Opinion

Nuevas estrategias de gobernanza: viejas tiranías

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Jaime Rodríguez Chacón

sábado, 09 marzo 2019 | 01:47

¿Cuál es la antítesis de la forma de hacer política, entre el gobernador Javier Corral Jurado y el ciudadano presidente Andrés Manuel López Obrador, siendo que ambos son populistas? La diferencia radica esencialmente, que Andrés Manuel es un viejo Lobo en el mar de la política – ha estado por muchos años en contacto con “el pueblo” ; Corral “gobierna” desde la comodidad de su escritorio, en palacio, sin arriesgarse mucho a que la chusma lo cuestione o ser perseguido  y “agredido” según él, por un inofensivo megáfono; en contra parte, el presidente, tiene sus audiencias con el pueblo, a ras de suelo, mirándolos directamente a los ojos, sin utilizar chaleco antibalas, Andrés Manuel, es diestro en las armas de la política, entre tanto Corral se hiere a sí mismo con ellas, encajando en el dicho filosófico de Cipolla y citado por Hesiquio de: “Aquellos que no obtienen ventaja ni para ellos ni para los demás” , ya que, el hecho del gobernador, de hacer la guerra política de declaraciones, hacia su majestad, significa que no fluirían todos los recursos económicos en todas las áreas, social y de inversión a nuestro estado  de “la mano generosa del rey” como debieran  y, al provocar su ira, los chihuahuenses seguirían siendo los perdedores, como ha sido, con gobernantes peleoneros  que declaran la guerra a la federación “poniéndose a las patadas con King Kong .”

Obvio, que su afán es el protagonismo, sacar raja política, llamar la atención citando a los medios, pues  continúa en plena campaña electoral, perfilándose como futuro candidato a la Presidencia de la República, mientras el estado se cae literalmente en pedazos en el área económica y de seguridad.

Mirando el noticiario por la TV, el día jueves por la tarde- noche, me sorprendieron los cortes que se hacían a la programación, para anunciar que, el gobernador Javier Corral Jurado, expone en la ciudad de México: “Nuevos modelos de gobernanza” al mero estilo de aquel que es candil de la calle y oscuridad de su casa. ¿Qué tiene que andar haciendo el gobernador en la ciudad de México, sino malgastando los recursos de los chihuahuenses, él  y su séquito, para forjarse una imagen inverosímil, que no corresponde a la realidad, ante quienes su verdadero rostro está velado?

¿Cómo son esos nuevos modelos de gobernanza? Dice el gobernador que: “En el gobierno de Chihuahua recompusimos la relación con la sociedad, que encontramos totalmente rota, pues cuando hay corrupción se pierde la confianza en los gobiernos”.

Esa nueva relación con la sociedad, expuesta por Corral, que, según él: “trasciende por la justicia, solidaridad, ética y honestidad” ¿significa eso  acaso, que en su postverdad, ya cambió el significado de las cosas y lo que era negro ahora es blanco?  Ya que Chihuahua es tierra de la anarquía, tolerada por la vista gorda de un gobierno que se dice:”ético y honesto” ¿Qué tal, si viniesen a chihuahua los engatusados chilangos,  que escuchan los discursos de Corral, acerca de un Estado floreciente; esos descendientes de los Mexicas,  acostumbrados a la modernidad de la gran urbe, se sorprenderían de la cantidad de autobuses urbanos que circulan sin placas, en esta provincia de la anarquía y, si no portan placas, tampoco pueden traer seguro, ya que la tarjeta de circulación vigente es requisito indispensable para su trámite. Además.

¿Esa nueva relación con el pueblo, significa el uso de la policía estatal para: violentar, reprimir y encarcelar a un grupo de ciudadanos ejidatarios, de la asamblea popular comunitaria, que sólo exigían se les eximiera del pago diario de una caceta de cobro que está” a boca de jarro” de sus parcelas? Pero, en lugar de ser atendidas sus demandas, se les reprimió, encarceló, y según los quejosos, estando en la cárcel pública, se les desnudó obligándolos a “hacer sentadillas” ¿Es esa la nueva relación ética y honesta con la sociedad?

Si ambos, el presidente y Corral son populistas y demagogos ¿cuál es entonces la diferencia entre ellos? La diferencia es que el presidente habla directo con el pueblo llano, y mirándolos a los ojos, al aire libre, expone sus conferencias, y cualquiera puede abordarlo para exponerle alguna queja; mientras los discursos grandilocuentes de Corral son en cuatro paredes; ambos son populistas, pero, Andrés Manuel  le ofrece algo a cambio a su base: los programas sociales, aunque fueron concebidos como acciones clientelares, “misiones compra-votos” recursos entregados de la mano "generosa” del rey; sin embargo, Corral no ofrece nada, pues las arcas están vacías, y lo poco que hay se malgasta en labrar su imagen y hacer campaña política.