para dársela a los primos de Alfonso Romo”. De ese nivel altamente peligroso y preocupante es su propaganda.

Si la propaganda de los bots del  gobernador no bajan de “cacas” al Presidente de la República, ¿qué no harán contra una mujer como Maru Campos?

Ese es el lenguaje que usan en sus guerras sucias para referirse a sus adversarios, a los que quisieran no sólo encarcelar, sino aniquilar. 

Y eso pasó en Delicias, donde ese discurso de odio desató la furia social campesina, inducida a destruir todo tipo de muebles e inmuebles que la masa percibe como los “objetivos a destruir”, previamente señalados con el dedo “justiciero” de Palacio, como “los enemigos” de Chihuahua.  Y obviamente la destrucción, los incendios, el caos, la rapiña se hizo. 

Y todo por seguir la obstinación para controlar la sucesión, no sólo desde la Fiscalía, sino también desde la destrucción e incendios en Delicias, Cárdenas, Saucillo, Camargo etc. para empoderar como candidato a Madero; para robarse la candidatura que idónea, racional, por sensatez y prudencia pertenece a OTRA. 

A la luz de los incendios de Delicias, la sensatez y la prudencia en el gobernador y su séquito de bots, es lo que menos les importa. 

Si no le ha puesto límites morales ni políticos a la propaganda de sus bots, al llamar “cacas” al Presidente de la República, poniendo en grave peligro la relación institucional, el respeto que debe existir entre un Gobernador y el Presidente de México para lograr el desarrollo económico y político del Estado de Chihuahua, ¿qué no estarán dispuestos a hacer con adversarios más débiles? 

Muy posiblemente cuando venga el presidente AMLO, seguramente ya no va comerse las rayadas de pan estilo Parral que le haga hipócritamente el gobernador, porque sabe que estaban rellenas de traición y veneno, para no usar el otro adjetivo citado y que es central en la propaganda fascista de Palacio. Recordemos que él puso en práctica el uso de la canción “Es la boa” de la Sonora Santanera, para burlarse públicamente del Presidente.  

Esta dispuesto, a hacer todo lo que sea necesario, ¡hasta usar la destrucción ocasionada por su discurso y propaganda por el agua de La Boquilla, para robarse la candidatura! 

Lo cual, si acaso lo logran, porque los militantes del PAN no se van a dejar robar la candidatura, no son tan fáciles de manipular, como lo han hecho, hasta ahora, con los dirigentes de los distritos de riego de La Boquilla; no les serviría para nada, sino para ser la burla de todo México, pues el consentido no gana ni en su casita de Odebrecht.